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Gracias Obrador y México porque Amor con Amor se paga

Written by Debate Plural

Wilkie Delgado Correa (Sin Permiso, 29-7-21)

 

«¡Y cuente México también con un hijo en cada cubano! ¡Viva México! ¡Viva Cuba! ¡Viva América!» Fidel

«A nuestra Revolución hay que defenderla como se defiende, no algo de Cuba, sino algo de América.» Fidel

En el acto de homenaje a Simón Bolívar en Ciudad de México el día 24 de julio del 2021, el presidente Manuel Obrador pronunció su discurso ante los representantes de las naciones latinoamericanas y caribeñas integrantes de la CELAC y su voz se alzó con su verdad que fue la verdad de los pueblos allí representados, aunque algunos de los gobiernos, por razones meramente político-ideológicas, pudieran no estar de acuerdo.

Fueron asuntos cardinales que merecen especial resalte en este momento histórico de América, por lo que entrañan como denuncia, los siguientes:

—El homenaje merecido a Simón Bolívar, libertador de América, con la doble condición de hijo de Venezuela y de México y soñador de la unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños.

—El aciago papel de los Estados Unidos en sus relaciones con los pueblos latinoamericanos y caribeños. Así lo expresó Obrador: «La consigna de «América para los americanos» terminó de desintegrar a los pueblos de nuestro continente y destruir lo edificado por Bolívar. A lo largo de casi todo el siglo XIX se padeció de constantes ocupaciones, desembarcos, anexiones y a nosotros nos costó la pérdida de la mitad de nuestro territorio, con el gran zarpazo de 1848.

Esta expansión territorial y bélica de Estados Unidos se consagra cuando cae Cuba, el último bastión de España en América, en 1898, con el sospechoso hundimiento del acorazado Maine en La Habana, que da lugar a la enmienda Platt y a la ocupación de Guantánamo; es decir, para entonces Estados Unidos había terminado de definir su espacio físico-vital en toda América.

Desde aquel tiempo, Washington nunca ha dejado de realizar operaciones abiertas o encubiertas contra los países independientes situados al sur del Río Bravo.»

—La significación de la resistencia y rebeldía de Cuba, que sustentó con estas ideas: «La influencia de la política exterior de Estados Unidos es predominante en América. Solo existe un caso especial, el de Cuba, el país que durante más de medio siglo ha hecho valer su independencia enfrentando políticamente a los Estados Unidos. Podemos estar de acuerdo o no con la Revolución Cubana y con su gobierno, pero el haber resistido 62 años sin sometimiento, es toda una hazaña. Puede que mis palabras provoquen enojo en algunos o en muchos, pero como dice la canción de René Pérez Joglar de Calle 13/Residente, «yo siempre digo lo que pienso».

En consecuencia, creo que, por su lucha en defensa de la soberanía de su país, el pueblo de Cuba, merece el premio de la dignidad y esa isla debe ser considerada como la nueva Numancia por su ejemplo de resistencia, y pienso que por esa misma razón debiera ser declarada Patrimonio de la Humanidad.

—La sustitución de la OEA por una organización regional que entrañe un nuevo modelo de integración, que reflejó de esta manera: «»En ese espíritu no debe descartarse la sustitución de la OEA por un organismo verdaderamente autónomo, no lacayo de nadie, sino mediador, a petición y aceptación de las partes en conflicto»,

«Lo aquí planteado puede parecer una utopía, sin embargo, debe considerarse que sin el horizonte de los ideales no se llega a ningún lado, mantengamos vivo el sueño de Bolívar».

—Lanzamiento de un nuevo tipo de relaciones entre los Estados Unidos y los países de Latinoamérica y el Caribe, que sea provechoso para todos: «Iniciemos en nuestro continente una relación bajo la premisa de George Washington, según la cual, las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos»

Hay que agradecer al presidente Obrador ese juicio profundo y sereno para dejar definidos posibles rumbos mejores y distintos en las relaciones entre los países de América, que recoge el pensamiento esclarecido de nuestros próceres. Habrá que esperar lo que los pueblos y gobiernos presentes y futuros sean capaces de crear y fundar en forma definitiva.

También hay que recordar las palabras de Fidel pronunciadas el 10 de octubre de 1955 en el homenaje en Ciudad México a los Niños Héroes de Chapultepec:

«Hago aquí la profesión de fe en América, y la hago con la fe que sentimos en nosotros mismos; la hago con la seguridad de que América va a terminar cansándose, que América ya se está cansando, que América se está hastiando de tanta casta de politiqueros y de traidores y de opresores como está padeciendo, que el pensamiento de Martí y la espada de Bolívar van a volver a centellear en América. Tengo fe en América.»

«Mexicanos y cubanos: reafirmemos la fe, reafirmémosla ahora, cuando la banda de la secretaría de Defensa —que tan brillantemente nos ha inspirado en el día de hoy— entone los himnos cubano y mexicano. Y se hermanen esos versos de nuestro himno que dicen: «que vivir en cadenas es vivir en oprobio y afrenta sumido, que morir por la patria es vivir» y esos versos que dicen: mexicanos al grito de guerra el acero aprestad y el bridón, y retiemble en su centro la tierra al sonoro rugir del cañón. Y si osare un extraño enemigo profanar con su planta tu suelo, piensa, ¡oh patria querida!, que el cielo un soldado en cada hijo le dio».

«¡Y cuente México también con un hijo en cada cubano! ¡Viva México! ¡Viva Cuba! ¡Viva América!»

La historia de la América en estos 66 años desde entonces ha sido de altibajos, momentos de caídas abismales y levantamientos encumbrados, pero falta mucho todavía para convertir en realidad todos los sueños que vislumbraba Fidel en su discurso en la tierra de Hidalgo y Benito Juárez. De México partió el 25 de noviembre de 1956 en el yate Granma y tras el triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959 Fidel continuó propagando las ideas que dieron sentido a su existencia.

«A nuestra Revolución hay que defenderla como se defiende, no algo de Cuba, sino algo de América.», expresó el 21 de enero de 1959.

«Un sueño que tengo en mi corazón y creo que lo tienen todos los hombres de América Latina, sería ver un día a la América Latina enteramente unida, que sea una sola fuerza.», señaló el 22 de enero de 1959.

«Estos pueblos de América saben que su fuerza interna está en la unión y que su fuerza continental está también en la unión.» Expresó en Caracas, el 23 de enero de 1959.

«(…) el problema de Cuba con Estados Unidos no es un problema de Cuba con los Estados Unidos, ¡sino es un problema de toda la América Latina con Estados Unidos!», expresó el 13 de marzo de 1961.

«A esa América Latina integrada y unida, Cuba está dispuesta a pertenecer, a discutir con ella cualquier tema, e incluso a derramar su sangre defendiendo lo que es hoy la primera trinchera de la independencia y soberanía de nuestros pueblos. Es un deber que Martí expresó en su carta póstuma, víspera de su muerte en Dos Ríos: «Impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América». Expresó Fidel en la sesión inaugural de la I Cumbre Latinoamericana, en Guadalajara, México, el 18 de julio de 1991.

El 26 de julio de 1973, Fidel expresó en su discurso en Santiago de Cuba: «El camino de los pueblos de América Latina no es fácil. El imperialismo yanqui defenderá tesoneramente su dominio en esta parte del mundo… Pero el proceso de liberación nadie podrá detenerlo a la larga…Luchar por estos objetivos debiera ser la tarea de una adecuada organización regional. Por mucho que la OEA se reforme y hasta cambie de nombre seguirá siendo OEA. Mientras Estados Unidos permanezca en el seno de una organización regional de nuestros pueblos, manejando los votos de sus títeres, ejerciendo poderosa influencia económica sobre los gobiernos individuales, intrigando, conspirando y tomándose la libertad de hacer en cada caso lo que más convenga a sus intereses, seguiremos teniendo una OEA».

«La organización regional solo tendría razón de existencia como representante de nuestros pueblos en la defensa de sus intereses frente al imperialismo y luchar por la unión. Para que la familia en su conjunto pueda tratar con Estados Unidos no hace falta tener al imperio en el seno de la familia».

«(…) tampoco es posible revivir la vieja OEA, ni tiene sentido hacerlo. Dejémosla que fallezca de muerte natural. Cuba sabrá esperar pacientemente. La solidez de nuestra Revolución es hoy mayor que nunca, y será joven todavía cuando ya ella haya muerto y, con ella, todo lo que significó de humillación y bochorno para nuestro pueblo. A su tumba llevará la vergüenza de los crímenes que se cometieron contra el pueblo guatemalteco…; el oprobio de la invasión de Santo Domingo por las tropas de Estados Unidos…; la infamia del ataque mercenario a Playa Girón, el aislamiento de Cuba, el bloqueo económico, los ataques piratas, las infiltraciones, los lanzamientos de armas para equipar bandidos, los sabotajes y demás fechorías que con su apoyo realizó el imperialismo contra el pueblo de Cuba.»

El rosario de hechos vergonzosos y traicioneros de la OEA han sido tantos en el pasado como recientemente, que ya su pertenencia a ella casi es inexplicable. Es tanto su desprestigio que bien vale la pena que, por un acto de justicia continental, se le lance definitivamente al estercolero de la historia.

Por otra parte, son muchos los lazos históricos que unen a los pueblos de Cuba y México.

José Martí tuvo en Manuel de Mercado un hermano a quien confió, en la antes referida carta póstuma del 18 de mayo de 1895, su misión libertaria cubana y continental. En ella le confesaba: «Y México, no hallará modo sagaz, efectivo e inmediato, de auxiliar, a tiempo, a quien lo defiende? Sí lo hallará, — o yo se lo hallaré.— Esto es muerte o vida, y no cabe errar.»

Fidel tuvo en el General Lázaro Cárdenas un oído receptivo y una presencia amiga y solidaria antes y después del triunfo de la Revolución.

Cuba, en esta hora nuestraamericana, ha tenido en Obrador un amigo solidario y consecuente con el tradicional espíritu patriótico y político de México. El apoyo moral de Obrador también ha sido acompañado de apoyo material, junto a la solicitud de que todas las naciones que han condenado el bloqueo contra Cuba se unan también en una cruzada de apoyo material en estos instantes en que el imperio quiere cobrarle caro su dignidad y rebeldía.

Así que gracias, Obrador, por decir y obrar siempre como piensas.

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