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La renuncia del diputado y autor de música Manuel Jiménez, del partido de la liberación dominicana, pone de manifiesto y al desnudo una vez más la profunda crisis moral e ideológica de los partidos políticos tradicionales en República Dominicana

Written by Angel Moreta

Por: Angel Moreta

 

Gente como Manuel Jiménez  y Minou Tavárez Mirabal no caben en el fango de la corrupción más descarnada, del crimen y delincuencia de «cuello blanco» que vive la República Dominicana desde el año 1996 hasta la fecha de hoy. El «crimen de cuello blanco» se ha impuesto en República Dominicana, pero como la justicia no está preparada ni habilitada para perseguirlo, solamente son castigados los que se roban una vaca o una gallina.

Es decir, que el sistema político de la República Dominicana ha sido totalmente contaminado y pervertido por el llamado partido de la liberación dominicana, que ha gobernado bajo un sistema de exacción y enriquecimiento ilícito, utilizando el poder tanto para el enriquecimiento de los miembros de ese partido como para comprar  y adquirir como si fuera un mercado la conciencia y la voluntad del pueblo dominicano. 

El sociólogo norteamericano Wright Mills, en su obra «La élite del poder», publicado en 1960, hizo una contribución  sobresaliente a las Ciencias Sociales al formular la radiografía, el diagnostico y la arquitectura de lo que puede llamarse grupos alojados en el Estado que trabajan exclusivamente para el lobby y el enriquecimiento patrimonial personal, utilizando maniobras que contribuyen con el lodo del sistema democrático. Esta obra no recibió mucha resonancia, pero algunos de sus elementos ayudarían al conocimiento y la interpretación  de grupos y partidos políticos como el partido de la liberación dominicana.

Minou_Tavarez_Mirabal

Minou_Tavarez_Mirabal

La renuncia y el alejamiento de Manuel Jiménez  y Minou Tavárez Mirabal constituye un hecho moral de gran trascendencia para poner de manifiesto la necesidad de negar y superar el sistema de corrupción que ha implantado el partido de la liberación dominicana. Personas con profunda convicción moral como ellos, no resisten continuar sepultos en el fango en que ha caído esa agrupación política. Se evidencia la necesidad de distinguir «partidos clientelistas tradicionales», ya agotados o en vías de agotamiento; y partidos nuevos de accionar e ideología de izquierda y centro-izquierda, que propugnen por un cambio de sistema y no por un cambio de gobierno.

En este sentido hay que distinguir también cambio de gobierno y cambio de sistema. A esa diferencia hicimos alusión a Minou Tavárez Mirabal cuando lanzó el partido Opción Democrática, paso importante que dio la diputada para alejarse del sistema de corrupción representado por su partido original. En ese articulo decíamos lo siguiente:

La fundación de este partido puede ayudar a una discusión activa sobre la democracia dominicana, caracterizada por un modelo capitalista neoliberal, por la concentración de los poderes públicos, por las practicas desastrosas de corrupción administrativa; la pérdida del principio de separación de poderes públicos, el reeleccionismo presidencial a base de sobornos; y una modificación constitucional al vapor.

También la democracia dominicana se caracteriza por un sistema político con rasgos de arrodillamiento del Estado al capital extranjero monopolista multinacional; subordinación imperial a Estados Unidos; economía dependiente de los grandes centros hegemonicos internacionales; y tolerancia neta de la intensificación de la explotación social del pueblo dominicano en los periodos sucesivos del partido de la liberación dominicana todos estos elementos constituyen causas de la ascendente miseria material y pobreza espiritual del pueblo dominicano.

Esto decíamos en el mes de agosto del corriente año 2015. Es decir, que constituye algo importante razonar en el sentido de que una cosa es cambiar un gobierno y otra es cambiar el sistema. En la República Dominicana de hoy se impone un cambio de sistema y los partidos nuevos que han insurgido últimamente en la vida política nacional, deben hacer suya esta distinción, pues de lo contrario el pueblo dominicano no será educado ni concientizado por un rumbo de transformaciones que beneficien un modelo económico y social de distribución equitativa del ingreso, de la propiedad, de la producción, de la circulación y de la vida política del país.

Si no hacemos está distinción fundamental no podremos criticar el modelo capitalista neoliberal vigente actualmente en la sociedad dominicana desde 1996 impuesto por el partido de la liberación dominicana, ni podremos combatirlo, interpretarlo ni superarlo. Dicho modelo es el responsable del sistema de corrupción que nos arropa.

Con sus principios de privatización de los patrimonios estatales, libre competencia en materia de precios de productos de primera necesidad, miseria y pobreza, bajos salarios, privatización de la seguridad social, robo de los bienes públicos, complicidades entre los grandes monopolios y con grandes negocios transnacionales, ese mundo de pobredumbre que es el modelo neoliberal capitalista no podrá ser negado, conocido e interpretado críticamente por el pueblo dominicano.

Manuel Jiménez  y Minou Tavárez Mirabal, tienen por delante un nuevo horizonte que no es simplemente el cambio de gobierno sino el cambio de sistema. Ellos no caben en el partido de la liberación dominicana, pues éste ha implantado el modelo neoliberal capitalista con todas sus consecuencias, ha distorsionado la vida política nacional, ha engendrado los fatales demonios que hoy padece la sociedad y la economía dominicana, han facilitado el robo de todos los bienes patrimoniales del Estado, que pertenecen al pueblo dominicano históricamente, y que fueron dejados por la dictadura que gobernó al país desde el año 1930 hasta el año 1961

About the author

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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