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El pueblo dominicano rechaza la intervención militar de Haití por una OEA al servicio de Estados Unidos y sus satélites

Written by Angel Moreta

Por: Ángel Moreta (Autor-Editor)

 

Desde la fundación de la OEA, después de la segunda guerra mundial, nueva vez Estados Unidos utiliza a la organización de Estados Americanos (OEA) para tratar de legitimar la intervención e injerencia de Haití, incluyendo tropas norteamericanas y de otros países.

Desde hace más de setenta años, cuando la organización de Estados Americanos (OEA) era parte de la Unión Panamericana, Estados Unidos utilizó a la OEA con el objetivo de justificar el embeleco de las dictaduras y las bandas criminales. Eso ha sido así siempre desde el nacimiento de la OEA: siempre manipulada, siempre utilizada, siempre manejada por el pensamiento único de Estados Unidos y el pensamiento autoritario de esa nación.

Ya hemos dicho que las bandas son embelecos creados por Estados Unidos con el objetivo de desacreditar a Haití y presentar una imagen de esa nación, supuestamente, como que es un verdadero desorden. Pero el hecho de que dos o tres individuos pagados por los gobiernos de los países occidentales, realicen lo que están haciendo, es algo que tiene el apoyo de dichos países.

Fíjense bien que las bandas armadas están constituidas por individuos que no aparentan tener ninguna educación; fíjense también que las bandas no pasan de Puerto Príncipe y que un tal Barbicue es quien es entrevistado siempre por los periodistas. Obviamente quieren presentar una imagen distorsionada de la realidad y de lo que realmente está ocurriendo en Haití.

bandidos haitianos (2022)

bandidos haitianos (2022)

Es verdaderamente cierto que las bandas no son más que dos o tres individuos que actúan en la capital de la República de Haití, por lo cual se colige que son grupos insignificantes que responden a los intereses de Estados Unidos y sus satélites, armados y financiados por dicha potencia.

Ya conocemos los procedimientos que utiliza la gran nación de Norteamérica. Ellos exigen que terminen las bandas, pero quien les apoya es la troika haitiana, es decir los grupos empresariales que están aliados con Estados Unidos y sus satélites la élite corporativa. Esa es la verdad pura de la realidad que pretenden endilgarle a la República de Haití para desacreditarla.

Lo que hizo la OEA en República Dominicana en el año 1965, fue ni más ni menos que lo que hizo Estados Unidos en Irak, en Libia, en Siria y que actualmente hace en Yemen. Naturalmente las proporciones hay que guardarlas en varios aspectos, por ejemplo, en cuanto al número de individuos, al número de tropas y los individuos que se encuentran reclutados para las acciones terroristas que organizan.

Pero no nos engañemos en cuanto a saber que las temibles bandas no son más que una mentira; las arrolladoras bandas son personas simuladas de guerrilleros terroristas, y no luchadores sociales.

Lo que hizo la OEA en la República Dominicana en el año 1965 no tiene calificativo, una vez más sirvió a los intereses espúreos de las potencias occidentales y sus adláteres y seguidores. Frente a la insurrección popular y la invasión cruenta de la Casa Blanca, lo de Puerto Príncipe viene siendo un pechizco a lo que pasó en el territorio dominicano, en el cual invadieron groseramente la República Dominicana, pisotearon sus instituciones, ignoraron la soberanía y la autodeterminación de los pueblos y protagonizaron una matanza pura y simplemente.

En ese entonces la invasión norteamericana fue grosera, bárbara y violadora de los más elementales derechos de la población, todo con la ayuda de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Sabemos que la insurrección popular y la invasión directa al territorio nacional, la OEA la justificó formando un “frente de naciones”, que fue denominado como fuerza interamericana de paz (FIP), que era el nombre con el cual justificaron la organización de fuerzas militares, no para la paz, sino para la guerra. Arrasaron con más de 500 mil dominicanos en la capital y dos o tres poblaciones del interior.

Pero la FIP fue otro embeleco para justificar como una acción colectiva legitima lo que no era más que una tramoya, una trapisonda del Departamento de Estado y una acción de barbarie contra la mitad del ejército y parte del pueblo dominicano.

La invasión de Haití en 1916 fue una acción de barbarie; el dominio total de la isla sirvió de pretexto para apropiarse de información privilegiada, de los recursos naturales y de las riquezas dominicanas y haitianas, con la diferencia de que ella fue también una intervención de las aduanas dominicanas.

En 1916-1934, que fue el periodo de la ocupación haitiana, murieron más de 20 mil campesinos, con el fin de limpiar las tierras que ocupaban, con el propósito de desarrollar la producción azucarera de Haití, lo cual se ha mencionado muy poco en la República Dominicana.

En síntesis, en 1916 la isla completa (Haití y República Dominicana) estuvo en manos de las empresas azucareras y de los grandes emporios de Estados Unidos, y en 1965 estuvieron las tropas en República Dominicana y exploraron todo el territorio nacional, desde el punto de vista geográfico, ecológico y de los recursos naturales, y todo esto está a su cargo, se lo llevaron todo y dejaron solamente los muertos. La OEA fue responsable de la invasión a la República Dominicana por parte de los Estados Unidos.

About the author

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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