Internacionales Politica

La reelección de Donald Trump ¿Probable?

Escrito por Debate Plural

Orlando Ochoa-Terán (Aporrea, 21-7-20)

 

Para comprender objetivamente la posibilidad de que Trump sea reelecto es necesario remontarse a las ventajas y desventajas de su estrecha victoria de 2016 en los colegios electorales y en paralelo, su derrota popular por 3 millones de votos. Partir de la realidad de esa debilidad intrínseca debió ser una premisa necesaria para diseñar una estrategia que incrementara los votos de esa pírrica victoria. Su desconexión con la realidad lo ha impedido.

Contra todas las recomendaciones de sus asesores, Trump aún insiste que perdió el voto popular como consecuencia de un masivo fraude que no ha ocurrido jamás en la historia de EEUU. Esta no ha sido la única ficción sobre la cual ha gravitado su estrategia política. Por un tiempo razonablemente extenso Trump había persistido, promesa clave de su programa, de que México pagaría por el muro de 2.000 millas que separara a los dos países. Con machacona insistencia en sus encuentros populares, Trump preguntaba a gritos: ¡Who is gonna pay for the wall! ¡México! Respondían con algarabía su gente. Casi al final del período de gobierno ni México ni EEUU han pagado por un muro que nunca se materializó. Desde los primeros brotes del Covid-19 ha dicho que el virus desaparecería por arte de magia. Este fin de semana lo repitió sin ruborizarse.

Ronald Reagan

¿Cómo hacer de una debilidad política una ventaja? Es un arte que se puede ilustrar con una anécdota. Con el récord de ser el presidente más viejo de EEUU y en busca de la reelección, Ronald Reagan se debatió en 1983 por TV con el demócrata Walter Mondale, mucho menor. Ante la pregunta del moderador acerca de esta marcada diferencia de edad y sus consecuencias políticas, Reagan inicia la respuesta con gesto de preocupación que termina con una sonrisa socarrona al explicar que a él no le parecía justo que él utilizara públicamente la «obvia inexperiencia de su contendor para su propio beneficio político». El público y propio Modale no pudieron resistir una carcajada. Como resultado de esta sagacidad dialéctica no se habló más del tema durante el resto de la campaña. Trump, por su parte, ha querido hacer de su diferencia de edad (3 años) con Joe Biden un tópico de la campaña que sólo han provocado mayor inspiración para los comediantes de medianoche en la TV.

Anacronismo electoral

El sistema indirecto de sufragio de EEUU fue creado por el legislador con la intención de compensar con votos electorales a pequeños estados frente al poder en población y dominio de grandes estados como California, NY o Texas que, de otra manera, decidirían por sí solos las elecciones nacionales, sin que los candidatos se molestaran en incluir en sus promesas a estados con escaza población. Pese a la buena intención del legislador el sistema genera absurdos e injustas representaciones como el hecho de que California con 40 millones de habitantes está representada en el Senado por 2 senadores, el mismo número de senadores de estados como Wyoming, con cerca de 600.000 habitantes.

Desesperado por la crisis del Coronavirus, terriblemente manejada, el desempleo, la turbulencia económica, la rebelión racial y las memorias de su sobrina Mary, Trump se ha empeñado en crear torbellinos mediáticos de distracción que no sólo han resultado inútiles, sino que lo han ridiculizado como eso de promover, desde el despacho presidencial, los frijoles y los garbanzos de una productora latina de alimentos, cuyo CEO se atrevió a elogiarlo públicamente, provocando un boicot a sus productos. En el colmo de su sublevación emocional hoy lunes Trump rehusó a comprometerse a reconocer a Biden, si este ganara las elecciones.

Todo este pandemonio lo ha creado en su empeño por replicar el esquema que le dictó su instinto en 2016 cuando era un candidato de oposición que se vendió como un «outsider» y atacar, cuestionar y prometer era lo apropiado. Su desastroso manejo de la crisis del COVID-19, su empeño en ocultar sus personales actividades financieras, su falta de programas y el reciente libro de su sobrina Mary Trump lo han despojado de ese halo de gerente y hombre de negocios de éxito de 2016 sin que tampoco logre proyectar la imagen de un presidente de éxito. EEUU, con una población que representa 4% del mundo, las muertes y los contagios de americanos representan cerca de 30% de las muertes y contagios del mundo. Si Trump hubiese abordado a tiempo y resuelto a tiempo esta crisis, como la enfrentó Angela Merkel de Alemania, para mencionar solo un caso de Europa, estaría en mejor posición para su reelección. El problema de Trump es que está contaminado desde su infancia de otro virus que, según su sobrina Mary Trump, le inoculó su padre y es conocido desde la antigua Grecia como «Hubrís».

«La caída de Ícaro»

Cautivos en la isla de Creta, Ícaro y su padre Dédalo -narra la mitología griega – este diseñó, con plumas y cera, alas para escapar, advirtiendo a Ícaro que volara a ras del agua y lejos del sol pues el calor derretiría la cera y se precipitaría al mar. Henchido de soberbia con el poder de volar y en desafío a la recomendación de su padre se elevó en busca del sol, la cera se derritió, las plumas se deshilacharon, se precipitó al mar y desapareció para siempre.

‘Hubris’ o ‘hybris’ (ὕβρις, hýbris) es el concepto griego que sugiere un ego desmedido y de omnipotencia de un hombre frágil y mortal, pero que, víctima de su propia soberbia se cree un semidios. Los antiguos romanos conscientes de esta debilidad humana colocaban en la cuadriga, detrás de los ídolos que eran vitoreados al desfilar por el Foro Romano, un esclavo que les susurraba al oído, «recuerda que la gloria es pasajera». El médico y político británico David Owen, quien ha estado muy cerca del poder pues ha sido miembro del Parlamento, dirigente del partido Laboral, líder del partido Liberal y ministro del Exterior lo llama el síndrome de «hubris» (SH) y lo define como un trastorno psiquiátrico adquirido que afecta a personas que ejercen el poder en cualquiera de sus formas.

Se ha descrito en multitud de campos, desde la política a las finanzas. Roy Porter, profesor de Cambridge asume igual tópico en su libro A Social History of Madness: Stories of the Insane. En el preámbulo de su estudio advierte: «La historia de la locura es la historia del poder. Porque en la imagen del poder, la locura es tanto impotencia como omnipotencia. Por eso se requiere poder para controlar la locura que amenaza las estructuras normales de la autoridad».

Acerca del autor

Debate Plural

Un medio independiente, libre, plural, sin ataduras con empresas o gobiernos; buscando el desarrollo de una conciencia critica, y la verdad que subyace en el correr de la vida nacional e internacional para el empoderamiento del pueblo dominicano en relación con las luchas y reivindicaciones económicas y sociales fundamentales

Dejar un comentario

/* ]]> */