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Plan nacional de desarrollo económico y social hasta 2030: propuesta de visión de la nación, ejes y sectores estratégicos de Cuba (I)

Raul Castro
Escrito por Debate Plural

Debateplural.com, reproduce para todos sus lectores el interesante documento del Partido Comunista Cubano, “Plan nacional de desarrollo económico y social hasta 2030: propuesta de visión de la nación, ejes y sectores estratégicos”, publicado en fecha 8 del mes de julio 2016.

 

PRESENTACIÓN

El 7mo. Congreso del Partido analizó y aprobó los documentos siguientes:

  • Proyecto de Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista.
  • Proyecto Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030: Propuesta de Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos.
  • Informe sobre los Resultados de la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución. Actualización de los Lineamientos para el periodo 2016-2021.
  • Trabajo del partido en cumplimiento de los objetivos aprobados en la primera Conferencia Nacional y de las Directrices del Primer Secretario del Comité Central.

Previamente fueron analizados por el Buró Político, el Comité Central y en consultas provinciales con todos los delegados al 7mo. Congreso y más de 3 mil 500 invitados, representantes de organizaciones políticas, de masas, sociales y de diferentes instituciones, incluyendo la participación de los diputados. En cada uno de estos pasos fueron perfeccionados.

En su Informe Central al Congreso el Primer Secretario, General de Ejército Raúl Castro Ruz expresó:

Es la primera vez que presentamos a un Congreso del Partido el tema de la Conceptualización, que recoge las bases teóricas y las características esenciales del modelo económico y social al que aspiramos como resultado del proceso de actualización.

A lo largo de estos cinco años se elaboraron ocho versiones de la Conceptualización que fueron analizadas sucesivamente, primero en las reuniones de la Comisión del Buró Político para el control de la implementación de las acuerdos del 6to. Congreso y posteriormente en el Buró Político y en los plenos del Comité Central, con la participación del Consejo de Ministros.

Por su parte, el proyecto relacionado con las Bases del Plan Nacional de Desarrollo hasta el 2030, es fruto de la labor realizada desde hace cuatro años por académicos y especialistas de los organismos del Gobierno y la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo. Aborda un asunto de alcance trascendental, cuya gran complejidad técnica no nos permitió llegar al Congreso con el Plan Nacional de Desarrollo hasta el 2030 terminado, como era el propósito inicial, sino que se presentan sus bases, o sea, la Visión de la Nación y los Ejes y Sectores Estratégicos, lo cual nos proporciona una formidable herramienta para continuar trabajando hasta su conclusión, que esperamos alcanzar en el año 2017.

Teniendo en cuenta estos elementos, el Primer Secretario añadió:

Hemos concebido que ambos documentos, es decir, la Conceptualización y las bases del Plan Nacional de Desarrollo, luego de su análisis en el Congreso, sean debatidos democráticamente por la militancia del Partido y la UJC, representantes de las organizaciones de masas y de amplios sectores de la sociedad, con el propósito de enriquecerlos y perfeccionarlos.

Como se aprecia en las ideas expresadas por el Primer Secretario del Partido, los documentos que se someterán a consulta tienen una marcada importancia y gran relación entre sí.

La Conceptualización porque expresa, con una visión de futuro, el modelo económico y social que resultará del proceso de actualización; y el Proyecto de Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030: Propuesta de Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos, porque expone las bases del referido Plan, cuyo cumplimiento contribuirá a alcanzar, en el largo plazo, dicho modelo.

Las modificaciones que se incorporen a ambos documentos, como resultado del proceso de consulta, podrán incidir en algunos de los Lineamientos actualizados que se aprobaron para el mediano plazo (periodo 2016- 2021), por lo que el Congreso facultó al Comité Central para aprobar estos ajustes.

Todo ello ratifica el papel que desempeña cada uno en la proyección del futuro del país y la necesaria coherencia que debe existir entre ellos.

Los documentos que se someten a consulta tienen un importante significado político. Su aprobación definitiva y ulterior cumplimiento formará parte de la estrategia legada por la generación histórica de la Revolución a las nuevas, lo que contribuirá a la consolidación y fortalecimiento de nuestra Revolución, así como a la consecución de la Nación a que aspiramos y que estamos comprometidos a defender hasta las últimas consecuencias.

Tal como expresara el Primer Secretario en su discurso de clausura, se ha previsto aprobar los documentos antes de que finalice el presente año, incluyendo las modificaciones resultantes del proceso de consulta.

Para facilitar el proceso de consulta se elaboró el presente tabloide que contiene:

  • Proyecto de Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista.
  • Proyecto Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030: Propuesta de Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos.

Además, para contribuir a la comprensión de algunas palabras y conceptos de carácter técnico, se adjunta una explicación adicional denominada: “Acepción de algunos términos utilizados en los documentos que se presentaron al 7mo. Congreso del Partido”.

PRÓLOGO AL PROYECTO DE CONCEPTUALIZACIÓN DEL MODELO ECONÓMICO Y SOCIAL CUBANO DE DESARROLLO SOCIALISTA

El objetivo de la Conceptualización es servir de referente o guía teórica conceptual en la conformación del modelo económico y social, así como contribuir a la mejor comprensión. Se exponen y fundamentan, de forma sintética, las características y bases teóricas esenciales del modelo económico y social que resultará del proceso de actualización. Su redacción se ha elaborado en tiempo presente, aunque se refiere a la sociedad futura a que aspiramos, teniendo en cuenta las condiciones de la actual etapa de la construcción del socialismo. No atañe a este documento exponer cómo se actualizará el Modelo; es decir, las acciones y medidas concretas para alcanzar estos objetivos, lo que corresponde a otros, en especial al Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030. Tiene como basamentos esenciales el concepto de Revolución de nuestro Líder Histórico, compañero Fidel Castro Ruz, y los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución aprobados en el 6to. Congreso del PCC, que fueron actualizados en el 7mo. y los resultados de su implementación. En la introducción del documento se incluye una sucinta referencia al momento histórico de la construcción del socialismo en que nuestra sociedad se encuentra, los elementos más significativos del proceso revolucionario que anteceden la actual etapa, y las principales dificultades y fortalezas con que Cuba cuenta para enfrentar los retos del desarrollo socialista. En la Conceptualización se destacan los principios de nuestro socialismo, que resumen la continuidad de los conceptos básicos y características fundamentales del ideal de sociedad socialista forjado por la Revolución como el objetivo fundamental sobre los cuales se erige el Modelo Actualizado. Asimismo, expone las principales transformaciones que caracterizan los nuevos fundamentos, es decir, lo que hay que cambiar con el objetivo de avanzar y consolidar los principios de nuestro socialismo y construir una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible. Las transformaciones se refieren a la consolidación del papel primordial de la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción, el reconocimiento y diversificación de diferentes formas de propiedad y de gestión adecuadamente interrelacionadas, y el perfeccionamiento del Estado Socialista, sus sistemas y órganos de dirección. En el documento se puntualiza, además, sobre los conceptos de sostenibilidad y prosperidad, los derechos económicos y sociales, y el trabajo como fuente de bienestar y prosperidad, entre otros. A continuación se presenta el documento objeto de consulta, con vistas a recoger los criterios que contribuyan a su perfeccionamiento y continuar fortaleciendo el consenso necesario respecto a su contenido, previo a su aprobación definitiva como guía conceptual para la actualización del modelo.

PRÓLOGO AL PROYECTO DE CONCEPTUALIZACIÓN DEL MODELO ECONÓMICO Y SOCIAL CUBANO DE DESARROLLO SOCIALISTA

CONCEPTUALIZACIÓN DEL MODELO ECONÓMICO Y SOCIAL CUBANO DE DESARROLLO SOCIALISTA

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

CAPÍTULO 1 LOS PRINCIPIOS QUE SUSTENTAN EL MODELO Y SUS PRINCIPALES TRANSFORMACIONES

CAPÍTULO 2 LA PROPIEDAD SOBRE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN

 CAPÍTULO 3 LA DIRECCIÓN PLANIFICADA DE LA ECONOMÍA

CAPÍTULO 4 LA POLÍTICA SOCIAL

CONSIDERACIONES FINALES

  1. INTRODUCCIÓN
  2. El presente documento expone las bases teóricas y características esenciales del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, que resultará del proceso de actualización, en lo adelante “Modelo”.
  3. Está redactado de modo general en tiempo presente, con el propósito de conceptualizar el futuro deseado, una vez actualizado el Modelo.
  4. La propuesta da cumplimiento a una de las funciones de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo, y se corresponde con un acuerdo de la Primera Conferencia Nacional del PCC.
  5. En la conceptualización del Modelo se exponen de forma sintética las pautas esenciales en que se sustentan las principales relaciones económicas y sociales de la construcción de nuestro socialismo en esta etapa, su estructuración y finalidades estratégicas.
  6. Su objetivo esencial es explicar y fundamentar con claridad y rigor las características principales del Modelo, para contribuir a su mejor comprensión y servir de guía conceptual para su actualización.
  7. Forma parte de sus basamentos esenciales el concepto de Revolución, que nuestro Comandante en Jefe, compañero Fidel, resumiera en admirable síntesis el 1ro. de mayo del año 2000: Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.
  8. La sociedad cubana se encuentra en el proceso histórico de construcción del socialismo, como alternativa viable para superar el capitalismo y, con ello, contribuir modestamente a la supervivencia de la Humanidad.
  9. La experiencia ha demostrado que este constituye un prolongado período histórico de profundas transformaciones, en el que son determinantes una certera conducción y la participación activa del pueblo, con el objetivo de avanzar hacia una sociedad superior.
  10. El Modelo se corresponde con las condiciones de la etapa actual de este proceso en Cuba, en que resulta imprescindible que la propiedad socialista de todo el pueblo se consolide como la principal, coexistiendo con otras formas, en función de avanzar hacia una sociedad socialista, próspera y sostenible.
  11. Con objetivos y rasgos esenciales comunes, la construcción del socialismo posee características propias en cada país y región del mundo, dadas sus peculiaridades políticas, económicas, sociales, culturales e históricas, así como las condiciones internacionales en que tiene lugar.
  12. La actualización del Modelo parte, esencialmente, de las experiencias del proceso revolucionario cubano y se ajusta a las nuevas condiciones internas y el contexto internacional contemporáneo.
  13. Asimismo, se toman en cuenta experiencias de otros procesos de desarrollo económico y social en diferentes países, considerando las particularidades de las condiciones y contextos en que han tenido lugar.
  14. Con el triunfo de la Revolución el 1ro. de enero de 1959, el pueblo cubano inició el pleno ejercicio de su soberanía. En muy breve plazo se puso de manifiesto la histórica pretensión imperialista de los Estados Unidos de América de dominar nuestro país, incrementándose su agresividad con el apoyo de la dependiente oligarquía burgués-latifundista a su servicio.
  15. Bajo estas condiciones el Gobierno Revolucionario emprendió los procesos de nacionalización, que unidos a otras medidas, dieron lugar al sector económico de propiedad socialista de todo el pueblo, factor decisivo en la transformación de la estructura socioeconómica capitalista neocolonial.
  16. En todos estos años, la construcción del socialismo en Cuba se enfrentó a disímiles agresiones y dificultades, teniendo que destinar cuantiosos recursos materiales y humanos a la defensa y seguridad nacionales.
  17. La permanente hostilidad hacia Cuba —en especial el genocida bloqueo económico, financiero y comercial del gobierno estadounidense— ha impedido durante más de medio siglo el acceso a servicios y productos vitales, incluidas medicinas, financiamientos y resultados del progreso científico-tecnológico, indispensables para el desarrollo, causando grandes daños a la economía y al pueblo.
  18. No obstante, Cuba, país pequeño, subdesarrollado y desprovisto de recursos naturales significativos, ha logrado alcanzar importantes conquistas sociales y económicas, donde estuvo presente el apoyo solidario de la extinta URSS y otros países.
  19. La Revolución cubana ha forjado elevados valores y principios éticos, como la firme actitud solidaria del pueblo, puesta de manifiesto en múltiples misiones internacionalistas en diferentes esferas y regiones del mundo, compartiendo lo que tiene y no lo que le sobra.
  20. La abrupta desintegración del campo socialista europeo y la URSS, a partir de los finales de la década de los años ochenta del pasado siglo, impactó de modo muy severo en diferentes ámbitos, especialmente en el económico y social, así como en el nivel de vida, al provocar la caída de más de una tercera parte de la actividad económica del país.
  21. A ello se sumó el impulso del neoliberalismo y la hegemonía de los Estados Unidos de América a escala global, que además recrudeció el bloqueo contra Cuba.
  22. Se inició el Período Especial en Tiempo de Paz, etapa difícil, de heroica resistencia cotidiana y adecuación a las nuevas condiciones, en que los esfuerzos se concentraron en resistir y reorientar la economía al nuevo escenario, sin renunciar a los principios y conquistas fundamentales del socialismo.
  23. Entre otras medidas, en materia monetaria y cambiaria, fue necesario adoptar importantes decisiones, como la legalización de la tenencia y circulación de divisas y la posterior conformación de un sistema de dualidad monetaria (CUP y CUC), y cambiaria, con un tipo de cambio para las relaciones entre las entidades y otro para la población.
  24. El enfrentamiento durante tantos años a las dificultades ha sido posible, principalmente, gracias a la unidad y resistencia del pueblo y su apoyo consciente a la dirección del Partido y la Revolución, bajo la guía de Fidel y Raúl. También ha sido muy importante la solidaridad internacional recibida.
  25. Como resultado de un conjunto de medidas, en su mayoría adoptadas tras un profundo proceso de discusión popular, a partir de 1994 se logró detener el desplome de la economía y comenzar su recuperación gradual, que ha tenido lugar bajo las difíciles condiciones del bloqueo, la incierta situación económica internacional y dificultades internas, por lo que no se ha podido avanzar al ritmo necesario en el desarrollo económico y social.
  26. Las transformaciones y ajustes más importantes en esa etapa tuvieron como objetivo enfrentar la crisis provocada, dando solución esencialmente a los problemas coyunturales.
  27. A la vez, se agudizaron otros problemas, como los estructurales, propios de la condición de economía subdesarrollada, que requieren de soluciones más integrales y graduales.
  28. Entre los principales problemas que se agudizaron en estos años se destacan los desequilibrios entre la disponibilidad y las necesidades de divisas; la oferta y demanda de productos y servicios; obsolescencia tecnológica, subutilización e ineficiencias de la base productiva, la infraestructura y del proceso inversionista, crecientes riesgos y daños medioambientales, así como falta de organización, disciplina, exigencia y control.
  29. Persisten limitaciones para la satisfacción de múltiples necesidades, lo que unido al impacto de la dualidad monetaria y cambiaria sobre el poder adquisitivo, ha incrementado las diferencias económicas y sociales no provenientes del trabajo aportado, que además no es adecuadamente retribuido. Han tenido lugar otros fenómenos negativos, entre ellos, los vinculados al empleo, como el éxodo de trabajadores hacia actividades de menor calificación y al exterior.
  30. Todo ello ha afectado la motivación para trabajar y ser eficientes, a la vez que se observa cierta erosión de valores inherentes a nuestra sociedad, el incremento de manifestaciones de corrupción, delitos, indisciplinas y otras formas de marginalidad social.
  31. En otro orden, se acentuó el envejecimiento y estancamiento de la población, así como sus impactos en todas las esferas.
  32. En el plano internacional se concentra cada vez más la riqueza y persiste la crisis estructural del sistema capitalista, con simultaneidad en las esferas económico-financiera, energética, alimentaria, ambiental, ética, cultural, entre otras.
  33. Al propio tiempo, tienen lugar acelerados avances en las comunicaciones, la informatización, la industria, el comercio, el transporte y otros sectores. Se observan experiencias económicas y sociales exitosas en otros países, todo lo cual proporciona significativas oportunidades para enfrentar los retos del desarrollo económico y social del país.
  34. En una proyección económica a mediano plazo efectuada en 2009, se puso de manifiesto la necesidad de abordar de modo integral la solución de las insuficiencias que impiden el desarrollo armónico y sostenible, situando la economía en el centro de la atención.
  35. Después de consultados con el pueblo, los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, —en lo adelante “Lineamientos”—, fueron aprobados por el 6to. Congreso del Partido Comunista de Cuba, que se efectuó en abril de 2011. Posteriormente se refrendaron por la Asamblea Nacional del Poder Popular.
  36. Entre las principales fortalezas con que Cuba cuenta para un desarrollo socialista próspero y sostenible se destacan:
  37. a) La unidad del pueblo cubano, su firme y soberana decisión de ser independiente y construir una sociedad socialista. Su juventud, exponente de lo mejor de la obra de la Revolución, heredera de las tradiciones de lucha y preparada para continuar su desarrollo en las nuevas condiciones históricas.
  38. b) Respaldo mayoritario a la dirección del Partido Comunista de Cuba y al Estado Socialista, con reconocidos prestigio y honestidad, cohesionados, con un proyecto político, económico y social socialista de amplio arraigo popular, y la voluntad política de actualizar el Modelo.
  39. c) Universalidad de la política social, que garantiza el acceso a los servicios fundamentales de educación y salud, cultura, deportes; la seguridad y asistencia sociales; importantes avances en la eliminación de todo tipo de discriminación; la tranquilidad y seguridad ciudadanas y un efectivo sistema de protección a la población.
  40. d) La firmeza de valores esenciales del pueblo cubano, entre los que se destacan el humanismo, el patriotismo, antimperialismo, la dignidad, la elevada vocación solidaria e internacionalista y una cultura cimentada en nuestras mejores tradiciones y en las raíces éticas y espirituales de la nación.
  41. e) Existencia de una activa y diversa sociedad civil socialista, preparada y organizada en defensa de la Revolución.
  42. f) Capacidades potenciales de la economía cubana para lograr su desarrollo e inserción internacional competitiva, tales como los recursos humanos formados por la Revolución, con un elevado nivel de instrucción general; posibilidades del desarrollo de servicios internacionales de salud y del turismo, de fuentes renovables de energía, de producciones agroindustriales, y el nivel alcanzado por la ciencia, la tecnología e innovación en determinados sectores y actividades generadoras de alto valor agregado.
  43. g) Amplio prestigio y reconocimiento internacional, así como provechosas y crecientes relaciones con múltiples naciones, en circunstancias en que son relevantes las relaciones Sur-Sur, especialmente en América Latina y el Caribe.
  44. Actualizar el Modelo es posible e imprescindible, a partir de todas las fortalezas y potencialidades, sobre la base de los principios de nuestro socialismo.
  45. CAPÍTULO 1: LOS PRINCIPIOS QUE SUSTENTAN EL MODELO Y SUS PRINCIPALES TRANSFORMACIONES
  46. El Modelo abarca las esferas de la producción, distribución, cambio y consumo, así como todos los ámbitos de la vida social. Los Lineamientos constituyen la base fundamental para su conceptualización, en la cual también han sido consideradas las políticas definidas como parte de su implementación.
  47. En el Modelo es esencial el lugar primordial que ocupan las relaciones de producción socialistas, en un contexto de reconocimiento de la heterogeneidad de formas de propiedad y de gestión; así como el papel y funciones de los principales actores económicos y del Estado en todos sus niveles de dirección.
  48. Son decisivas la educación, la salud, la ciencia, la tecnología e innovación, la cultura y la comunicación social, así como la protección de los recursos y el medio ambiente, entre otras dimensiones del desarrollo.
  49. El objetivo estratégico del Modelo es impulsar y consolidar la construcción de una sociedad socialista próspera y sostenible en lo económico, social y medioambiental, comprometido con el fortalecimiento de los valores éticos, culturales y políticos forjados por la Revolución, en un país soberano, independiente, socialista, democrático, próspero y sostenible.
  50. La sostenibilidad del socialismo está asociada al desarrollo, y requiere ritmos y estructuras de crecimiento de la economía que aseguren la prosperidad con justicia social, en armonía con el medio ambiente, la preservación de los recursos naturales y el patrimonio de la nación.
  51. Para alcanzar dicho objetivo el 6to. Congreso del Partido Comunista de Cuba ratificó que el eficiente desempeño de la economía es lo principal, con vistas a la creación del sustento material imprescindible que permita una distribución de la riqueza socialmente justa.
  52. Una sociedad socialista próspera podrá alcanzarse a partir del trabajo, una profunda conciencia revolucionaria, el cumplimiento del deber, alta motivación y productividad, el ahorro, la eficiencia, y en especial, la aplicación de la ciencia, la tecnología y la innovación.
  53. El incremento de la producción social y la riqueza es premisa imprescindible para su justa distribución, elevar gradual y sosteniblemente el nivel y calidad de vida material y espiritual, haciendo posible la plena realización del ser humano y sus legítimas aspiraciones individuales y colectivas.
  54. 1. Principios de nuestro socialismo que sustentan el Modelo
  55. A continuación se expresan sintéticamente pautas, organizaciones, normas y conceptos básicos, que resumen características fundamentales del ideal de sociedad socialista forjado durante la Revolución.
  56. Sintetizan la continuidad de las bases esenciales de nuestro socialismo, sobre las cuales se erige conceptualmente el Modelo actualizado.
  57. Son resultado de nuestra historia, del legado martiano, el marxismo y el leninismo, el pensamiento y acción de nuestro líder histórico, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, la obra del Partido Comunista de Cuba y la Revolución. Se destacan los siguientes principios:
  58. a) La dignidad, igualdad y libertad plenas del ser humano, portador de nuestra cultura, identidad y valores como el humanismo, la honradez, la honestidad, la modestia, la laboriosidad, la responsabilidad, el altruismo, el desinterés, el heroísmo, el patriotismo, audacia, antimperialismo, la solidaridad y el internacionalismo, para su realización individual y colectiva. Todo ello, en contraposición al egoísmo, el individualismo y el consumismo enajenante y depredador.
  59. b) El papel dirigente del Partido Comunista de Cuba, único y vanguardia organizada de la nación, martiano, marxista, leninista y fidelista, fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, expresión de la unidad del pueblo en torno a la dirección de la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes.
  60. c) La democracia socialista sobre la base del poder soberano del pueblo, del que dimana todo el poder del Estado socialista, ejercido directamente o por medio de las asambleas del Poder Popular y demás órganos del Estado que de ella se derivan, en la forma y según las normas fijadas por la Constitución y las leyes.
  61. d) El Estado socialista es garante de la libertad, la independencia, la soberanía, de la participación y control populares, de la preservación de la identidad nacional, el patrimonio del pueblo, el fortalecimiento de la cultura, el desarrollo del país y demás conquistas.
  62. Garantiza los derechos y deberes individuales y colectivos, el respeto a la ley y las normas de convivencia, a las opiniones de los ciudadanos, el acceso a la justicia, el tratamiento con imparcialidad de las reclamaciones y la debida respuesta.
  63. e) La propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción, forma principal de la economía nacional y del sistema socioeconómico, base del poder real de los trabajadores.
  64. De ella se deriva la condición de propietario común de todo miembro de la sociedad cubana, garantizada por su relación con los medios fundamentales de producción a través del Estado socialista, la que le otorga derechos y deberes respecto a los fines, la participación en la conducción, control y cuidado de los mismos.
  65. Esta condición ratifica y legitima sus derechos a participar en las principales decisiones sobre el uso de la riqueza creada con estos medios y ser beneficiarios de la misma, incluida la que se destina a los servicios sociales universales y gratuitos, así como a otros beneficios y subvenciones.
  66. f) La defensa y la seguridad nacional constituyen objetivos esenciales para garantizar la preservación del sistema político, económico y social cubano, a los que se les brinda la máxima atención; la guardia revolucionaria no se descuidará jamás. La historia enseña con demasiada elocuencia que los que olvidan ese principio no sobreviven al error.
  67. g) La planificación socialista, vía principal de la dirección de la economía para impulsar el desarrollo socialista.
  68. h) El reconocimiento moral y jurídico de la igualdad de derechos y deberes de la ciudadanía y las garantías para hacerlos efectivos con equidad, inclusión y justicia social, expresados en la igualdad de oportunidades, y el enfrentamiento a toda forma de discriminación por color de la piel, género, identidad de género, orientación sexual, discapacidad, origen territorial y nacional, creencia religiosa, edad y cualquier otra distinción lesiva a la dignidad humana.
  69. Entre ellos se destacan, el derecho al trabajo, la salud, la educación, a la seguridad ciudadana, la información, la comunicación social, al descanso, la cultura, el deporte, al sistema de seguridad y asistencia sociales.
  70. Asimismo, el derecho a trabajar por una vivienda decorosa, para lo cual se crean las condiciones necesarias y se proporciona apoyo social a quien realmente lo necesita.
  71. Todas estas conquistas garantizan que ninguna persona quede desamparada.
  72. El derecho a la defensa de la independencia y la patria socialista, constituye el más grande honor y deber supremo.
  73. Son relevantes los deberes cívicos y sociales, entre ellos, cuidar la propiedad pública y social, acatar la disciplina del trabajo, respetar los derechos de los demás, contribuir según corresponda, al sostenimiento de los gastos sociales y observar las normas de convivencia socialista.
  74. 2. Transformaciones principales del Modelo
  75. Se refieren a las transformaciones que caracterizan los nuevos fundamentos del Modelo a partir de las condiciones internas y externas actuales.
  76. Tienen como objetivo consolidar los principios de nuestro socialismo y perfeccionar el desarrollo económico y social. De este modo, la visión de nuestro país se resume en una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible.
  77. 2.1. Consolidación del papel primordial de la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción
  78. Este papel se logra principalmente con el eficiente desempeño de las unidades 7 presupuestadas y del sistema empresarial en sus diferentes formas de gestión.
  79. Entre las condiciones necesarias para el funcionamiento integral de todo el sistema empresarial se destacan:
  80. a) La existencia de una clase obrera revolucionaria, capaz de trabajar con eficiencia y productividad en función del cumplimiento de los planes, reconociendo su papel de dueño —como parte de todo el pueblo—, de los medios fundamentales de producción.
  81. b) La modernización de la estructura organizacional, funcional y tecnológica del sistema empresarial socialista de todo el pueblo, en especial, mediante la introducción de los resultados de la ciencia, la tecnología y la innovación.
  82. Su competencia y eficacia, con la autonomía de gestión debida, elevada responsabilidad y compromiso social, en función del cumplimiento de las políticas, los planes y otras directivas definidas por el Estado.
  83. c) La aplicación del principio de distribución socialista con arreglo al trabajo aportado, criterio diferenciador de los ingresos, que constituyen la fuente principal del mejoramiento del bienestar y de la realización de los proyectos personales, familiares y colectivos.
  84. d) La ejecución por el sistema empresarial de propiedad socialista de todo el pueblo de funciones que corresponden a su naturaleza, con la capacidad financiera necesaria para un eficiente funcionamiento y desarrollo.
  85. La retención de una parte de las utilidades para el desarrollo empresarial y la distribución a los colectivos, que participan activamente en el mejoramiento de los resultados.
  86. e) El desempeño empresarial en función del cumplimiento de los planes bajo las condiciones de un mercado regulado, donde las medidas administrativas centralizadas en interacción con las políticas macroeconómicas y otras, inducen a adoptar decisiones de acuerdo con los intereses de toda la economía.
  87. f) Existe un entorno monetario y financiero ordenado, que se caracteriza por la existencia de una sola moneda nacional y tasa de cambio, a fin de medir de forma adecuada las actividades de la economía y emplear eficazmente instrumentos económicos de dirección.
  88. 2.2. Reconocimiento y diversificación de diferentes formas de propiedad y de gestión, adecuadamente interrelacionadas
  89. Como parte de estas transformaciones se destaca el papel de las formas de propiedad vinculadas a la inversión extranjera directa, bajo condiciones que preservan los principios que sustentan el Modelo, a la vez que se garantiza el uso racional de los recursos, la salvaguarda del patrimonio de la nación y del medio ambiente.
  90. La inversión extranjera directa constituye una fuente de desarrollo y vía de acceso a capitales, tecnologías, mercados y experiencia gerencial, que tributa a la solución de importantes desequilibrios estructurales y a encadenamientos productivos, en correspondencia con el desarrollo económico y social.
  91. Otra transformación para contribuir a la economía, al empleo y al bienestar de la población es el reconocimiento del papel complementario de la propiedad privada sobre determinados medios de producción, así como la gestión de medios del Estado por actores de esta forma de propiedad.
  92. Ello responde a la heterogeneidad e insuficiente desarrollo de las fuerzas productivas; la necesidad de que el Estado Socialista se concentre en las complejas tareas que le son propias desprendiéndose de la dirección o administración directa de determinadas actividades que requieren un alto grado de independencia, autonomía y responsabilidad. Asimismo, contribuye a movilizar recursos no estatales para la recuperación de determinadas producciones y servicios.
  93. Lo anterior coadyuva a la liberación de las fuerzas productivas, como parte de la descentralización que requiere la actualización del modelo, posibilitando el despliegue de iniciativas en función de los objetivos del desarrollo socialista, que complementan la transformación del sistema empresarial de propiedad de todo el pueblo.
  94. Todo ello en un contexto donde la presencia de diferentes actores de propiedad y gestión forma parte de los elementos que condicionan la necesidad objetiva del reconocimiento del mercado, en el que interactúen bajo la planificación como vía principal de dirección de la economía.
  95. La existencia de las formas no estatales está condicionada por los objetivos del desarrollo socialista. La apropiación por estas de parte del excedente de los resultados del trabajo tiene lugar en un contexto social en el que priman las relaciones socialistas de producción.
  96. El carácter de propietarios comunes de los ciudadanos que trabajan en las diferentes formas no estatales constituye un fundamento objetivo para su identificación, involucramiento y participación en la construcción de una nación independiente, soberana, socialista, democrática, próspera y sostenible.
  97. 2.3. Perfeccionamiento del Estado socialista, sus sistemas y órganos de dirección
  98. El Estado se concentra en las funciones que le son propias, entre las que se destacan planificar, regular, conducir y controlar el proceso de desarrollo económico y social, rectorando a todos los actores, para lo cual ha sido objeto de importantes cambios en su composición, estructura y funcionamiento.
  99. Otorga especial relevancia a la formación de valores, a la educación y la cultura en todos los ámbitos de la actividad económica y social, en las diferentes formas de propiedad y gestión.
  100. Están perfeccionados el desempeño y funciones de los órganos de dirección territoriales, la División Político-Administrativa y el municipio como instancia fundamental con la autonomía pertinente, así como la estructura y funciones del sistema de órganos y organismos de la Administración Central y local del Estado.
  101. En el sistema de dirección de la economía está rediseñada la planificación socialista como vía principal, con un enfoque integral en función del desarrollo económico y social sostenible, teniendo en cuenta la función del mercado, considerando sus características e influyendo en este. Se prioriza el aseguramiento de la eficiencia y las metas estratégicas.
  102. Se combinan los instrumentos de dirección directos o administrativos, y los indirectos o económicos; se articulan coherentemente el Plan de la Economía Nacional y el Presupuesto del Estado, con el equilibrio monetario y financiero del país, mediante la integración de las políticas Fiscal, Monetaria, Cambiaria y de Precios.
  103. El Estado reconoce el mercado, lo integra al funcionamiento del sistema de dirección planificada de la economía, y adopta las medidas necesarias para regularlo.
  104. No se permite la concentración de la propiedad y la riqueza en personas naturales o jurídicas no estatales conforme a lo legislado, de modo consecuente con los principios de nuestro socialismo.
  105. Se promueve la participación ventajosa y dinámica de la economía cubana en 8 el mercado internacional, como condición necesaria para el desarrollo sostenible. En consecuencia, la política económica prevé las condiciones necesarias y estimula la competitividad, considerando las tendencias y dinámicas del mercado internacional; se estimula eficazmente la exportación y la sustitución de importaciones.
  106. Existe un sistema integrado de normas jurídicas, y su riguroso cumplimiento se controla con orden y disciplina.
  107. El Estado promueve el desarrollo y acceso a la ciencia, la tecnología y la innovación; la protección del medio ambiente y su gestión integrada, que desempeñan un decisivo papel en todas las esferas del desarrollo económico y social del país.
  108. Las conquistas sociales se consolidan, con prioridad en la calidad de la educación, la salud, la cultura, el deporte, y la protección social a todas las personas que realmente la requieren. Esta última, en adecuado equilibrio con las responsabilidades que competen al Estado —como garante de la seguridad y asistencia sociales—, y las de los individuos, la comunidad y las familias como célula fundamental de la sociedad.
  109. Están desarrolladas las tecnologías de la información, las comunicaciones y la automatización, de modo que contribuyen a una activa participación ciudadana —sobre todo de los jóvenes—; a la elevación del conocimiento, el nivel y calidad de vida; a la innovación, al perfeccionamiento del Estado, al desempeño de la economía nacional y de la esfera social.
  110. La comunicación social es un recurso estratégico de dirección del Estado, las instituciones, las empresas y los medios de comunicación, al servicio de la participación —incluido el debate público— y el desarrollo del país, por lo que se regula y controla teniendo en cuenta la política trazada por el Partido Comunista de Cuba, que se refrenda en las normas jurídicas correspondientes.
  111. La información, la comunicación y el conocimiento constituyen bienes públicos y derechos ciudadanos que se ejercen responsablemente; preservando la soberanía tecnológica, con observancia de la legislación establecida en materia de defensa y seguridad nacionales.
  112. Está fortalecida la capacidad del Estado y la institucionalidad socialista para garantizar de manera eficaz el orden público, la tranquilidad ciudadana, la tutela judicial, la seguridad nacional y en especial, la defensa del país.
  113. Se propicia la interacción entre el sector empresarial, el sistema educativo y formativo, académico y las entidades de ciencia, tecnología e innovación, y se fomentan encadenamientos productivos integrados por diferentes formas de propiedad y gestión.
  114. Los trabajadores y directivos en las diferentes formas de propiedad y gestión están preparados para el desempeño de sus funciones.
  115. A partir de la política de cuadros definida por el Partido, se garantiza el Sistema de Trabajo con los Cuadros del Estado, del Gobierno y sus reservas. Se brinda seguimiento sistemático a la selección, preparación, evaluación, promoción y estimulación, sobre la base de los méritos, las cualidades éticas, políticas e ideológicas, así como los resultados del trabajo, la competencia profesional, el compromiso y la representatividad social. Especial atención se otorga a la formación y superación de los jóvenes para acceder a cargos de dirección.
  116. CAPÍTULO 2: LA PROPIEDAD SOBRE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN
  117. Las relaciones de propiedad son determinantes en todo sistema socioeconómico, dado que la forma de propiedad dominante condiciona las relaciones de producción, distribución, cambio y consumo, que incluyen la apropiación de la riqueza.
  118. En el Modelo, dicho papel corresponde a la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción, lo que constituye un principio característico de nuestro socialismo.
  119. 1. Principales formas de propiedad sobre los medios de producción
  120. Son las siguientes: a) La propiedad socialista de todo el pueblo; b) la propiedad cooperativa; c) la propiedad mixta; d) la propiedad privada; e) la propiedad de organizaciones políticas, de masas, sociales y otras formas asociativas.
  121. a) La propiedad socialista de todo el pueblo
  122. Representa la disposición colectiva, a escala de toda la sociedad, sobre los medios fundamentales de producción, así como la apropiación social de sus resultados y su distribución en beneficio de todos los ciudadanos, que son sus legítimos propietarios comunes.
  123. Esta forma constituye la columna vertebral de todo el sistema de propiedad de la sociedad socialista, por la función preponderante que desempeña.
  124. Asume la forma de propiedad estatal, a partir de que el Estado actúa como representante del dueño, que es el pueblo.
  125. El carácter de “fundamental” de un medio de producción radica en su papel estratégico en el desarrollo económico y social, la vitalidad, sostenibilidad del país y la seguridad nacional.
  126. La consecución de los objetivos del desarrollo socialista se garantiza mediante el poder económico que otorga la propiedad sobre estos medios, la trascendencia social, cultural y política del tipo de bienes y servicios que producen, su impacto sobre el empleo y toda la economía.
  127. Forman parte de estos medios, entre otros, las tierras que no pertenecen a los agricultores pequeños o cooperativas integradas por estos, el subsuelo, las minas, los recursos naturales —vivos o no—, dentro de la zona económica exclusiva marítima de la República, los bosques, las aguas, la infraestructura y las principales industrias y servicios básicos.
  128. La propiedad o gestión de determinados medios fundamentales de producción por personas naturales o jurídicas no estatales, está sujeta a la temporalidad y demás condiciones que estipula la ley, enmarcada dentro de los fines del desarrollo económico y social, sin comprometer nuestros principios.
  129. La función principal que tienen en la economía los medios de producción de propiedad socialista de todo el pueblo ha de materializarse en su eficiente funcionamiento, lo que constituye una premisa necesaria para su real y efectiva socialización.
  130. Al gestionarse por formas de propiedad no estatal determinados medios de producción de todo el pueblo, no tiene lugar la privatización o enajenación de estos.
  131. El Estado se desprende de la administración directa de determinadas actividades, ganando en capacidad de concentración en sus funciones principales.
  132. No obstante, define las condiciones del contrato de arrendamiento, que precisan, entre otras, las actividades principales a emprender, las reglas básicas de funcionamiento, el período de vigencia, las normas para su terminación, de modo que el Estado conserva la capacidad de decisión estratégica o dominio sobre estos medios.
  133. Esto provoca el incremento del sector no estatal de la economía, lo que constituye un factor facilitador de la construcción socialista en la actual etapa, ya que se realiza sobre la base de la elevación de la eficiencia, la riqueza social y el bienestar.
  134. La apropiación no estatal de una parte de la riqueza que se crea mediante el uso de estos, tiene lugar bajo el marco regulatorio y de control, con la primacía de las relaciones de producción socialistas.
  135. El Estado ejerce un papel decisivo como rector del desarrollo económico y social, a la vez que las direcciones del sistema empresarial de propiedad socialista de todo el pueblo se encargan de su gestión o administración.
  136. Se hace efectiva la separación de los derechos de propiedad —el ejercicio del dominio por el Estado sobre estos medios de producción—, con respecto a su posesión, administración y utilización.
  137. Se distinguen dos grandes tipos de entidades de propiedad de todo el pueblo: 1. Las unidades presupuestadas y 2. las entidades empresariales de propiedad socialista de todo el pueblo.
  138. Las unidades presupuestadas cumplen misiones y funciones de carácter estatal, de acuerdo con las atribuciones que tienen definidas. Están sujetas al control popular y funcionan bajo condiciones económico-financieras según sus características. Los servicios que prestan no son, en esencia, de carácter mercantil.
  139. Forman parte del Estado socialista, cuyos sistemas y órganos de dirección han sido perfeccionados, de modo que la administración pública es racional, ágil y eficaz, con la vitalidad necesaria y trabajadores motivados, preparados profesionalmente y remunerados de forma adecuada.
  140. Existen sistemas de dirección y retribución específicos para los diferentes tipos de unidades presupuestadas, que racionalizan gastos y maximizan la eficacia y calidad de los servicios que prestan, sobre la base de la modernización de sus características organizacionales y técnicas, mediante la incorporación de los resultados de la ciencia, la tecnología y la innovación.
  141. Se aplican estilos de dirección transparentes y simplificadores de trámites, cumpliéndose los plazos para permisos, certificaciones, licencias y otros documentos.
  142. Los colectivos laborales de las unidades presupuestadas participan activamente en la elaboración, ejecución y control de sus planes, en función del cumplimiento de sus misiones y funciones, enmarcados en las políticas y directivas definidas por el Estado, y según los convenios colectivos de trabajo.
  143. Las entidades empresariales de propiedad socialista de todo el pueblo, están encargadas de realizar producciones de bienes o servicios de carácter mercantil, a partir del principio general de cubrir sus gastos con sus ingresos y obtener utilidades, a la vez que cumplen responsabilidades sociales, todo ello en correspondencia con los indicadores planificados.
  144. Son personas jurídicas de diferentes escalas, con derechos y obligaciones propios; que desempeñan funciones inherentes a su naturaleza empresarial, caracterizadas por ser productoras de bienes y servicios mercantiles, gestionando medios de producción de propiedad de todo el pueblo.
  145. La autonomía en la administración o gestión empresarial se inscribe dentro del marco regulatorio del Estado. Implica una alta responsabilidad de sus directivos y colectivos de trabajadores en la adopción oportuna de decisiones, para garantizar su eficiente funcionamiento.
  146. Además, tienen un papel activo en la elaboración de propuestas sobre los planes de desarrollo a corto, mediano y largo plazos, incluidas las inversiones, siendo las responsables de su eficaz y eficiente ejecución.
  147. Del sistema empresarial de propiedad de todo el pueblo —en su condición de fisco— el Estado capta como impuestos una parte de las utilidades, al igual que de otras formas de propiedad.
  148. Dada su condición de representante del dueño, el Estado decide y controla los destinos de las utilidades de las empresas propiedad socialista de todo el pueblo, una vez cumplidas las obligaciones tributarias y otros compromisos.
  149. Los ingresos de los trabajadores dependen del trabajo aportado, percibidos como salarios, así como de la parte de las utilidades que el Estado autoriza retener a estas empresas de acuerdo con los resultados alcanzados, con el fin de estimular a sus colectivos, teniendo en cuenta que estos trabajadores —como parte de todo el pueblo—, son propietarios comunes de dichos medios.
  150. En su conjunto, estos ingresos han de ser suficientes tanto para la satisfacción de las necesidades básicas, como para el bienestar y la prosperidad del trabajador y su familia.
  151. A partir de la responsabilidad de los trabajadores de estas empresas, dada su condición de propietarios comunes, se aplican métodos participativos de dirección despojados de formalismos, en función de incentivar el interés colectivo e individual por la innovación, la eficiencia y la eficacia, fortaleciendo los valores compartidos por la organización y la sociedad socialista.
  152. De acuerdo con los resultados y características de la entidad, se establecen estímulos morales y materiales a partir de una cultura económica y organizacional, caracterizada por un alto sentido de pertenencia, creatividad, disciplina y responsabilidad.
  153. Los colectivos laborales participan activamente en la elaboración, ejecución y control de los planes por las organizaciones empresariales, enmarcados en las políticas y directivas definidas, de acuerdo con los convenios colectivos de trabajo.
  154. El Estado adopta decisiones sobre las empresas ineficientes, en correspondencia con las causas y la función que estas entidades desempeñan en la economía, teniendo en cuenta los derechos laborales y la protección a los trabajadores.
  155. En el ejercicio de sus derechos como representante del propietario, el Estado designa y revoca a los principales directivos del sistema empresarial, les exige, evalúa y determina los principios para la remuneración, en correspondencia con los resultados de su desempeño.

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Debate Plural

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