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Diplomacia de República Dominicana no da importancia a las relaciones comerciales, científicas y tecnológicas con la Federación Rusa

Written by Angel Moreta

Por: Angel Moreta (Autor-Editor) 

 

Hasta el día de hoy la diplomacia dominicana y su servicio exterior han disminuido  la importancia que tiene sostener relaciones comerciales, científicas y tecnológicas con la Federación Rusa. La idea puede extenderse a las relaciones con China Continental, cuyos valiosos aportes serian importantes en materia de infraestructuras, comerciales, industriales y tecnológicas.

Los gobiernos dominicanos son débiles en el desarrollo de una política exterior independiente. Tienen el temor de desarrollar vínculos orgánicos duraderos y consolidados con la Federación Rusa y China Continental. Pero la dependencia de estos gobiernos con respecto a los Estados Unidos impide el desarrollo de relaciones exteriores amplias, que no obedezcan a un modelo de genuflexión y arrodillamiento; buscan el bien de Norteamérica y no el bien de República Dominicana.

Ya una vez dijo el Dr. Balaguer que lo que era bueno para Estados Unidos era bueno para República Dominicana. Es decir,  que la vida política del Estado dominicano se encuentra saturada y condimentada por los poderes norteamericanos.

Tal punto de vista debe cambiar, pero no se logrará mientras tengamos la diplomacia que nos gastamos: aquella sin una visión geoestratégica, política y geoeconómica.

El tema principal del llamado “Foro de la diplomacia dominicana” fue el relativo a las nuevas políticas de las relaciones exteriores del país y fue llevado a cabo en Santo Domingo del 14 al 16 de enero del pasado año 2015; y de todo ello se sacó muy poca cosa, se habló mucho de la profesionalidad del servicio exterior, de la racionalidad de las relaciones diplomáticas, pero se obtuvo poco en relación con los intereses nacionales que serian objeto de proyección y defensa.

Muy pocas iniciativas existen dentro del marco de la famosa nueva política de las relaciones exteriores, particularmente en relación con la Federación Rusa y China. Podemos agregar también a Cuba, nación hermana de la cual aprovechamos poco su industria farmacéutica, su experiencia en la organización y el desarrollo de las investigaciones científicas y tecnológicas, todo por razones políticas sin sentido histórico, producto de las imposiciones norteamericanas y de la pobreza intelectual de República Dominicana.

Generalmente los diplomáticos dominicanos en China Continental, en la Federación Rusa, en Cuba y otras naciones, se dedican al ejercicio burocrático y no desarrollan iniciativas importantes para el beneficio del país. Y cuando vienen al territorio nacional lo hacen como visitantes, como viajeros de familia, y no como representantes y cooperantes de iniciativas creadoras que permitan el desarrollo del comercio, de la industria, de la tecnología, de la investigación científica, de las relaciones académicas y del desempeño de foros de debates diplomáticos.

El actual gobierno de Danilo Medina no ha dado un solo paso importante para desarrollar y adoptar experiencias del ejercicio de la política exterior de República Dominicana; ello se debe a una política dependentista, a una postura falsa en el sentido de defender mejor los intereses de Estados Unidos que los intereses de República Dominicana.

Un diplomático dominicano en la Federación Rusa visita la República Dominicana y habla superficialidades y posibilidades sobre las relaciones con esa gran nación. Plantea la necesidad de avanzar conversaciones para lograr la eliminación del visado hacia esa nación, que se haría mediante un acuerdo de exención para los pasaportes ordinarios.

También plantea consolidar el mecanismo de una comisión bilateral con Rusia y la implementación de distintos acuerdos. Habla del papel que podría desempeñar una comisión mixta bilateral que propone crear ante la Federación Rusa y que sería representada por la Cancillería con la finalidad de firmar nuevos acuerdos y tratados de cooperación en turismo y el fomento a la inversión, de forma que se incluya el fortalecimiento de la gestión interbancaria con los bancos dominicanos.

Pero todo esto son palabras repetidas hasta la saciedad. Las exportaciones dominicanas hacia la Federación Rusa no pasan de 30 millones anuales y las importaciones llegaron apenas a 176 millones anuales.

Tal situación indica que República Dominicana tiene diplomáticos que hablan mucho pero hacen poco. Siempre repiten las mismas cosas; sin embargo, las relaciones comerciales, científicas, tecnológicas e industriales avanzan muy poco desde que el presidente Medina asumió la presidencia. Ello se debe a que las élites dominicanas jamás pretenderán una política exterior independiente que mínimamente garantice la liberación de los esquemas del DR-CAFTA y la apertura a los mercados mundiales como el de la Federación Rusa, China Continental, Vietnam, Corea del Norte y Cuba.

Pero la genuflexión, la poca creatividad, el inexistente espíritu de independencia, la entrega incondicional a los intereses de los Estados Unidos impide una diplomacia soberana que beneficie al país y a la sociedad dominicana.

En otro momento hablaremos del maltrato y el desprecio a la inversión China y Rusa en República Dominicana. Un ejemplo reciente lo es el atropello que recibió la empresa estatal china Gezhouba International Group en la licitación internacional para la construcción de la termoeléctrica de Punta Catalina, Provincia Peravia. Esta empresa estatal china ofreció la construcción del proyecto para las dos termoeléctricas en 900 millones de dólares y Estado genuflexo dominicano prefirió adjudicársela espúreamente a la multinacional Odebrecht-Tecnimont, por un valor exagerado y cuestionable de 2,040 millones de dólares (continuaremos).

About the author

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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