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Haciendo memoria sobre la guerra de abril

Francisco Alberto Caamaño
Written by Debate Plural

Las frustraciones acumuladas provocaron revolución de 1965

Leonora Ramirez (Hoy, 30-4-15)

Las frustraciones del pueblo dominicano por el derrocamiento de Juan Bosch, el rechazo al Gobierno de facto del Triunvirato, y el proceso de acumulación de fuerzas revolucionarias se citan entre las causas de la Revolución de Abril de 1965, según los pareceres de tres testigos de excepción: Hugo Tolentino Dipp, el historiador Roberto Cassá, y Fidelio Despradel .

Tolentino Dipp toma como punto de partida el contexto político de la época para explicar el proceso que desembocó en la revuelta militar y popular. En ese sentido planteó que el Gobierno de Bosch presentó una gran oferta democrática, y el Triunvirato frustró a la nación por ser una vuelta al despotismo, a los militares trujillistas, a la supresión de las libertades, y a favorecer a la oligarquía.

“Toda esa acumulación de acontecimientos tras la muerte de Trujillo llevó al estallido revolucionario en la búsqueda de un respiro democrático”.

Al ofrecer las explicaciones en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio destacó la participación del pueblo en la revolución, al volcarse en apoyo a los militares constitucionalistas.

“En un momento determinado de la intervención militar norteamericana los cabecillas de la revolución se sintieron vencidos, y es el pueblo que se lanza a las calles el que les da ánimo.

“Eso puso a los norteamericanos en ascuas, y ahí surge el presidente norteamericano Lindon B. Jhonson con toda una doctrina política intervencionista”.

Tolentino Dipp expresó además que esa concepción queda reflejada en el discurso que Johnson pronunció el 28 de abril de 1965, en el que se refería a la protección de los norteamericanos residentes en el país y al peligro comunista.

Desde la época duartiana

El historiador Cassá se va más lejos en el análisis de los acontecimientos que dan origen a la Revolución de Abril, al tocar las ideas libertarias de Juan Pablo Duarte.

“La Revolución de Abril es el hecho culminante de la historia moderna por la construcción de un Estado alrededor de la democracia y la voluntad del pueblo.

“Este es un proyecto enunciado por Duarte, continuado por gran parte de la intelectualidad del siglo XIX que luchó en términos políticos por la formación de esta utopía, y que por razones históricas eso no pudo ocurrir”.

Pero cuando llega la etapa moderna, dice Cassá, lo que se instaura en el país es la dictadura de Trujillo, que trajo consigo el despotismo y la explotación salvaje de la población.

“Trujillo, sin embargo, crea condiciones objetivas para un orden democrático, porque el país entra, sobre todo después de 1945, en una fase de desarrollo económico a la manera trujillista.

“Pero la lucha contra Trujillo crea un segundo aspecto, que fue la aparición de ideologías modernas, de izquierda, reducidas y perseguidas, pero hay algo desde fines de la dictadura que no existía por los atrasos seculares de la población dominicana”.

ANTECEDENTES

Gobierno constitucional Juan Bosch, del Partido Revolucionario Dominicano, gana la presidencia de la República el 20 de diciembre de 1962, tras derrocar a Viriato Fiallo, de la Unión Cívica.

Golpe de Estado El 25 de septiembre de 1963 Bosch fue derrocado por fuerzas militares.

El Triunvirato El 26 de septiembre se forma un gobierno provisional denominado Triunvirato, integrado por Emilio de los Santos, Manuel Enrique Tavares Espaillat y Ramón Tapia Espinal. Emilio De los Santos renuncia por el fusilamiento del guerrillero Manolo Tavárez Justo, en noviembre de 1963, y en su lugar se nombra a Donald Reid Cabral.

ZOOM

El coronel de abril El coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó formó parte del grupo de militares que pretendía la restitución del Gobierno constitucional de Juan Bosch. Por la ausencia del coronel Rafael Fernández Domínguez, quien estaba en Chile y era el mentor de la conspiración, le tocó dirigir los enfrentamientos con los militares golpistas, lo que dio pie a la revolución que cumple 50 años.

Al hacer la aseveración Cassá plantea que la revolución de 1965 es la culminación de un ciclo de luchas frustradas.

“Cuando por primera vez se hace posible la impugnación de un orden democrático estable, en ese sentido hay una respuesta al trujillato y al desconocimiento de la voluntad popular que se produjo el 20 de diciembre de 1962 con la elección de Bosch, quien prometía un programa democrático avanzado, no muy radical, pero para aquella época muy importante”.

El programa de Bosch, explica, no fue admitido por la derecha, que no aceptaba ninguna concesión y tenía diversas agendas, como el destino de la propiedad de Trujillo.

En ese contexto dice que la derecha, alentada por los agregados militares de Estados Unidos, “que son a mi juicio los verdaderos promotores del supuesto peligro comunista, que no era tal, perpetran el golpe de Estado del 25 de septiembre de 1963 contra Bosch”.

“De manera que en términos de participación masiva del pueblo, la revolución fue un hecho del pueblo dominicano, de lo mejor del pueblo dominicano, no como elitismo, sino como un hecho de masas.

“Por eso creo que 1965, desde el punto de vista de la construcción de una nación digna, es el acontecimiento más importante, porque pudimos haber hecho un orden democrático avanzado, que hubiera solucionado grandes problemas”. Pero la intervención militar norteamericana impidió esa aspiración de los dominicanos más apegados a los valores democráticos, consideró.

Acumulación de fuerzas

La revolución de abril abrió las puertas a un gobierno democrático y popular, y a un cambio de rumbo que venía como un sueño desde 1940 y desde la invasión antitrujillista de 1950 en Constanza, Maimón y Estero Hondo “que abrió un período de lucha revolucionaria”.

Con esas palabras Despradel, un dirigente de izquierda y combatiente de la Revolución de Abril, inicia su análisis sobre ese período de la historia dominicana.

Con la expedición de Constanza, Maimón y Estero Hondo se abrió un período de lucha revolucionaria

“La llamada Guerra de Abril fue una revolución democrática triunfal, porque desde el día 24 el pueblo y los militares constitucionalistas realizaron una revolución, derrocaron al Triunvirato, al éjército de la derecha, herencia trujillista, y se restituyó el Gobierno constitucional”.

Despradel precisó, como si quisiera desmitificar, que aquel acontecimiento no fue una revolución comunista ni nunca hubo ese peligro, “pero se dio en la época de la Guerra Fría”.

Con relación a los aspectos operativos de los constitucionalistas, explicó que aunque estaban concentrados en la capital, los comandos que se formaron en las principales provincias del país les enviaban combustibles y alimentos.

La revolución 1965 e intervención EEUU definen sociedad de hoy

La intervención militar de Estados Unidos en la República Dominicana en 1965 frustró las aspiraciones del pueblo de restablecer la Constitución y el gobierno de 1963, y dejó como consecuencia una democracia “mostrenca”, “restringida”, que carece de separación, de independencia y del equilibrio de los poderes del Estado.

A esas conclusiones llegaron ayer los historiadores Roberto Cassá y Hugo Tolentino Dipp, y el combatiente de la Revolución de Abril de 1965 Fidelio Despradel, al participar en el almuerzo semanal que celebra el Grupo de Comunicaciones Corripio.

Aunque Cassá, director del Archivo General de la Nación, observa esas debilidades, entiende que 50 años después de la revolución de abril ha habido avances en cuanto a que la sociedad puede disfrutar de ciertas libertades públicas.

Asimismo, el intelectual expresó que a pesar de la existencia de ese escenario en la sociedad dominicana no hay condiciones para el establecimiento de una dictadura similar, parecida ni nada que tenga que ver con la de Rafael Leonidas Trujillo, “La democracia dominicana tiene profundos dé- ficits, se está inmerso en un debate, la democracia, a nuestro juicio, no está en función del riesgo de un autoritarismo abierto que cercene las libertades públicas”, afirmó.

Dijo tener reserva sobre el calificativo democracia en el ordenamiento político vigente del país.

Explicó que la democracia dominicana es producto del reordenamiento que llevó a cabo el doctor Joaquín Balaguer durante sus gobiernos en el período 1966-1978, al restablecer trazos autoritarios propios de la administración trujillista.

Grandes cambios

Cassá explicó que 50 años después de la intervención norteamericana ha habido grandes cambios; “dejaron un esquema claro de bonapartismo, de la sustitucion política de la clase social dirigente para ser sustituida por una camarilla encabezada por Balaguer, de origen trujillista”.

Dijo que en 1978 hubo un cambio político en términos de apertura democrática que debe ser valorado, “el país asiste a ciertas libertades públicas y garantías que no existían en los gobiernos de Balaguer. De todas maneras Balaguer tiene un origen trujillista pero no reproduce a Trujillo”.

Consideró que el diseño de Balaguer fue hábil y acorde con las características de la sociedad, que no era posible reimplantar una dictadura abierta y total. “Tenemos una democracia restringida con graves déficits, tenemos líneas de cambios, de desarrollo de elementos no despreciables y positivos”, manifestó Cassá para agregar que el reto es trabajar para un desarrollo de profundización de la democracia en el sentido político.

En lo referente al componente social de la democracia, consideró que se asiste a la continuidad del montaje de una suerte de veto de los círculos económicos dirigentes sobre las políticas públicas.

Criticó que la sociedad dominicana sea tremendamente injusta en términos de redistribución del ingreso y atribuye que no se hayan logrado transformaciones importantes al diseño de Balaguer, de enriquecer a una burguesía a costa de políticas públicas, a quien entregó la riqueza nacional para desarrollar el país.

Dijo que ha habido políticas públicas conocidas pero que no han afectado el núcleo de asistir a una política social pública que pueda superar a la sociedad profundamente injusta que existe hoy.

“Esa intervención militar torció la historia de manera funesta, porque sus resultados llegan hasta hoy. Se organizó un nuevo bloque conservador que alteró todo en sentido negativo, eso todavía hay que reflexionarlo”, indicó.

Aseguró que la democracia dominicana adolece de raquitismo y de profundas deficiencias “de manera que el estudio de lo que pasó en 1965 desde muchos ángulos debe ser aleccionador, debe ser una referencia para entender lo que pasó luego pero sobre todo para recuperar en sentido unitario nacional un proyecto progresivo de cambios, acorde con las circunstancias de hoy”.

ANTECEDENTES

Ajusticiamiento de Trujillo 30 de mayo de 1961 m Luego de 31 años de dictadura, Trujillo fue ajusticiado.

Golpe de Estado a Juan Bosch 25 de septiembre de 1963 m Después de siete meses de gobierno, el profesor Bosch fue derrocado por golpe de Estado.

Revolución de Abril 24 y 28 de abril m El pueblo y constitucionalistas inician la revolución el 24 de abril y el 28 de ese mes 42 mil marines de EEUU intervienen en la RD.

Democracia mostrenca

En tanto, Tolentino Dipp, quien al igual que Cassá fue combatiente de la revolución de abril, asegura que la democracia dominicana es mostrenca, ya que al remontarse a los elementos fundamentales de la misma observa que no se cumple con lo que estableció Montesquieu, respecto a la separación de los poderes del Estado.

Advirtió que de seguir como van las cosas en el país habrá algún movimiento que cambie el curso de la situación. Alerta que si no es través del voto, se corre el riesgo que se produzca por medio de otras vías, las cuales no especificó.

Tolentino Dipp, dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), organización que se desprendió del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), manifestó que los norteamericanos frustraron el proceso democrático dominicano y que Balaguer fue una continuidad del despotismo, aunque en una versión diferente”.

“Hemos hecho un retroceso. Hay influencia de la intervención porque se frustra el impulso democrático que pudo haber dado una revolución triunfante”; subrayó Tolentino Dipp, quien fungió como el negociador con las tropas interventoras norteamericanas y los constitucionalistas.

Para Tolentino Dipp, la revolución de abril dejó como lección la unidad del pueblo para la defensa de la democracia.

Vientos de cambios

De su lado, Despradel dijo que comparte las posiciones de sus compañeros de lucha revolucionaria.

Agregó que observa vientos de cambios en el panorama político. Dijo que es posible que dentro de uno o dos años se produzcan cambios, ya sea por votos o de otra manera.

“Se empiezan tímidamente a soplar cambios que pueden augurar una modificación de la situación en la República Dominicana”, subrayó.

Asimismo, consideró que los partidos políticos después de 1965 han entrado en crisis.

Consideró que el PRM tiene que entender que es el heredero de un PRD que fue derrocado, que peleó en la revolución por lo que esa lucha está en la sangre.

Exhortó a los perremeistas a no cometer los errores del pasado.

Despradel, fundador del Movimiento 14 de Junio, observó que en el país se están abriendo posibilidades.

“Vendrán situaciones que harán falta hombres y mujeres con experiencias de lucha para manejar cualquier situación que se pudiera presentar”, manifestó el dirigente de izquierda.

Advirtió que todo es posible cuando hay resquebrajamiento.

Aseguró que la revolución de abril descalabró la oligarquía dominicana.

Criticó que el país, tras esos acontecimientos, no pudo consolidar una democracia ni un sector industrial que defendieran los intereses del país. Asegura que todo ha sido un desastre.

Los tres intelectuales coincidieron en lo trascendental que fue para la República Dominicana la revolución de abril, destacando la participación decidida y valiente del pueblo así como de militares democráticos.

Para Cassá, abril de 1965 es el acontecimiento más importante en toda la historia dominicana.

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