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Un mal comienzo del director de la Policía Nacional

Written by Angel Moreta

Por Ángel Moreta (Autor-Editor)

 

El nuevo director de la policía nacional ha tenido un mal comienzo en sus funciones públicas, pues se expresó como lo hacen todos cuando son nombrados por el poder ejecutivo diciendo que él viene con una macana en cada mano. Así se han expresado los anteriores comenzando con el famoso y tristemente célebre Belisario Peguero, que inventó los “paleros”, un grupo de fascinerosos bandidos que salían a la calle a aterrorizar a la gente en las distintas ciudades del país.

Los “paleros” de Belisario Peguero dieron muchos palos a la ciudadanía, mataron ciudadanos inocentes e hicieron correr mucha sangre contra el pueblo dominicano al igual que la “banda colorá” dirigida por el ingeniero Ramón Pérez Martínez, recientemente fallecido.

Ahora viene el nuevo director de la policía nacional, Eduardo Alberto Then, con una fabulosa propuesta para resolver el problema de la delincuencia y la seguridad pública.

Esa fabulosa propuesta es solución es la de aplicar la fuerza desmedida contra la ciudadanía. La promesa de darles muchos palos a los presumibles delincuentes, que todavía no han llegado sometidos a los tribunales de la República.

En vez de venir el señor Then con un manual de pedagogía en las manos, lo que hace es prometer macanas. Creo que lo más importante es la pedagogía, comenzando por el mismo nuevo director, pues un sabio de la humanidad reconocido universalmente, declaró que todo maestro a su vez debe ser “enseñado”, es decir, que todo maestro también tiene que aprender porque no lo sabe todo.

El filósofo griego Sócrates expresó una frase que todo el mundo conoce: “yo estoy seguro que tengo un conocimiento, el conocimiento de que no tengo conocimiento”. Esta frase figura en la obra de Platón “Apología de Sócrates”, en donde el pensamiento del maestro es recreado magistralmente por su discípulo.

En efecto, Platón retrató, con párrafos maravillosos, la figura de Sócrates, quien anduvo toda Grecia meridional conversando con los distintos sectores sociales para llegar a la conclusión de que los ciudadanos, los políticos, los comerciantes, los legisladores, los artesanos, no sabían que no sabían. Ellos creían que sabían, pero no se daban cuenta que no sabían, por tanto, no sabían que no sabían. Mientras Sócrates sabía que no sabía y este era el único conocimiento que él tenía, que sabía que ellos no sabían. Esta es la enseñanza de Sócrates, además de su famoso método llamado mayéutica.

La mayéutica es el arte de convertir los conocimientos posibles en conocimientos reales. La técnica de llevar al otro como adversario y mediante las preguntas colocarlo en la posición de darse cuenta que no sabe que no sabe.

El mismo Platón propuso la teoría de la caverna en varios capítulos de su libro La República.

El ciudadano está en la caverna cuando su mente se ha forjado en la oscuridad. Es un ciudadano que no tiene cómo comprender el mundo real porque su sistema educativo y mental es obediente, pasivo y configurado en la más depravada y abyecta oscuridad.

Es una teoría interesante la de este discípulo brillante de Sócrates. Aplicando todo esto al tema de la seguridad en la República Dominicana, podemos afirmar que la promesa que hace el señor Then de aplicar la macana a los ciudadanos para garantizar la seguridad pública en nuestro país, es vana y petulante, vacía y engreída, porque sus raíces se encuentran en la caverna de Platón, ámbito en el cual no existe pedagogía de ninguna especie, no existe experiencia ni sabiduría, ni sistema de enseñanza, sino oscuridad.

Pues lo primero en toda función pública es la pedagogía, la educación y las técnicas de comunicación. El mundo hoy no puede vivir sin intercomunicación, sin organización de las ideas, sin el aprendizaje y la técnica.

En el mundo contemporáneo unos aprendemos de otros y viceversa; no con la macana embrutecedora y trujillista de Belisario Peguero ni de la “banca colorá”, sino con la escuela, con la cooperación y la intercomunicación.

Pero el pensamiento del señor Then es el pensamiento policial dominicano desde mucho antes de la dictadura de Trujillo. El policía es un agente del ejército, su uniforme ahora es de guardia, vestido de fajina, botas y fusil. Ahora el policía es un miembro del ejército nacional, cuya presencia impregna de terror a la ciudadanía, en vez de experiencia y enseñanza. Ahora el agente policial tiene complejo de inferioridad con respecto al ejército nacional. Ahora el policía vale si tiene uniforme del ejército.

Para los ciudadanos delincuentes tiene que haber también pedagogía. Ellos llegarán presumiblemente a la jurisdicción penal y es obligación del sistema penitenciario, no el dañarlos a golpes de porrazos, sino contribuir con una formación nueva y un método nuevo de vida y de educación.

Lo mismo ocurre con los agentes de tránsito hoy llamados miembros de la Digesett; salen a la calle exclusivamente a poner multas a los ciudadanos transeúntes, cuando deberían desarrollar programas de educación vial y de transporte.

Los “jefes” y oficiales de Digesett envían a las mujeres dominicanas a la calle a realizar este servicio de multas mientras ellos descansan en sus aires acondicionados y se golosinan y se placen en ejercer un mando sobre mujeres jóvenes y bellas.

Es decir, que en esta relación no hay sistema educativo; lo que hay es uniformes de la guardia, uniformes de guerra, cachuchas del ejército, botas de la guardia, camisas del ejército, uniformes militares, órdenes militares, recintos policiales pero que parecen recintos militares. En este sentido la Digesett es un gran atraso para la ciudadanía y las comunicaciones públicas inherentes al transporte. Y la policía nacional un cuerpo envidioso del ejército, un cuerpo que tiene complejo de inferioridad.

De modo, que ha tenido un mal comienzo el señor Then, y debe saber que se expresó como un “jefe” de la policía trujillista, y no como un director-educador de la policía, que según los cambios que vendrán en la comisión de reforma podrá ser un civil profesional, al igual que el Ministerio de Interior, del cual depende la llamada policía nacional.

Así que, señor Then, abandone las ínfulas de gran jefe y trabaje por la seguridad de este país como buen director, dentro de un marco de humildad, de eficiencia, de honestidad, de responsabilidad y de transparencia.

Abandone señor Then las poses de encargado de la “jefatura” de la policía y trate de comportarse como un agente verdadero de las instituciones de la República, de la seguridad de la República Dominicana, es mi consejo sano señor Then, que se comporte como un civil bien aconsejado y equilibrado, sin complejos de grandeza, porque a nadie le simpatiza eso.

About the author

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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