Cultura Nacionales

Heroínas del arte en tiempos de la revolución socialista (2)

Written by Marko Florentino

La excelsa artista Vera Ignatyevna Mukhina, triunfó con su talento y reivindicó el arte femenino logrando llamar la atención con sus ideas escultóricas revolucionarias. Nacida en Riga, Letonia. Una prominente escultora formada en escuelas privadas de Moscú, que incluían la de Konstantin Yuon e Ilya Mashkov.  Sus ambiciones y pasión por el arte la llevaron a la Académie de la Grande Chaumière de París, bajo la tutela de Emile-Antoine Bourdelle. En Italia exploró la pintura y la escultura del Renacimiento, lo que incrementó sus habilidades perfeccionistas.  A su regreso a Moscú se desempeñó como asistente de Aleksandra Ekster —genuina expositora de la pintura postmodernista—, en el Teatro de Cámara de Alexander Tairov. Aunque abrazó el cubismo, Mukhina era considerada una de las escultoras soviéticas más importantes y representativa de la escultura obrera del realismo socialista, tanto en estilo como en ideología. Galardonada con el Premio Stalin cinco veces y nombrada Artista del Pueblo de la URSS por sus trabajos de monumentos y esculturas oficiales. Debido a las influencias que ejerció como artista, persuadió a los funcionarios soviéticos de que el Monumento a la Libertad en Riga era de gran importancia artística y que debía permanecer allí —aunque posteriormente fue demolido para dar paso a una estatua de Joseph Stalin.  Mukhina expresó en sus esculturas el esfuerzo y la dureza del trabajo, colocando a la mujer en igualdad de género; se inspiró en la mujer obrera como entidad mítica y como ser mesiánico; la mujer común-luchadora y la mujer ama de casa. El simbolismo de las luchas de clases fue forjado en muchos de sus trabajos; registró el idealismo dogmático socialista, representando la mujer como protagonista de las hazañas sociales y reivindicando sus derechos a través de su posición laboral. Muchos de sus trabajos registran el sacrificio dado a cambio para obtener los derechos sociales. Sus trabajos enunciaron la realidad social del pueblo y dejaron estampas indelebles de la cotidianidad. Mukhina encarnó los sentimientos que la mujer pudo haber ocultado por los vetos sociales del propio socialismo. Como mujer de éxito artístico y cultural, Mukhina se ganó el apoyo y la simpatía de los líderes revolucionarios de la época, y fue reconocida por su valentía de personificar la revolución socialista, utilizando la figura de la mujer en similitud de planos y en paridad social con los hombres.  Entre sus principales obras se encuentran: Worker and Kolkhoz Woman, Tchaikovsky Monument, Monument to Maxim Gorky, Julia, Factory Wonder and Land Girl, Wheat, self-portrait.

Una destacada representante del erotismo femenino en el arte lo fue Marina Davydovna Ryndzyunskaya, nacida en Petrozavodsk, Karelia. Fue una sobresaliente miembro de la Sociedad de Escultores Rusos. Posteriormente fundó su propio estudio, desde donde se dedicó con esmero a los trabajos en mármol, bronce y cemento. Sus trabajos se destacaron en la exposición de Moscú en 1927 para conmemorar el décimo aniversario de la Revolución de Octubre. En 1932 presentó varias de sus piezas en la Bienal de Venecia. Sus obras tienen similitud con el sentimentalismo y la delicadeza de los trabajos de Auguste Rodin y Antoine Bourdelle; pues trabajó el mármol con extraordinaria fuerza visual, dándole un magnifico acabado por el tiempo que le dedicaba a sus esculturas, vinculándolas con la sensualidad ostentosa de la figura femenina. Sus trabajos cuentan con el perfeccionismo digno de ser exhibido en palacios por su riqueza figurativa y conceptual.  El simbolismo y belleza de sus obras evocan un lenguaje agudo, con profundidad reveladora que aluden a la estética entre lo sublime, lo atractivo y lo señorial. Construyó figuras que invitan a la alabanza y a la devoción; que provocan la exaltación mental, el éxtasis sexual y la suspensión corporal, si quien la contempla puede descubrir o interpretar su contenido semiótico más allá de los cánones de la belleza.

En sus esculturas, Ryndzyunskaya formula figuras retóricas muy parecidas a lo expresado por el historiador y crítico de arte David Freedberg en su libro El Poder de las Imágenes, donde afirma que si quien contempla la imagen desconoce las enunciaciones históricas-culturales, las causas y motivos que llevaron a su autor a crearla, estaría asistiendo a un desconcierto en donde la armonía visual podría confundirse con el caos encriptado en las formas —o viceversa.  Freedberg desglosa en este tratado las influencias, el poder y la abducción que pudieran ejercer las imágenes en un público que, inconsciente del metalenguaje que esconde la obra de arte, hace conjeturas erróneas de lo que a simple impresión refleja; o que pueden despertar pasiones extravagantes y exaltaciones:

Las personas se excitan sexualmente cuando contemplan pinturas y esculturas; las rompen, las mutilan, las besan, lloran ante ellas y emprenden viajes para llegar hasta donde están; se sienten calmadas por ellas, emocionadas e incitadas a la revuelta. Con ellas expresan agradecimiento, esperan sentirse elevadas y se transportan hasta los niveles más altos de la empatía y el miedo. Siempre han respondido de estas maneras y aún responden así, en las sociedades que llamamos primitivas y en las sociedades modernas; en el Este y el Oeste, en África, América, Asia y Europa. Estas clases de respuestas son las que constituyen el tema del presente libro, no las construcciones intelectuales del crítico y del erudito o la culta sensibilidad de las personas educadas en general. (El Poder de las Imágenes, pág. 19)

Ryndzyunskaya fue una forjadora del romanticismo erótico y sublime. Entre sus más destacados trabajos se encuentran: Girl with a Fish, Seated Girl, Sofía Vasilievna Fyodorova the second.

El recorrido continúa con Lyubov Sergeyevna Popova, nacida en Ivanovsky, Moscú. Una de las artistas de vanguardia que más diversificó los estilos de pintar, desarrolló el Suprematismo, Constructivismo y el Cubofuturismo. Fue diseñadora y atleta —gimnasta.  A temprana edad tomó clases particulares con los maestros del arte ruso Stanislav Zhukovsky y Konstantin Yuon; estudió iconografía en Nóvgorod y trabajó en el taller del pintor y escultor constructivista Vladimir Tatlin, donde enriqueció las técnicas del arte de vanguardia. Estuvo en París, donde comenzó sus primeros experimentos cubistas, obteniendo buenos resultados. En Italia investigó y aprendió el estilo pictórico renacentista de Giotto di Bondone y las obras de los pintores de los siglos XV-XVI. A su regreso a Moscú desarrolló el Art Nouveau junto a los vanguardistas de Moscú y trabajó junto a Kazimir Malevich y su Grupo Supremus, de abstracción.  La mezcla de influencias y la diversidad de estilos llevaron a Popova a ilustrar configuraciones pictóricas basadas en realidades internas, sin dejar de ser composiciones creativas que reflejan contenidos propios y que revelan el idealismo colectivo de sus mentores, interponiendo el cubismo futurista y el constructivismo como estrategias pictóricas para empotrarles la supremacía de sus creencias. Son composiciones recreadas con egocentrismo, cuya esencia motivadora pudo haber sido el deseo y la ansiedad de una mujer que quería demostrar su fuerza física y su capacidad intelectual para trillar su propio camino artístico; decidida a revelar el feminismo para adelantarse en el tiempo y proponer ideas revolucionarias en favor de los derechos de la mujer. La fuerza visual de su pintura se establece dentro un universo de ideas que representa la pluralidad de sus propias experiencias, enseñanzas y aprendizaje global; la suma de todo lo aprendido. La hegemonía cromática de sus trabajos simboliza el deseo de exponer los ideales vetados en tiempos de revolución. La alegoría de la geometría integrada con otras imágenes puede ser el símbolo determinante que la artista usó para interponerse ante los clásicos que dominaban el arte y los críticos que establecían las reglas del juego en el arte. Entre sus obras se destacan: Painterly Construction I, Painterly Construction II, Power Construction, Painterly Architectonic, Space Force Construction, Composition with Figures, Birsk, Portrait of Philosopher, The Pianist, Still Life with Instruments, Unlimited Composition, The Jug of the Table, Still Life with Guitar, Cubist Landscape City, Composition Red Black, The Traveler, Unlimited, Violin, Relief.

            Anna Petrovna Ostroumova-Lebedeva, nacida en San Petersburgo, notable por su pintura de acuarela y pionera de la técnica de grabado en madera. Estudió en la Escuela de Stiglitz y, posteriormente, en la Academia Imperial de Artes bajo la tutela del maestro de las artes itinerantes realistas Ilya Repin. En esos momentos la Academia comenzaba a aceptar mujeres y Ostroumova fue una de las primeras egresadas. Estuvo en la Académie Colarossi de París, donde sobresalió con sus trabajos. Su talento y determinación la llevaron a producir la primera serie de xilografías con paisajes urbanos de San Petersburgo. Adquirió fama en toda Europa y trabajó como ilustradora de libros.  Fue profesora en el Instituto de Pintura, Arquitectura y Escultura de Leningrado; pero quedó ciega y se vio impedida a continuar con sus actividades.  El tema principal de sus trabajos gráficos, tanto xilografías como acuarelas, fueron paisajes urbanos de San Petersburgo. También se interesó por los paisajes urbanos europeos, resultado de sus viajes por Europa. Muchos de sus trabajos se enmarcan en el postimpresionismo, pero tienen matices del realismo idealizado por los pintores socialistas; tal vez debido a la influencia que su profesor Repin pudo haber ejercido en ella. Ilustró paisajes con visibilidad casi hiperrealista, con un penetrante naturalismo. Utilizó los tonos intensos para imponer ante el espectador la pasión por la naturaleza. Aplicó la técnica de contraste tonal, en donde los medios tonos sobresalen como símbolos de pasividad y armonía. Entre su legado están las obras: Pond in Pavlovsk, Summer Gardens in Frost, Gates, Admiralty under the snow, Villa Borghese, Two Islands and a birch, In Finland, Suspension Bridge, arcadjara.

About the author

Marko Florentino

Licenciatura en Publicidad - UASD Rep. Dom; Master en Periodismo - UCM España; Máster en Escritura Creativa - UCM España; PhD Programa de Doctorado en Arte Semiótico – UCM graduado de Ambiente de aprendizaje virtual y Relaciones públicas
Miembro del Colegio Dominicano de Artistas Plásticos, Asociación de Pintores y Escultores Españoles y del Colegio Dominicano de Periodistas
Profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (Actualidad), Profesor Universidad del Caribe, Diseñador gráfico creativo-Agencia de publicidad Inventum, Periodista Periódico Universitario, Periodista independiente
escritor-pintor (exposiciones: Boston, Nueva York, Madrid, Santo Domingo)

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