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John Kelly visita Haití buscando el voto para la reunión de la OEA en Cancún

Written by Angel Moreta

Por: Angel Moreta (Autor-Editor)

Indudablemente existe un voto dividido en la OEA que preside el señor Almagro, quien ha salido muy mal parado y con las manos vacías en todas sus pretensiones extremistas y cuestionables contra la República de Venezuela. Han salido derrotadas una por una sus posiciones en varios eventos internacionales; asambleas generales, reunión de cancilleres y plenarias de organismos sectoriales internacionales.

El mundo entero sabe que la OEA de ayer y de hoy es una herramienta que EEUU utiliza en América Latina para imponer sus intereses sobre la base de utilizar la Carta Interamericana y acusar a países como Cuba, Venezuela, Nicaragua y otros, de violación de los Derechos Humanos, pero el mantener ocho bases militares en Colombia y Guantánamo, no constituye violación de los Derechos Humanos, ni tampoco los crímenes de los paramilitares en ese país; ni los 33 años que estuvo en prisión el  luchador independentista puertorriqueño recientemente liberado.

Fidel Castro le llamó en la década del 60 del siglo pasado “Ministerio de colonias”. Cuba afirma reiteradas veces que nunca jamás volverá al seno de la infamante OEA.

Las últimas dos derrotas del señor Almagro se produjeron en República Dominicana, en asamblea de la OEA y reuniones de CELAC. La última la acaba de recibir a principios de junio del corriente año cuando la OEA tuvo que suspender la reunión de consulta de ministros de relaciones exteriores sobre Venezuela, situación que aconteció en Washington.

La falta de acuerdo entre los cancilleres y la existencia de un voto definitivamente dividido en las organizaciones internacionales, entre ellos los países de la Comunidad del Caribe (CARICOM), que no han recogido ni apoyado la mayor parte de las demandas que EU pretende imponer contra Venezuela utilizando el exiguo y ridículo voto de México, Perú, Canadá y Panamá, sus aliados incondicionales, empeñados en una sicopatía de la persecución desesperada contra la Asamblea Constituyente que actualmente organiza y celebra exitosamente Venezuela.

Los embajadores en la OEA ahora deberán acordar una fecha para otra reunión de consulta de cancilleres sobre el mismo tema, a celebrarse antes de la Asamblea General de la OEA, que tendrá lugar en Cancún, México, en los próximos días entre el 19 y 21 de junio 2017. EEUU quiere un voto mayoritario latinoamericano contra la revolución bolivariana, y trabaja con las armas que siempre utiliza en situaciones donde están en peligro sus intereses.

Esta decisión se tomó después de un largo receso de hora y media, en la sesión plenaria dirigida a consensuar los dos proyectos de declaración, que expresan un voto dividido entre EU y la mayoría de los países latinoamericanos y caribeños.

El miedo está en la preparación de la Asamblea Constituyente en Venezuela, a la que se encuentra incorporado con entusiasmo el pueblo venezolano, y de la cual se espera una nueva constitución que permitirá fortalecer el Estado bolivariano y propiciar soluciones constitucionales serias a la situación de terrorismo extremista utilizado por la derecha rancia y fanática de ese país.

El texto de la propuesta de declaración del grupo liderado por EU condenaba la Asamblea Constituyente de Venezuela y era tremendamente crítica y subversiva contra el gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro, a quien le pedía dicho texto “el cese” inmediato de dicha asamblea popular y democrática, la Asamblea Constituyente, pues planteaba que “en la forma en que está concebida actualmente no contempla un calendario electoral con observadores internacionales”.

En este contexto, la visita de Kelly, Secretario de Estado de Seguridad Nacional, al mandatario haitiano Jovenel Moise, indudablemente no fue para hablar de las repatriaciones que sufre Haití en los EU, pues nadie va a creer en eso; la visita de Kelly va en búsqueda del voto de la cancillería haitiana en la reunión de consulta de cancilleres sobre Venezuela, a celebrarse antes de la Asamblea General de la OEA, en Cancún entre el 19 y 21 de junio 2017.

EU quiere librarse de una nueva derrota diplomática en la próxima reunión de la Asamblea General de la demeritada OEA, reunión de embajadores y delegados de todos los países latinoamericanos y caribeños.

Debido a que 58 mil haitianos en los Estados Unidos podrían ser deportados a su país, el señor Kelly se reunió en privado con el presidente Jovenel Moise y otros funcionarios en los terrenos que albergaban el Palacio Nacional de Haití antes de que se desplomara durante el devastador terremoto del año 2010.

Todos los que conocemos la historia de América Latina y EEUU, sabemos que esa reunión fue celebrada con el fin de chantajear al presidente haitiano para que en la próxima reunión de Cancún vote en la OEA contra Venezuela: si Haití vota a favor de Venezuela, los haitianos serán deportados; lo que no ocurrirá si Haití vota con los intereses de EEUU y sus aliados Canadá, México, Perú, Argentina y Panamá.

Recordemos que en abril pasado, con motivo de la reunión de cancilleres en Santo Domingo, Haití y República Dominicana votaron en favor de Venezuela, a pesar de la llamada insolente que un día antes  hizo a ambos países el congresista norteamericano con nombre latino Marco Rubio, quien pretendió sugestionar descaradamente a las cancillerías de Haití y República Dominicana, quienes hicieron caso omiso a ese llamamiento afrentoso y con su voto contribuyeron al proceso de paz que necesita la hermana  República de Venezuela.

También el señor Kelly habló del programa humanitario temporal que supuestamente ha permitido a miles de haitianos vivir y trabajar en los Estados Unidos, sin temor a la deportación, desde el terremoto de 2010. Siempre la cantaleta de los Derechos Humanos que Estados Unidos no respeta en ningún país del mundo, más bien sirven de pretextos para las políticas injerencistas que crean falsas expectativas y sanciones a los países que Estados Unidos quiere derrocar  sus gobiernos.

Y tanto es así que Robert Mcguire, especialista en asuntos haitianos de la Universidad George Washington, afirmó que si Jovenel Moise rechaza la deportación de haitianos, no puede ser considerado un amigo de los Estados Unidos, y por lo tanto, “pone en peligro la ayuda para el desarrollo”.

Está claro que la visita de Kelly a Haití ha sido con el propósito de chantajear y estimular el voto de la cancillería haitiana en la próxima asamblea de cancilleres, en contra de Venezuela, en contra de la Asamblea Constituyente que actualmente se prepara, y que constituye no solamente una respuesta sólida del gobierno venezolano contra las maniobras y la guerra sucia que auspicia el señor Almagro y la oposición extremista, sino que conforma un acontecimiento histórico trascendental para el pueblo venezolano, que indudablemente nadie podrá frenar que se produzca una nueva constitución a través del Poder Popular.

Esperamos que el gobierno haitiano, y por qué no el dominicano, no permitan el chantaje y las amenazas de EEUU para forzar un voto negativo hacia Venezuela, el más importante aliado que han tenido ambos países en los últimos años.                 

About the author

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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