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Los neoconservadores revelan plan de caos si Trump gana las próximas elecciones

Escrito por Debate Plural

Mision Verdad (17-9-20)

En uno de sus más recientes trabajos de investigación, la periodista estadounidense Whitney Webb examinó una serie de simulaciones de “escenarios catastróficos” que un grupo de neoconservadores bipartisanos (demócratas y republicanos anti-Trump) elaboró sobre las próximas elecciones presidenciales.

En tres de ellas las predicciones son más favorables al candidato demócrata Joe Biden, mientras que en el escenario que da una “clara victoria” a Donald Trump, la situación deriva en una “crisis constitucional”, pues la facción demócrata toma “medidas extremas” para impedir que el actual presidente estadounidense repita el inquilinato en la Casa Blanca.

¿De qué van las simulaciones del Transition Integrity Project?

En junio de 2020, el grupo Proyecto de Integridad de la Transición (Transition Integrity Project o TIP, por sus siglas en inglés) convocó a un centenar de neoconservadores para realizar cuatro “juegos de guerra” que simularían “el trayecto entre el día de las elecciones y el día de la toma de cargo presidencial”.

Los ejercicios que los participantes recrearon fueron “una gran victoria de Biden, una estrecha victoria de Biden, un resultado indeterminado al estilo de las elecciones del 2000 y una victoria de Trump”.

El informe hace énfasis en la conducta que tomaría Donald Trump en esos escenarios hipotéticos, señalando que utilizaría todos los aparatos de gobierno a su alcance para aferrarse al poder ejecutivo. Webb, en cambio, resalta que la campaña de Biden también ejecutaría acciones irregulares que en cualquier otro país serían calificadas de golpistas, para impedir que Trump asuma un segundo mandato “independientemente de los resultados electorales”.

Estos movimientos “provocativos y sin precedentes” ocurrirían por culpa de Trump, dice el TIP para justificarse, pero Webb alerta que ya con esas revelaciones se socava la propia existencia del grupo, que fue formado en 2019 debido, supuestamente, “a la preocupación de que la Administración Trump pueda intentar manipular, ignorar, socavar o interrumpir las elecciones presidenciales de 2020 y el proceso de transición”.

Cabe destacar que el TIP autopromociona el informe como una iniciativa que busca resguardar la democracia, sin preferencias de candidatos.

¿Qué están dispuestos a hacer los contrincantes de Trump si los resultados de noviembre no están a su favor? Para saberlo, Whitney Webb ofrece detalles sobre el escenario de “clara victoria de Trump” que simuló el TIP.

“Joe Biden -interpretado en el juego de guerra por John Podesta, el director de campaña de Hillary Clinton en 2016 y jefe de gabinete del ex presidente Bill Clinton- se retractó de su concesión de la noche de las elecciones y posteriormente convenció a tres estados con gobernadores demócratas -Carolina del Norte, Wisconsin y Michigan- para pedir recuentos. Luego, los gobernadores de Wisconsin y Michigan enviaron listas separadas de electores para contrarrestar a los enviados por la legislatura estatal al Colegio Electoral, que Trump había ganado, en un intento de socavar esa victoria”.

Seguidamente, el grupo de Biden animó a California, Oregon y Washington, estados del oeste norteamericano con precedentes cesionistas, a presionar por una separación de Estados Unidos si no se cumplen estas reformas estructurales:

“Dar la estadidad a Washington, DC y Puerto Rico; dividir a California en cinco estados ‘para representar con mayor precisión a su población en el Senado’; exigir que los jueces de la Corte Suprema se jubilen a los 70 y eliminar el colegio electoral”, reseña Webb.

Las modificaciones están diseñadas para garantizar una mayoría a los demócratas en los estados de la Unión, al añadir nuevos integrantes (en Washington, Puerto Rico y California existe una fuerte influencia demócrata).

Por otro lado, Webb escribe que lo de eliminar el Colegio Electoral es una propuesta de los demócratas específicamente para el escenario de victoria de Trump, pues en el resto ellos no respaldan su desaparición.

La crisis constitucional en esta simulación finalmente tomó cuerpo cuando la campaña de Biden logró que, en la sesión conjunta del Congreso, la Cámara de Representantes ratificara la legitimidad de Biden como presidente, ocasionando un colapso institucional entre las Cámaras legislativas del gobierno federal. El partido republicano rechazó la decisión, apoyándose en la victoria obtenida por Trump del Colegio Electoral.

“La simulación de ‘clara victoria de Trump’ terminó sin que ningún presidente electo tomara posesión el 20 de enero, y el TIP señaló que no estaba claro qué harían los militares en esta situación”, dice la periodista citando el informe.

En un escenario así y conociendo los choques recientes entre el Pentágono y Donald Trump, no es tan difícil especular hacia dónde apuntarían las acciones de los militares, según Webb. Por lo menos el TIP ya está haciendo sus apuestas sobre un golpe militar días después de la investidura presidencial.

Los que operan detrás del TIP

No es la primera vez que se hacen predicciones sobre los resultados electorales de noviembre y tampoco son las primeras en augurar un escenario de caos total. Webb recuerda las simulaciones de la empresa estadounidense-israelí Cybereason y otras predicciones hechas por medios de comunicación y agencias federales donde los estadounidenses se ven sometidos a “la imposición de la ley marcial”, mientras que surgen “disturbios y desórdenes sin precedentes en el país”.

La periodista califica de “particularmente preocupante” lo del TIP debido a que miembros del grupo son operadores directos del clan Obama-Clinton: “Que un grupo de personas con información privilegiada de Washington y ex funcionarios del gobierno abiertamente pro-Biden hayan recreado escenarios para posibles resultados electorales y sus secuelas, todo lo cual terminó con Biden convirtiéndose en presidente o con una crisis constitucional, sugiere que fuerzas poderosas que influyen en la campaña de Biden están presionando al ex vicepresidente para que se niegue a conceder las elecciones incluso si pierde”.

Las pretensiones de colocar a Biden en el poder a costa de lo que sea se confirman en unas declaraciones recientes que dio la ex candidata demócrata Hillary Clinton a Showtime: “Creo que esto se va a prolongar y, finalmente, creo que él ganará si no cedemos ni una pulgada, y si estamos tan concentrados e implacables como lo es el otro lado”.

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Sobre sus fundadores: Rosa Brooks es ex asesora del Pentágono y el Departamento de Estado, cuando este último estaba a cargo de Hillary Clinton, durante la Administración Obama. Además se desempeñó como asesora general del Open Society Institute, institución adscrita a la Open Society Foundations (OSF, sus siglas en inglés), del magnate y especulador financiero George Soros.

La actual directora del TIP también tiene en su trayectoria una participación en la organización de Soros. Fue el enlace entre ésta y el gobierno federal durante 11 años, indica Webb: “Los vínculos de OSF con el TIP son una señal de alerta principalmente debido a que OSF y otras organizaciones financiadas por Soros jugaron un papel crítico en el fomento de las llamadas ‘revoluciones de color’ para derrocar gobiernos no alineados”.

Recordemos Ucrania en 2014, las revueltas de la llamada Primavera Árabe en 2011 que tuvieron repercusiones en países de África y Medio Oriente y desencadenaron la guerra en Siria, además de los intentos por generar un escenario de conflicto similar en Venezuela para los años 2014 y 2017. ¿Un sector de las élites estadounidenses quieren darle a probar de esa “medicina” a otro sector, en su propia casa?

Otra asociación de Brooks con el tanque de pensamiento New America la vincula con los multimillonarios de Silicon Valley, “incluidos Bill Gates (Microsoft), Eric Schmidt (Google), Reid Hoffman (LinkedIn), Jeffrey Skoll y Pierre Omidyar (eBay)”. Varios de ellos son conocidos por haber apoyado la campaña de Hillary Clinton en las presidenciales de 2016.

El otro fundador del TIP es Nils Gilman, quien es vicepresidente del Instituto Berggruen. Allí él se enfoca en las investigaciones sobre la inteligencia artificial (IA) y el transhumanismo.

Escribe Webb que el fundador de ese tanque de pensamiento, Nicholas Berggruen, forma parte de una corriente elitista que tiene como objetivo impulsar la Cuarta Revolución Industrial para automatizar por completo el sistema de producción capitalista.

“Son críticos y rivales de aquellos en el campo ‘nacionalista’ con respecto a la IA y China, que en cambio prefieren ‘saltar’ agresivamente las capacidades de IA de China para mantener la hegemonía global de Estados Unidos en lugar de un ‘nuevo orden’ promovido por Berggreun, Schmidt, Schwarzman (los dos del grupo financiero Blackstone) y Henry Kissinger”.

Se trata de una facción de multimillonarios que tienen intereses en China para llevar a cabo sus planes y que no ven con buenos ojos la guerra comercial que sostiene Trump en el país asiático. En cambio, Biden, quien ha invertido “en empresas de inteligencia artificial chinas”, estaría más ajustado a esos planes.

No se sabe con exactitud qué personajes conforman el grupo del TIP. Para que nos hagamos una idea, Webb revisó la lista de miembros de su “organización hermana”, el Grupo Nacional de Tareas sobre las crisis electorales (NTFEC, por sus siglas en inglés).

Entre los que participan en el NTFEC, y que es muy seguro que también en el TIP de acuerdo a la periodista de investigación, hay varias figuras políticas republicanas que están contra Trump: Michael Chertoff, ex jefe del Departamento de Seguridad Nacional; Michael Steele, ex presidente del Comité Nacional Republicano; y Lawrence Wilkerson, jefe de gabinete del ex secretario de Estado, Colin Powell.

“Por lo tanto, aunque (de) naturaleza ‘bipartidista’, todos los miembros conocidos de TIP, independientemente del partido, están unidos en su oposición a otro mandato del presidente actual”.

Sin lugar a dudas, Estados Unidos se ha visto desbordado por varias crisis simultáneas: economía en recesión, protestas y disturbios al borde de la guerra civil y las cifras de muertes por coronavirus liderando el ránking internacional.

Este caldo de cultivo es la antesala a la próxima elección presidencial, y no es difícil pronosticar una situación de crisis en ella, acorde al cuadro sintomatológico del país del Norte.

Sin embargo, la idea que pueda hacerse el ciudadano común sobre lo que irá a ocurrir después de noviembre en ese país ni siquiera se aproxima a la crisis (fabricada y ensayada con anticipación) que detonarán las élites estadounidenses, en el marco de su guerra intestina por el poder.

Por lo que saber cuál de los dos candidatos, Trump o Biden, tomará el timón del Imperio en decadencia para los próximos cuatro años debería ser la menor preocupación de los estadounidenses, si es que el augurio de caos permite que eso suceda.

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