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La palabra “cambio” en la política dominicana: Una semiótica del desconsuelo (3)

Escrito por Debate Plural
Danilo Medina en caravana

Danilo Medina en caravana

Por: Odalís G. Pérez (Investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo). 

Pero el tópico cambio adquiere un valor político que por lo mismo debe ser interpretado y a la vez justificado en cada caso de la política dominicana y sus niveles de conflictividad, choque y extensión.  Lo que muestra en su fase más populista y manipuladora la palabra cambio es, precisamente, sus niveles de expresividad en el cuadraje comunicativo y político.  Así, el archivo electoral presenta la materia enunciativa en una forma direccional con una marca partidista o partidaria que “miente” cuando el candidato del partido oficialista enuncia.

  • El cambio seguro
  • El mejor cambio
  • El cambio siempre

Los tres mensajes contradicen el propósito que es la continuidad del mismo partido que quiere dominar bajo premisas conocidas y prácticas propiciadoras de una política ya desgastada y resemantizada en sus formas y ecos propagandísticos:

  • Para asegurar tu futuro → vota por el cambio
  • Para mayor tranquilidad → vota por el cambio
  • Para que se cumplan tus propósitos → vota por el cambio

 Tópico + Predicamento se reconocen en un espacio contradictorio y semánticamente adecuado, preconstruido, señalizado y atribuido de valores.  En muchos casos el cambio se convierte en el “cambiazo”, palabra que registra el Diccionario Anaya-Vox, 2003, como término que se utiliza en la locución “dar el cambiazo y que indica “cambio” o situación de una cosa por otra mediante engaño” (Op. cit. p. 209).

Pero el uso de la palabra adquiere su carga significativa, un sobrepeso significativo cuando la misma puede significar, en un primer momento, “Modificación de una cosa para convertirla en algo distinto u opuesto…” y, en un segundo momento acoge la definición también usual como

“Variación o alteración de un estado por otro: cambio de aspecto; cambio de actitud”; y en un tercer momento significa “sustitución o reemplazo de una cosa por otra…”  Desde el punto de vista económico significa “El conjunto de medios de que se vale la sociedad para facilitar la distribución de productos entre sus miembros” y así “libre cambio que es el “sistema que propicia la desaparición de los obstáculos en el comercio internacional”. (Ver, Diccionario…pp. 209-210)

Desde el punto de vista lexicológico y lexicográfico, los valores y funciones del verbo-verboide cambiar registran en el paradigma verbal las siguientes conjugaciones:

Indicativo (presente):  cambio, cambias, cambia, cambiamos, cambiáis, cambian.

Pretérito imperfecto:  cambiaba, cambiabas, cambiaba,cambiábamos, cambiabais, cambiaban, cambiaban.

Pretérito perfecto simple o indefinido: cambié, cambiaste, cambió, cambiamos, cambiasteis o cambiaron, cambiaron.

Futuro:  cambiaré, cambiarás, cambiará, cambiaremos, cambiaréis, o cambiarán, cambiarán.

Condicional:  cambiaría, cambiarías, cambiaríamos, cambiaríais o cambiarían, cambiarían.

Subjuntivo (presente):  cambie, cambies, cambie, cambiemos, cambiéis o cambien, cambien.

Futuro:  cambiare, cambiareis, cambiare, cambiáremos, cambiareis o cambiaren, cambiaren.

Imperativo:  cambia, cambiás o cambiá, cambié, cambiad, cambien. (Vid. Diccionario… loc. cit.)

Como podemos ver, las posibilidades paradigmáticas del verbo cambiar, admiten también no solo modos, personas, accidentes y tiempos verbales, sino también un marco de distribución regular o irregular que ayuda a dinamizar-contribuir en el marco de la oralidad y la escritura, la calidad y valor de estados y formas verbales que pueden ser simples, compuestas, verbales oracionales y otras que materializan en la tradición del oral y el escrito, el verdadero logro y el valor verbal.

La concordancia del verbo cambiar permite comprender en el marco de una gramática de prototipos verbales, las acciones que implica la palabra cambio y el verboide cambiar.  El análisis del discurso asimila, en este sentido, toda una casuística particularizada para cada caso en que dicha palabra o término asegura su utilidad.

Las tensiones enunciativas del verbo cambiar se pueden observar en el archivo verbal restringido, intenso o extenso, toda vez que una gramática racional o empírica aspire a mantener rangos de expresión al interior mismo de un nivel monovocal o polivocal, monoverbal o poliverbal.  Ej:

  • Seguir con el cambio es seguir con el progreso.
  • Para cambiar, hay que votar.
  • Debemos cambiar, pero para todos.
  • Sigue con el cambio.
  • Yo voto por el cambio.
  • Cambiar es progreso.
  • ¿Y tú que quieres con el cambio?
  • Me la robaste con el cambio.

La casuística enunciativa y discursiva en el contexto político y electoral dominicano, admite aquellas posibilidades persuasivas y retórico-argumentativas, justificadas en un orden y una contraorden con niveles verdaderos y falsos de legibilidad.

El consuelo y el desconsuelo dan testimonio de una semiótica y una semiosis política, donde podemos esperar cualquier tipo de “solución” publicitaria, informativa y retórica.

El proceso, en este sentido, puede ser integrador o desintegrador según el sujeto que enuncie o participe en un marco abierto o restringido de significación.  El elemento concurrente se va articulando gradualmente en una sintaxis social y en una semántica de tipos significativos que opera al nivel de una semiótica de situaciones políticas y electorales.

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