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Abinader no podía solicitar fuerza pública internacional para intervenir en Haití

Written by Angel Moreta

Por: Ángel Moreta (Autor-Editor)

En todos los escenarios internacionales y nacionales, durante los últimos tres años, Abinader ha pasado mucho tiempo solicitando con mucho ardor la intervención militar del vecino país de Haití. Además, ha solicitado reiteradamente apoyo para ayuda solidaria hacia Haití.

Es muy diferente luchar por ayuda solidaria a solicitar una fuerza militar contra el vecino país. La intervención militar es un hecho drástico y dañino que perjudica a una nación en su identidad e integridad, pues conlleva consecuencias muy lamentables, una de ellas es dividir el país en partes opuestas, por un lado los que se dicen nacionalistas y, por otro lado, los que se hacen llamar como conservadores.

Pero no hay que olvidar que en Haití todo el mundo se unifica cuando de defender la integridad se trata. E históricamente hay muchas pruebas de lo que acabamos de decir. Se pelean unos con otros, entran en grandes contradicciones sociales, pero a la hora de defender la nación y al país se unifican y olvidan las diferencias; y a diferencia de República Dominicana, que fácilmente nos dividimos, como es natural, los haitianos fácilmente se unifican en momentos de graves crisis económicas, políticas y sociales.

Valga decir, que es lamentable esta situación, pues el presidente Abinader debe conocer estas dificultades y estas peculiaridades cuando se trata de un peligro a Haití, y sobre todo si es contra República Dominicana. Es ahí en ese punto que Abinader debió entender que los problemas de un pueblo deben ser entendidos a la luz de este enfoque que tienen los haitianos.

De ahí que decimos que eso es un problema en el que nunca debió meterse y mucho menos con el énfasis con que lo ha hecho. La posición de los dominicanos debe ser siempre la solidaridad con el pueblo haitiano sin identificarse con los intereses de una de las partes, sino pedir y reiterar la necesidad de ayudar a Haití en el plano económico y social, sin meterse en un problema político con ese país, porque mañana tendría moral para pedir la intervención de la República Dominicana, y en este tema hay mucha tela por donde cortar.

Pedir la intervención militar de la República de Haití viene siendo una posición muy temeraria, que pasa una línea roja, lo cual nunca debe ocurrir por parte de un presidente democrático dominicano.

Alianza de grupos en Haití

Existen en Haití una serie de alianzas incomprensibles. Allí no es que exista un panorama claro porque los grupos están siempre enemigos y entrelazados. Diríamos que es una peculiaridad de la lucha de clases en Haití debido a que allí nunca existió la lucha de clases sino la lucha entre población mulata de alta estirpe económica y población negra inferior, por lo cual no se trata de una lucha, sino de un acuerdo o una alianza entre tales elementos diversos.

De ahí que Juan Bosch habló de la oposición entre negros y mulatos de tendencia blanca. Negros analfabetos y mulatos que hablan y escriben el francés. No quiere decir que no haya luchas de clases, sino que unos y otros se acomodan a sus prácticas sociales y proyectos populares.

Existe la burguesía mulata blanca y mulata que representan una oligarquía que es la dueña del poder. Y esa oligarquía con ambos elementos es también seguidora de los Estados Unidos. Oportunista como toda oligarquía, ellos aprovechan el poder para consolidarse mediante negocios y asuntos de Estado, robándose todo lo que entra a ese país y utilizando ese país para el enriquecimiento ilícito.

El otro sector es de carácter popular y está sujeto a los vaivenes de la política, siempre bajo el timón de los mulatos blancos y de color pero en definitiva siempre están de acuerdo en mantener las reivindicaciones de carácter peculiar.

Bandoleros haitianos (2022)
Bandoleros haitianos (2022)

La oligarquía del poder es socia, aliada y satélite de Estados Unidos desde hace más de 130 años; y en esa alianza, reparten ventajas unos y otros, pero siempre bajo el yugo espiritual y político de todas las oportunidades que se generen.

Haití tiene 200 años de miseria y pobreza, y en esa situación se mantienen fundamentalmente los grupos oligárquicos con Washington. Para que el lector pueda ver claramente tenemos los ejemplos de la minería y de los recursos naturales. Los Estados Unidos viven de Haití y no Haití de los Estados Unidos quien verdaderamente manda en Haití es el Departamento de Estado. Y esa alianza es la que ha hecho tanto daño a ese pueblo.

 Y los demás presidentes no quieren ver esta situación en la región del Caribe. Estados Unidos no quiere que se vea la verdad sobre Haití y por eso manipula las relaciones internacionales y controla indirectamente la vía de la nación y del pueblo haitiano.

Las bandas han sido un embeleco para hablar mentiras y propagar hechos falsos que nunca ocurrieron y que, si ocurrieron algún día, fueron distorsionados de acuerdo con los intereses dominantes.

Bill Clinton

Mientras tanto, las famosas bandas armadas aparentemente han dejado de actuar después que Estados Unidos, a través de sus satélites, ha divulgado tan abrumadoras mentiras que nadie las va a creer. Estados Unidos manipula y dirige todas las operaciones de actividades de la vida política haitiana.

La familia Clinton trabaja en Haití supuestamente para una fundación norteamericana, pero esa pareja diabólica lo que busca es poder sacar los recursos naturales el oro y demás minerales de la economía haitiana, y dispone allí de los servidores, satélites y sicarios, con el fin de mantener, apoyándose en Kenia, todos los resortes del poder.

Pero nosotros también vamos en ese camino, no es solamente el pobre Haití, el que es objeto de difamación, de burla. Se roban los recursos y hablan mal de la salud de ese país, nosotros vamos también por esa senda, y por eso está entre nosotros también la familia Clinton, la USIS, la CIA y demás organismos de inteligencia de los 23 que mantiene Estados Unidos en el mundo.

¿Y por qué vamos por el mismo camino? Pues vamos por esa ruta porque hoy en día somos un país invadido por empresas mineras, de recursos naturales, comerciales e industriales; el país está ocupado silenciosamente por las grandes empresas mediáticas y de toda índole de los Estados Unidos.                              

About the author

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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