Nacionales Politica

Una orquesta infame persigue al gobierno y al pueblo dominicanos con el tema de las deportaciones

Written by Angel Moreta

Por: Ángel Moreta (Autor-Editor)

Al parecer los pueblos del Caribe, de América Latina y del mundo no tienen derecho a la soberanía nacional ni a la administración de su territorio. Esto ocurre en relación con el tema de las deportaciones; ya se sabe que es una cuestión de soberanía el ejercicio de los derechos de autodeterminación y no injerencia de potencias extranjeras imperialistas en los asuntos internos de esas naciones.

El tema de las deportaciones de inmigrantes extranjeros, particularmente de las deportaciones con Haití, tiene que ver directamente con la cuestión de la soberanía y el derecho a la autodeterminación, por tanto, el derecho a no admitir injerencia en los asuntos internos por parte de otros países.

Ahora mismo parece que la República Dominicana, con el tema de las repatriaciones, perdió su derecho a la no injerencia y su derecho a la autodeterminación. Ahora los culpables son, para el gobierno imperialista de los Estados Unidos, el gobierno y el pueblo dominicano. Todo lo demás son pamplinas de papel que pueden ser arrugadas y tiradas al zafacón de la historia en cualquier momento.

El Departamento de Estado de EU, a través del señor Robert Thomas, representante comercial de los intereses norteamericanos ha emitido un conjunto de criterios que chocan con los intereses dominicanos.

Robert Thomas

Robert Thomas se ha presentado comúnmente en la Presidencia de la República a solicitarle cosas al presidente, siempre que vayan en la tónica anti China y anti rusa, como por ejemplo el caso de la Red Limpia, el caso de la petrolera Apache y el del puerto de Manzanillo. Es un personaje siniestro que lo que ha hecho es solicitar e imponer medidas a favor de las grandes empresas norteamericanas.

En esa tónica solo ha servido para pedir e imponer, y no ha servido para otra cosa que fuere útil a los intereses del país

Una orquesta infame

Las actividades diplomáticas del señor Robert Thomas, están entrelazadas con el Comité de Derechos Humanos de la ONU; así también con los intereses y la visión de las cosas de la OEA; la llamada Mesa de la Migraciones y otros varios organismos de la llamada sociedad civil, están unos y otros en armonía para criticar y denunciar al pueblo dominicano y al gobierno del Estado dominicano, que son racistas y que forman una organización para la defensa de la frontera y del territorio nacional a su manera.

De repente, los Estados Unidos llevan la voz cantante. La cual no se oyó absolutamente para nada mientras propagaban en el mundo entero que Haití estaba en una grave crisis y casi cogiendo fuego. Ahora los Estados Unidos salen con la idea de que el verdadero victimario es el gobierno dominicano y el Estado dominicano, porque son los que se proponen (como si no tuvieran derecho) de llevar a cabo las deportaciones de inmigrantes ilegales.

A la luz de estas consideraciones República Dominicana no tiene derecho a deportar extranjeros, solamente tiene derecho a tolerar por tiempo indefinido a todos los ciudadanos haitianos que ingresen al país, pues estos deben permanecer y guarecerse en la República Dominicana en forma de campamentos un tiempo indefinido.

La República Dominicana tiene tres millones de habitantes haitianos y hasta ahora la ONU y los Estados Unidos, la Organizaciones de Derechos Humanos, ONU-OEA, la Organización de Estados Americanos y la Mesa de las Migraciones se ponen de acuerdo para exigir que se paren las deportaciones. ¿Qué puede ocurrir si se detienen las deportaciones? Pues ni más ni menos que la población haitiana Haití se trasladaría para la República Dominicana y en vez de 3 millones habrán 5 millones intocables en virtud de que tienen el carácter y el estatuto de refugiados.

Haitianos ilegales

Es decir, que son refugiados todos los haitianos y las autoridades tendrían que cruzarse de brazos y permitir que los habitantes haitianos permanezcan en este país y los que están allá con el derecho también de venir para acá, serian prácticamente todos los haitianos que estarían aquí.

 “La salida” del gobierno dominicano

En un clima diplomático de violación del derecho internacional como el que estamos presenciando; en una situación transitoria como la que estamos sugiriendo, sería muy pesada la carga para la República Dominicana.

La salida del Estado dominicano y del gobierno dominicano y todos sus órganos sería el de rechazar el planteamiento de creación de campos de refugiados y abrir el comercio con el mundo entero, abandonando el unilateralismo por el multilateralismo comercial, incluyendo a los Estados Unidos. En este caso pasamos del unilateralismo comercial al multilateralismo.

Dígame el lector en qué país del mundo se ha originado la necesidad de una ampliación de los mercados, y en caso de que lo sepa, pues que lo diga. Que exprese cuáles han sido las “soluciones” de ese Estado o República. Sería muy difícil señalarlo porque no hay país en el mundo que pueda tolerar y permitir un flujo de personas de esa magnitud. Actualmente la República Dominicana tiene tres millones de ciudadanos haitianos y los organismos de seguridad no pueden decir cuál es el tope habitacional definido del inmigrante ilegal haitiano en la República Dominicano.

No sabemos decir hasta cuantos ciudadanos haitianos podemos tolerar de manera ilegal. Es necesario que se sepa cuál es el tope poblacional inmigratorio en la República Dominicana, obviamente, nosotros tenemos derecho a saberlo y a imponerlo con todos los resultados de la ley y la Constitución. Tenemos derecho a saberlo. Todos los países del mundo tienen derecho a un tope, a un techo numérico que establezca la cantidad de ciudadanos haitianos que deben existir en todo el territorio nacional y bajo ciertas condiciones, limitaciones y requisitos.

En otras palabras, la prohibición de los campos de refugiados, la organización de la población haitiana desde el punto de vista cartográfico digital y geoestratégico y la declaratoria de multilateralismo con respecto al comercio internacional.

Para obviar la veda de la azúcar y el golpeo al Central Romana, de esto nos ocuparemos en el próximo artículo.

About the author

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

Deja un comentario