Nacionales Politica

El presidente Medina es tolerante con la violación de la ley 311-14

Escrito por Angel Moreta

Por: Angel Moreta

 

Desde hace algunos años la presidenta de la Cámara de Cuentas de la República Dominicana reclama a los departamentos de persecusion de la corrupción, de la Procuraduría General de la República, que le de curso a los resultados de los informes de auditorias que ese organismo les ha remitido, en muchos de los cuales constan irregularidades serias en el manejo de los recursos públicos. En esos informes constan irregularidades e indelicadezas dañinas en el manejo de los recursos públicos.

Primero ha sido un intento de la presidenta de la Cámara de Cuentas en procura de que se actué contra la corrupción en el año 2012, cuando solicitó a la Procuraduría General de la República dar curso a treinta auditorias que fueron realizadas en varias entidades estatales en las cuales se detectaron gravosas irregularidades en el manejo de los recursos públicos. El paso siguiente seria, según dispone la ley  311-14, enviar a la justicia a los autores de esas anomalías.

Pero el Procurador no ha hecho absolutamente nada, dejando entrever que una cosa es el discurso oficial contra la corrupción y otra es la falta de voluntad política para actuar en casos específicos, como por ejemplo los resultados de las auditorias que señalan irregularidades graves que justificarían sanciones judiciales por parte de los tribunales de la República. 

El Procurador General de la Repùblica con un extintor para eliminar los bichos de la corrupcion

El Procurador General de la República con un extintor para eliminar los bichos de la corrupción

Pero también ha reclamado la presidenta de la Cámara de Cuentas , desde el año 2014, de acuerdo con la ley No.10-04, de dicho organismo,  las declaraciones juradas patrimoniales de los funcionarios señalados por la ley 311-14, y el decreto 486-12, del año 2012. Un grupo grande de funcionarios de manera tácita se ha negado a entregar las declaraciones juradas y los informes financieros anuales que establecen tanto dicha ley como el señalado decreto.

El Procurador General de la República ha hecho amagos y promesas incumplidas de estudiar los expedientes de los funcionarios reticentes, y hasta la fecha de hoy no ha tomado ninguna iniciativa sobre el particular. Lo que indica que dicho funcionario participa también de la indisciplina que reina en el Estado dominicano; no hay respeto a las leyes ni a los principios y valores establecidos en ellas.

La Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental, también participa del desorden, pues estableció como fecha limite para la entrega de un informe financiero por parte de los funcionarios obligados por la ley  y el decreto 486-12, y dicho plazo transcurrió   y hasta el día de hoy 20/8/015, no ha dicho esta boca es mía…

Por ello afirmamos que el presidente Medina es tolerante con la violación de la ley 311-14, el decreto 486-12 y los reglamentos de la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental. El presidente prefiere hacer silencio y echarle agua a las flores de su jardín calladamente para que crezcan en ambiente de impunidad. En otras palabras, el presidente no ofrece buenos ejemplos a los dominicanos, sino la omisión y el silencio.

No entendemos cómo es posible que si existe una ley que obliga a los funcionarios a presentar su declaración jurada de bienes muebles e inmuebles, al día de hoy el 90 % de los funcionarios nombrados no han presentado su declaración jurada de bienes. En consecuencia, podemos decir que no existe transparencia en el manejo de los recursos del Estado dominicano, en otras palabras, lo que existe es complacencia enfermiza con la violación de las leyes.

En el articulo 49 de la ley No.10-04, de la Cámara de Cuentas, se establece que se dará noticia al Ministerio Público si de los resultados de las auditorias e investigaciones practicadas por los auditores, se establecieren indicios de responsabilidad penal; pero el presidente Medina y el procurador son indiferentes a la aplicación de la ley, y con esa actitud contribuyen muy seriamente al clima de impunidad total que existe en la sociedad dominicana.

En su discurso del 16 de agosto del año 2012, Danilo Medina prometió que no se haría acompañar de corruptos y violadores de la ley, pero sus promesas volaron por el aire; primero, porque ningún funcionario ha sido sometido por causa de las irregularidades detectadas en las auditorias realizadas por los inspectores de la Cámara de Cuentas; y segundo, porque no se ha obligado a los funcionarios a cumplir con la ley 311-14, ni el decreto 486-12, que hace exigible la entrega de un informe financiero anual; tampoco se cumplen los reglamentos, principios y valores predicados por la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental.

De ahí podemos decir que tenemos un trapo de gobierno, una seguridad basura y un desorden que expele olor a carroña.

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

Dejar un comentario

/* ]]> */