Medio Ambiente Nacionales

Robo de “cuello blanco” con los terrenos del Consejo Estatal del Azúcar (1)

Escrito por Angel Moreta

Por: Angel Moreta (Autor-Editor)

 

Los terrenos del Consejo Estatal del Azúcar (CEA), emporio empresarial que dejó la dictadura de Trujillo (1930-1961), como consecuencia del proceso de privatización neoliberal que adquirió auge a partir de 1996, con los gobiernos del llamado partido de la “liberación” dominicana, fundado por Juan Bosch, han venido siendo robados por delincuentes de “cuello blanco”.

Los funcionarios provenientes del partido de la “liberación” dominicana, tienen años robando esos terrenos en todo el territorio nacional, generando un proceso de apropiación privada y de acumulación personal, producto de la privatización radical que como proceso social ha experimentado y viene experimentando en el presente la sociedad dominicana.

Todo ello es parte de un sistema de corrupción en República Dominicana caracterizado por el saqueo indiscriminado del patrimonio público con ribetes de impunidad, que ha producido enriquecimiento ilícito incontrolado y acumulación originaria de capitales. El sistema de corrupción a que nos referimos constituye una constelación privilegiada de élites económicas y políticas, partidos tradicionales que contribuyen con el festín del saqueo de los bienes del Estado.

Se trata de un sistema de reparto que tiene ya más de 50 años y que comenzó precisamente inmediatamente después del ajusticiamiento del dictador Trujillo (1891-1961), mediante grupos clasistas que actúan a base de ambiciones autárquicas y paquetes de intereses materiales, grupos que se encuentran asociados con las altas jerarquías eclesiásticas, sectores empresariales y agroindustriales, formando un conjunto que domina al Estado dominicano y lo modela en los términos en que lo hizo Juan Jacobo Rousseau cuando habló en su obra el Contrato Social, del Estado canalla, es decir, el Estado corporativo y autoritario fundamentado de una Constitución corporativa y autoritaria, que sirve de soporte a la hegemonía de los grupos élites que se sirven de los gobiernos a través de jerarquías que actúan en una continua y prolongada actividad de reparto del presupuesto nacional y de la riqueza pública.

Como hemos analizado en otras ocasiones:

“El fundamento viene a ser la apoyatura en una Constitución corporativa y autoritaria como la del 2010, que cierra y ha cerrado el camino de la participación popular que requiere de mecanismos como la asamblea constituyente, el referéndum, la consulta popular y un Poder Judicial preponderantemente independiente con respecto al ejercicio partidario de los gobiernos que se suceden cada cuatro años.

El pueblo dominicano requiere una reforma de la Constitución de 2010, la cual se presenta engañosamente como defensora de un llamado “Estado social de derecho”; una Constitución engañosa, corporativa y autoritaria, que hace posible día tras día la concentración de capitales y de los poderes públicos, la inequidad y la injusticia social, la detentación hegemónica del control del Estado, monopolizado y esclavizado como instancia que beneficia en su accionar el enriquecimiento ilícito y el robo a favor de esas élites corporativas que utilizan el poder político para cada día más destrozar y descuartizar el presupuesto nacional, el patrimonio público y procurar el reparto de beneficios y capitales estatales.

Existe un sistema de corrupción en República Dominicana caracterizado por contrataciones públicas sin o con licitaciones, negociaciones espúreas entre funcionarios que hoy tienen los bolsillos llenos de dólares producto del tráfico de influencias y de la actividad delictiva; y producto también de relaciones de poder con empresas extranjeras que tienen inmensas propiedades inmobiliarias respaldadas en títulos falsificados o dudosos e ilegales, e inversiones fáciles y tráfico ilícito de capitales provenientes de actividades ilegales, y nadie, incluyendo a los partidos tradicionales, hablan de combatir la impunidad”. (Artículos de fechas 29/12/2017; 12/4/2017; 12/5/2017 y 11/5/2017, publicados en este mismo órgano Debateplural.com).

El marco general en que se encuentra la República Dominicana hoy es el de gobiernos tradicionales de carácter no nacional, incapaces de representar y defender los intereses del país, aliados  a la iglesia católica, al imperialismo EU, dominante en la República Dominicana conjuntamente con sus organismos de inteligencia y de propaganda ideológica; participan también los partidos políticos tradicionales de cuyo ámbito se genera un conjunto de políticos sin principios, politicastros corruptos de mentalidad neoliberal que aspiran sistemáticamente al enriquecimiento ilícito mediante el fraude con los bienes del Estado dominicano y sus alianzas complacientes con los emporios transnacionales que saquean y explotan a la República Dominicana.

Como escribimos con anterioridad:

El marco general en que se encuentra la República Dominicana es el de gobiernos tradicionales de carácter no nacional, incapaces de representar y defender los intereses del país.

Gobiernos que llegan por vía de elecciones dudosas o fraudulentas, por medio de financiamientos de empresas extranjeras que han logrado contrataciones espúreas; del monopolio corporativo de las élites empresariales aliadas con el poder espiritual de las jerarquías eclesiásticas, que monopolizan el llamado “Estado Democrático”, el llamado eufemísticamente “Estado social de Derecho”, a través de los partidos políticos tradicionales, de las alianzas con gobiernos y embajadas extranjeras acostumbradas a imponer sus intereses; y los funcionarios que llegan al gobierno cada cuatro años y ocupan el Palacio Nacional en calidad de  inquilinos transitorios del Estado.

Esos funcionarios se benefician de la concentración de poderes, que es práctica habitual de las élites políticas corporativas tradicionales, mediante tráfico de influencia, dolo, concusión, información privilegiada, estafa de los bienes públicos, enriquecimiento ilícito y prevaricación de fondos y presupuestos.

De esta manera falseada e hipócrita se produce la asignación de obras y la realización de licitaciones públicas nacionales e internacionales.

Es la razón por la cual las empresas extranjeras violan en República Dominicana cualquier marco jurídico, de manera impune ya que han “repartido” y “reparten”, de manera habitual y como cultura oficial, las inversiones y los fondos consignados en los presupuestos públicos. (Artículo de fecha 12/4/2017, publicado en este mismo órgano Debateplural.com).

Toda esta situación es aplicable al robo y el pillaje de los terrenos del Consejo Estatal del Azúcar (CEA), por parte del accionar fraudulento de los funcionarios del actual gobierno dominicano.

¿Quién responderá por estos casos de corrupción? La actual democracia corporativa y autoritaria jamás podrá perseguir los desmanes que venimos denunciando, de tal modo que muy probablemente los hechos depredadores a que nos venimos refiriendo quedaran en la impunidad.

Alcaldesa exige parar a los depredadores de los terrenos del CEA en Sabana Grande de Boyá, Provincia Monte Plata

En el periódico Hoy de fecha 29 de mayo 2019, se publicó un reportaje del periodista Juan M. Ramírez, en el cual se recogen declaraciones de la señora Bertilia Fernández, alcaldesa del Municipio Sabana Grande de Boyá, en el cual narra en el espacio “Hablan los alcaldes”, sobre la depredación y el robo de los terrenos del Consejo Estatal del Azúcar (CEA).

El Municipio de Sabana Grande de Boyá, otrora rico y próspero, a partir de los años 1996 se convirtió en uno de los más pobres de la República Dominicana.

Así lo narra la alcaldesa Bertilia Fernández, en el espacio “Hablan los alcaldes”, quien revela que ahora los terrenos del Consejo Estatal del Azúcar (CEA) se han convertido en manzanas de oro de militares y poderosos que se apropian de miles de tareas ante la mirada indiferente de las autoridades.

La alcaldesa Bertilia Fernández ha aprovechado el espacio que le brinda el periódico Hoy para alertar al presidente Danilo Medina en el sentido de que paralice las expropiaciones masivas de terrenos, que se han incrementado a raíz de la construcción de la autovía del Nordeste, por la ambición de terrenos por parte de funcionarios y particulares con poder económico que buscan beneficiarse de la plusvalía que esa obra ha agregado al valor de los terrenos del CEA.

Señala que luego de la privatización los munícipes ocupan de forma pacífica los predios para cultivarlos para el sustento de sus familias, pero que después de la construcción de la citada vía las propiedades se han convertido en el atractivo de militares de altos rangos y personajes poderosos, despojando a los campesinos, convirtiéndolos cada vez en más pobres y menos productores. “Por eso apelamos a la sensibilidad del presidente Danilo Medina para que nos dote de parcelas y así poder garantizar posesionar a nuestros agricultores.

Tales declaraciones deben motivar un movimiento social de campesinos y profesionales con el fin de impedir tal situación y denunciar al país lo que está ocurriendo con los terrenos del CEA en Sabana Grande de Boyá (continuaremos).

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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