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El fracaso del pacto eléctrico en República Dominicana

Escrito por Angel Moreta

Por: Angel Moreta (Autor-Editor)

 

El pacto eléctrico viene siendo anunciado desde el 16 de agosto del pasado año 2012, cuando inició su administración el primer gobierno de Danilo Medina.

Después de dos años de inactividad del gobierno en relación con dicho pacto, la Superintendencia de Electricidad (SIE), y la Comisión Nacional de Energía (CNE), organismos que son parte integrante del Ministerio de Energía y Minas, creado en 2014, apoyaron tácitamente dicha inactividad y fue en 2915 cuando se convocó nuevamente a distintos sectores económicos y políticos para el reinicio de reuniones discriminatorias y encuentros selectivos para configurar y estructurar dichos planes. 

 Esto quiere decir, que el pacto eléctrico congénitamente nació enfermo, discriminatorio y excluyente, lo cual no debe ocurrir ahora que el presidente Abinader convoca a la Comisión Económica y Social a reiniciar los trabajos de organización del pacto eléctrico

Se ha hablado mucho del problema eléctrico nacional, que el gobierno de Danilo Medina pretendió  resolver sobre la base de políticas frustratorias, tal como la siempre inexistente y ausente política energética nacional.

Agripino Núñez Collado

Es decir, que las posibilidades institucionales de un pacto eléctrico claramente definido e integral, fueron muy escasas debido a que no existía una clara definición del papel que debe asumir el sector gubernamental  o sector oficial en los planes de reestructuración y de reordenamiento de la industria eléctrica nacional. Sobre este particular, el gobierno de Danilo Medina otorgó todos los poderes al señor Rubén Bichara, mediante decretos dictados a propósito de la obra a construirse en Punta Catalina, en el año 2013.

El pacto eléctrico nace como un proyecto muerto porque se apoya en la Estrategia Nacional de Desarrollo (END), que ha resultado prácticamente insuficiente, ya que el organismo que debe sustentarla es el Consejo Económico y Social, creado por la nueva Constitución de la República promulgada en enero del año 2010;  y éste organismo no tiene vitalidad, no tiene sangre ni musculatura, dirigido por Agripino Núñez Colado, quien recientemente acaba de ser relevado de esa posición. El Consejo Económico y Social  se frustró al inicio del actual gobierno de Danilo Medina,  en ocasión del proyecto de reforma fiscal aprobado definitivamente en enero 2013.

La investigación frustrada de las causas del «hoyo fiscal»

En ese entonces, el Consejo Económico y Social persiguió, como organismo pretendidamente democrático y constitucional, investigar las causas que generaron la necesidad de una reforma fiscal, es decir, cuáles fueron los factores económicos y políticos que produjeron la necesidad de tal reforma, que produjo consecuencias funestas para los sectores sociales subordinados y empobrecidos en la República Dominicana.

Se sabía que el nuevo gobierno de Danilo Medina, había nacido conjuntamente con un «hoyo fiscal», debido al gasto electoralista y demagógico desproporcionado del gobierno anterior 2008-2012, cuyo monto fue aproximadamente cercano a 240 mil millones de pesos, si le sumamos los 30 mil millones que ese gobierno anterior cogió prestados al Banco de Reservas y nunca los pagó. Valga decir que en los gobiernos de Danilo Medina (2012-2020), el Banco de Reservas fue un instrumento financiero utilizado ventajosa y privilegiadamente por los funcionarios de esos gobiernos, los cuales nunca pagaron los cientos de millones que tomaron prestados a dicha entidad, tales como Vargas Maldonado y Gonzalo Castillo.

Las averiguaciones que intentó tímidamente el Consejo Económico y Social llevaron a que Danilo Medina aprobara la reforma fiscal desde su escritorio, sin la participación, sin el pensamiento o la colaboración de dicho Consejo. El presidente de ese organismo, Agripino Núñez Collado, hizo silencio y no habló más del asunto de la reforma fiscal, cuando Danilo Medina resistió seguir las recomendaciones de ese Consejo.

 Y el Consejo cayó en una inactividad letal con respecto a las estrategias económicas y sociales del desarrollo económico nacional hasta el día de hoy, cuando el gobierno de Luis Abinader tratara de levantarlo en sus funciones constitucionales

Una de las razones del fracaso del pacto eléctrico

Aquí se encuentra una de las razones fundamentales que conllevan al fracaso del pacto eléctrico, pues la finalidad del mismo, que es consensuar los puntos de vista de los distintos sectores de la vida nacional en relación con el problema eléctrico dominicano y con los problemas fundamentales del país,  no pudo llevarse a cabo.

El Consejo Económico y Social nació muerto, a pesar de ser un órgano constitucional. Lo mató el propósito protector de encubrir el «hoyo fiscal»,  que llevó a cabo Danilo Medina, y aquí también se encuentra la raíz del fracaso que ha venido sufriendo y que en definitiva sufrirá el pacto eléctrico del que tanto se ha hablado en el país.

En sus últimas reuniones, por ejemplo, se retiraron de la reunión del plenario que se realizaba como si fuera una reunión privada en el despacho de Agripino Núñez Collado en  la Universidad Católica Madre y Maestra, plenario para las discusiones del pacto eléctrico, se retiraron sectores laborales y sociales que sintieron que estaban siendo discriminados y borrados sus nombres de las listas de participantes e invitados,  probablemente por la dirección del Consejo Económico y Social (CES), que coordinaba los trabajos que buscaban elaborar una estrategia de desarrollo del sector eléctrico en la República Dominicana.

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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