Nacionales Politica

La crisis haitiana (1 de 4)

Mike Pence
Escrito por Angel Moreta

El imperialismo EU obligó a Moise a romper con Venezuela en la OEA

 

Por: Angel Moreta (Autor-Editor)

 

Una foto de Mike Pence del mes de junio pasado, en el escenario de la asamblea general de la OEA, que trataba sobre Venezuela, muestra gestualmente un lenguaje de violencia y constreñimiento frente a la persona del presidente de Haití Jovenel Moise.

En un momento de conversación informal con el presidente Moise, el señor Mike Pence, vicepresidente de los EU, la foto muestra claramente la actitud de dicho señor exigiéndole votar en la asamblea general de la OEA contra el gobierno de Venezuela y a favor de la imputación contra Maduro en el sentido de que era un presidente ilegitimo.

Todo el que busque esa foto en Google percibirá la presión psicológica  contra el presidente haitiano, que al parecer se dejó intimidar a tales fines. Moise no tuvo el coraje de distanciarse de esa postura contra el gobierno bolivariano, pero tampoco tuvo el coraje para decirle a Mike Pence que Haití no podía votar de esa manera ya que desde los tiempos de Petion (1770-1818) se habían creado lazos orgánicos y relaciones estrechas  con esa nación hermana del Caribe.

Bien pudo el presidente Moise, al igual que el canciller dominicano, decir “no” a la solicitud de Mike Pence, pero no hubo ese coraje; ni siquiera para el voto abstencionista. Es decir, fueron dos presidentes, uno haitiano y otro dominicano representado  por el canciller Miguel Vargas Maldonado, que se sometieron abiertamente a la voluntad imperial durante la celebración de la asamblea general de la OEA que se celebraba en Perú.

Lo mismo pasó con Martelly, es decir, que visitando el presidente francés Hollande  a Puerto Príncipe, en el momento de una conversación informal le recordó al presidente haitiano que Haití tenía una deuda pendiente con Francia que no había sido pagada todavía, por los daños supuestamente producidos a Francia durante la revolución haitiana (1787-1808). Martelly no respondió a esa partida y prefirió sonreír; obviamente lo que debió hacer Martelly fue responderle diciendo que quien tenía deuda con Haití era Francia. Pero no tuvo ese coraje, y lo mismo pasa con los EU que considera que Haití es el patio trasero y la letrina escondida de los Estados Unidos.

Así las cosas, los presidentes haitianos y dominicanos tradicionalmente han estado sometidos a la voluntad y los deseos, a los planes y necesidades del imperialismo norteamericano. En este sentido es que hemos afirmado que Haití necesita una segunda revolución para liberarse de una segunda coyunda y abandonar la humillación y el arrodillamiento moral y político a que lo sometió los Estados Unidos.

Haití fue invadido militarmente durante 19 años (1915-1934), por los Estados Unidos que utilizó su ejército para humillar y someter al pueblo haitiano en todos esos años. La ocupación comenzó el 28 de julio de 1915, cuando 330 marines desembarcaron en Puerto Príncipe bajo la autoridad del entonces presidente de los Estados Unidos W. Wilson y terminó el 1 de agosto de 1934, después de que el presidente Roosevelt firmara un acuerdo de separación en agosto de 1933.

Haiti ha sido un país explotado por potencias occidentales, Francia y Estados Unidos, desde la tercera década del siglo XIX hasta los tiempos contemporáneos. Sus aliados han sido los grupos mulatos que han tenido el control y la hegemonía durante más de 150 años. En las primeras décadas del siglo XX recibió significativos préstamos de los bancos franceses y norteamericanos y en las últimas décadas se produce el crecimiento de la deuda externa y de las inversiones extranjeras.

Jovenel Moise y Mike Pence

Hoy día múltiples fundaciones “sin fines de lucro”, tal como la fundación Clinton, han acumulado grandes cantidades de dinero sobre la base de negociones espúreas con las mencionadas élites con fondos provenientes de donaciones extranjeras, situación que hace de Haití un país pobre, endeudado y débil.

Después de la revolución haitiana Haití no ha tenido un solo gobierno nacional, pues todos en su mayoría obedecen a los intereses norteamericanos y de los grupos hegemónicos dominantes, aliados de los intereses norteamericanos; grupos que practican el contrabando, las exportaciones e importaciones especulativas, la trata de personas y el lavado de activos provenientes del narcotráfico.

La frontera dominico-haitiana se ha convertido en un asunto de seguridad para los Estados Unidos que con la crisis actual seguramente no perderá la oportunidad de desplegar tropas a lo largo y ancho de toda la frontera, con fines estratégicos hacia Cuba y Venezuela. En otras palabras el imperialismo norteamericano espera la oportunidad para la ocupación militar de la frontera dominico-haitiana por lo cual las élites y los pueblos, grupos cívicos, partidos y comunidades, sectores profesionales, frentes de trabajadores, los campesinos, deben estar muy atentos para rechazar que EU se aproveche de las contingencias negativas y con la ayuda de esos grupos dominantes de ambos países se aventuren a una ocupación militar, evidentemente se hace casi imposible en este momento que vive América Latina de levantamientos y protestas masivas contra el orden neoliberal capitalista impuesto a ambas naciones por el fondo monetario internacional, y otros organismos neocolonialistas.

En los actuales momentos Haití vive una crisis económica y social de gran profundidad, en parte debido a la escasez del petróleo que recibía de Venezuela a través de los canales de Petrocaribe; esto mismo no ocurre para República Dominicana dado que compró el 50 % de las acciones de Petrocaribe, acciones que fueron vendidas a precio muy cómodo para el gobierno de Danilo Medina, quien también votó en contra de Venezuela en la OEA arrastrada por los Estados Unidos y el señor Mike Pence. Danilo Medina no supo agradecer la solidaridad recibida de Venezuela, al igual que Haití, cuyos gobiernos fueron obligados en la asamblea general de la OEA a romper moralmente con la nación bolivariana.

La esquizofrenia de Trump, Mike Pence, el criminal Abrams y el maniático asesino Bolton, conjuntamente con el señor Almagro, empujaron a las diplomacias haitiana y dominicana a romper con Venezuela y con el convenio Petrocaribe, a sabiendas de que Haití particularmente tendría problemas serios de sobrevivencia. Hoy el imperialismo no va a entregar petróleo a Haití ni ningún tipo de ayuda humanitaria, con la finalidad política de que haya un desbordamiento poblacional y un desplazamiento masivo hacia la parte este de la isla, de modo que permita el inicio de un desorden fronterizo que permita al imperialismo hacer efectiva una geoestrategia de ocupar la frontera y utilizar la región del Caribe para acciones intervencionistas contra Venezuela y Cuba.

Y también facilitar detrás del desorden y la intervención, el inicio de un proceso económico, demográfico, cultural y político de confederación, de unión o fusión entre las dos Repúblicas.

Detrás de esa geoestrategia se esconde el establecimiento de una base militar en el suroeste de la República Dominicana, compelida con las necesidades y la desesperación del pueblo haitiano.

Ambas naciones se plegaron en la asamblea general de la OEA a los intereses y las presiones de los EU y su delfín la OEA, Y “votaron” a favor del falso argumento de que el presidente venezolano era un dictador y un gobernante “ilegitimo”. Esta postura absurda ha sido repetida millones de veces a través de los medios de comunicación hegemónicos norteamericanos y algunos latinoamericanos; situación que se presentó también en situaciones como la invasión de Panamá, las agresiones criminales contra Grenada, la invasión a la República Dominicana en 1965, la invasión de Bahía de Cochinos, la guerra de Las Malvinas y el asesinato de Omar Torrijos.

                                                                Miguel Vargas

Las diplomacias de ambos países no tuvieron pudor ni siquiera para abstenerse de votar contra el gobierno venezolano, que ha sido tan solidario con ambos países. Mike Pence asistió personalmente a la asamblea general de la OEA y allí empujar descaradamente a Haití y República Dominicana para que comprometieran su voto contra Venezuela, con el fin de apretar el cerco político, mediático, financiero, económico, comercial, militar y psicológico contra un gobierno legítimo como el que actualmente dirige los destinos de Venezuela.

La impertinente y descarada actuación de Mike Pence, con la colaboración inmoral y la falta de principios del “diplomático-comerciante de doble moral”, Miguel Vargas Maldonado, prueba el interés pragmático en obtener la aprobación de EU para la candidatura presidencial de Danilo Medina, la cual se fraguaba desde mucho tiempo atrás.

En conclusión:

Como consecuencia de los antes dicho, Haití fue empujado a romper con Petrocaribe y hoy los grupos de dirigentes corruptos de la hermana nación no tienen la manera de resolver el problema de la escasez de petróleo, pero tampoco podrán devolver al pueblo haitiano los más de mil millones de dólares que se robaron de Petrocaribe con el apoyo de los Estados Unidos. Por eso hemos dicho que las raíces de la crisis de Haití se encuentran en el empujón letal que le dio EU para robarse Petrocaribe. En consecuencia ni el dinero ni el petróleo. Ni ayuda de EU en ningún apoyo al pueblo haitiano. Al contrario, EU busca una estampida poblacional hacia la República Dominicana con el fin geoestratégico de intervenir militarmente la frontera.

La tesis del “estado fallido” no tiene fundamentos de ninguna especie; lo que buscan con esta tesis los “cientistas” sociales norteamericanos es presentar y justificar la crisis haitiana en las falencias del Estado haitiano, lo cual es totalmente una barrabasada pues hay que hablar de la utilización del Estado por los grupos hegemónicos mulatos, es decir, el linchamiento del propio Estado por el accionar virulento de esos grupos dominantes aliados a los EU, culpables directos de la actual crisis de Haití.

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

Dejar un comentario

/* ]]> */