Internacionales Politica

¿Ejército europeo?

Written by Debate Plural

Luis Rivas (Sputnik, 9-9-21)

 

Europa descubre su orfandad tras la estampida norteamericana de Afganistán y con la OTAN en cuidados intensivos. La Unión Europea intenta ahora desempolvar los viejos proyectos de un ejército común.
Que la Europa comunitaria era un enano militar dependiente de los criterios provenientes de Washington era algo ya suficientemente conocido. La llegada al poder de los talibanes en Afganistán y las circunstancias que la han rodeado ha sido solo una constatación gráfica ofrecida por las cámaras de televisión de todo el mundo, en colaboración con los «estudiantes de teología».
Que la OTAN es una organización sin cerebro ya lo dijo el presidente francés, Emmanuel Macron, acuñador del término «autonomía estratégica», que forma parte ya del diccionario de la fantasía del club de los 27. El secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltemberg, sigue intentando olvidar sus palabras tras el encuentro en abril con Antony Blinken, el jefe de la diplomacia de Joe Biden: «Hoy decidimos conjuntamente el futuro de nuestra presencia en Afganistán».
Altos funcionarios de la UE, pocos políticos europeos y todos los «Think Tanks» necesitados de fondos intentan resucitar la idea de un ejército común europeo, antes de que la atención mediática vuelva a decaer o emigre hacia otras latitudes.

Las ideas de Borrell

Por supuesto, le tocaba al jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, lanzar un llamamiento para aprovechar la ocasión e impulsar la idea de una «Fuerza de Intervención Europea». Borrell se conformaría con 5.000 soldados para hacer realidad lo que el expresidente francés, Jacques Chirac, y el «premier» británico Tony Blair describían como «fuerzas militares creíbles» de la UE.
El caso es que Borrell no especificaba claramente para qué podría servir ese embrión de ejército. Si su objetivo es solo servir para operaciones humanitarias debería quizá dirigirse más bien a la ONU.
Parece evidente que ningún gobierno alemán consentirá nunca desprenderse del paraguas norteamericano que les cobija desde el fin de la II Guerra Mundial. Está claro, a pesar de la electoralista ambigüedad de la canciller alemana, Angela Merkel, que Berlín no implicará a su ejército de juguete en operaciones militares junto a franceses, letones o griegos.

Ni Alemania, ni Francia

La ministra alemana de Defensa, Annegret Kramp-Karembauer, ya se lo advirtió a Macron el año pasado: «Europa nunca será capaz de sustituir a Estados Unidos en su papel esencial de garantizar la seguridad». El fiasco afgano no va a hacer cambiar de opinión ni de programa a unos políticos alemanes centrados en los comicios del 26 de setiembre. A los letones y los griegos, quizá sí.
¿Se imaginan una respuesta militar europea que necesite la aprobación de 27 gobiernos en pocas horas? No se puede poner en pie un ejército europeo cuando no existe una doctrina que guíe una política exterior común. No se puede pensar en una fuerza militar europea cuando no existe una política común para desarrollar la industria militar europea. La preferencia por los productos norteamericanos de muchos gobiernos europeos no obedece solo al poder y la presión del lobby militar-industrial del otro lado del Atlántico, sino también del auténtico desinterés por desarrollar una defensa autónoma.

About the author

Debate Plural

Un medio independiente, libre, plural, sin ataduras con empresas o gobiernos; buscando el desarrollo de una conciencia critica, y la verdad que subyace en el correr de la vida nacional e internacional para el empoderamiento del pueblo dominicano en relación con las luchas y reivindicaciones económicas y sociales fundamentales

Deja un comentario