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Haití necesita una segunda revolución 1804-2020 (2)

Written by Angel Moreta

Dominación estratégica de más de cien años de Estados Unidos sobre Haití

 

Por: Angel Moreta (Autor-Editor)

Haití necesita una segunda revolución para liberarse de la hegemonía que ejerce Estados Unidos desde hace más de cien años, conjuntamente con los grupos gobernantes que controlan los gobiernos, a los cuales le hemos llamado las troikas mulatas dominantes. Hemos dicho que el Estado haitiano ha sido convertido en “Estado-canalla” por causa del accionar de dichas troikas y elites del poder político en Haití.

Esos grupos de poder son generalmente mulatos y mantienen una estrecha alianza con los gobiernos de EU y ambos asociados contra el pueblo de ese país mediante una dominación económica y social estratégica desde hace más de cien años.

La actual crisis en Haití ha sido creada por los países occidentales con el fin de crear desestabilización y producir modificaciones para una intervención militar que controle totalmente la frontera y los recursos de una nación cansada de ese largo sufrimiento de la dominación estratégica de los Estados Unidos.

El fenómeno de que esos grupos políticos y económicos saquean inmisericordemente los préstamos, las donaciones y las ayudas internacionales que provienen de gobiernos europeos y latinoamericanos, entre ellos los de Venezuela y Cuba, son resultado de la primera revolución haitiana (1804).

Haití se libera del colonialismo francés y de la monarquía francesa a principios del siglo XIX. Pocos años después el lugar de Francia derrotada lo ocupa Estados Unidos, que invaden a ese país en el año 1915 y desocupan 34 años después, es decir, en 1934.

La desocupación militar del territorio fue un hecho simbólico porque Estados Unidos continúo dominando la vida haitiana hasta el día de hoy. Una dominación económica, política, diplomática, apoyada por la doble moral de las troikas haitianas que actúan contra de su propio pueblo que se caracteriza hoy día por tener un 90% de analfabetos, precarios sistemas de salud, deficientes sistemas educativos, pobreza extrema, pocos acueductos e infraestructuras, manteniendo al pueblo haitiano en una situación social controlada por un Estado autoritario convertido en “Estado-canalla” por los EU y las troikas mulatas.

En la década de los años 30 se instalaron empresas azucareras norteamericanas y desalojaron y asesinaron más de 25 mil campesinos para utilizar las tierras precaristas en el cultivo y la siembra de caña de azúcar. Sobre sangre y fuego nació la industria azucarera en Haití.

No se puede decir, como intentan hacer los sociólogos académicos de Estados Unidos, que el Estado haitiano es un Estado fallido. Más bien, es un Estado convertido en “canalla”, precisamente por la combinación entre las troikas y grupos de poder mulatos y las grandes empresas de los Estados Unidos que pasan a controlar la economía azucarera y otras áreas muy importantes de la producción social.

Luego Estados Unidos mantiene los gobiernos autoritarios duvalieristas con el fin de esclavizar y dominar a ese pueblo, cerrándole los caminos de su independencia, su desarrollo, su autodeterminación y su soberanía.

Valga decir que también Estados Unidos pretende el control de los gobiernos dominicanos, como ocurre en la actualidad, en que los gobiernos norteamericanos tienen un afán enfermizo en atajar y excluir a China Continental de las relaciones de cooperación y de solidaridad de China con los gobiernos de la República Dominicana.

Ciertamente, el gobierno dominicano ha sido complaciente con los intereses norteamericanos, lo cual se manifestó en el discurso presidencial del 16 de agosto 2020.

El gobierno de los EU se ha aprovechado de esta gratuidad y benevolencia del gobernante dominicano y más que nunca pretende el control de los gobiernos dominicanos, como ocurre en la actualidad, que en su mayoría han sido y son actualmente controlados y hegemonizados por los gobiernos norteamericanos.

La doble moral de los gobiernos haitianos

La doble moral con respecto a los intereses de República Dominicana se presenta como una actitud oportunista y sin principios, tratando de domesticar y mantener humillados los gobiernos dominicanos para que acepten la doble moral de los grupos y troikas dominicanas y acomodar sus estrategias de dominación en la isla completa, pero con diferencias para cada país.

Los Estados Unidos cuentan en Haití con la familia Clinton, cuyas gestiones “humanitarias” se encaminan secretamente a buscar unas relaciones diplomáticas entre ambos países, en las cuales predominan los intereses de los gobiernos norteamericanos.

De aquí se deduce que también los EU tienen una doble moral que les permite aprovecharse de la influencia que tienen en la región del Caribe para incorporar y acomodar conveniencias políticas y diplomáticas entre ambos países isleños, y de esta manera salir ventajosamente gananciosos de su influencia vital sobre la isla completa.

Estados Unidos con respecto a Haití

La ayuda económica y financiera de los Estados Unidos dada a Haití supuestamente para ayudarlo con respecto a la miseria y la explotación inmisericorde de su pueblo, constituye una doble moral, pues el estado de pobreza y de precariedad alimentaria, de salud y educación, representa un insulto a todos los países del mundo.

La conducta irresponsable y cómplice de las “troikas” y elites políticas haitianas con respecto a su pueblo ha sido y es el desprecio, la traición y el robo con el apoyo de los Estados Unidos, que mantiene un estado de intervención y saqueo permanentes contra el pueblo haitiano.

La familia Clinton y un conjunto de ONG extranjeras y cómplices tienen el control absoluto de la República de Haití, igual que con la República Dominicana, pero en una medida más disimulada en cuanto a esta. Los Clinton hacen negocios en Haití por lo que cabe pensar que la idea unilateral de la construcción de un canal del rio masacre, tiene el apoyo soterrado de los Estados Unidos, cuyos gobiernos del norte que tiene también intervenidos a los gobernantes de República Dominicana, sobre los cuales ejerce intensa y permanentemente presión para dominar y controlar el gobierno dominicano, las autoridades electas, al ejército de nuestro país y a la mayoría de las instituciones dominicanas.

Sin ese apoyo estructural, las “troikas” haitianas no se atreverían a desafiar con su doble moral al gobierno de la República Dominicana, como lo hacen continuamente, los gobiernos norteamericanos y la embajada en Santo Domingo, que amarran al Poder Ejecutivo y a la Cancillería para que acepten tranquilamente las consecuencias negativas de la doble moral de las troikas haitianas y el descabezamiento de la soberanía dominicana.

Esto nadie quiere verlo en la República Dominicana, ni los gobiernos, ni los medios de comunicación, ni la diplomacia; siendo actitud equivalente a ignorar las causas o a tratar las cosas con guantes de terciopelo.

Los intereses de Estados Unidos son sagrados e intocables; sus políticas estratégicas de dominación y hegemonía incluyen la activa subordinación de los gobiernos de ambos países, mientras controlan todos los acontecimientos importantes de ambos pueblos en la economía y la política.

EU y las elites mulatas le quitan al pueblo haitiano las oportunidades de desarrollo

Para la República de Haití actualmente es muy difícil consolidar su soberanía e independencia frente a los Estados Unidos porque los niveles de explotación económica y social de pueblo haitiano, a quien las elites mulatas le arrebatan todas las oportunidades de desarrollo, manteniéndolo en la pobreza, en la opresión neocolonial y en el desamparo social, mediante una lógica de expropiación y de miseria, carente de lo indispensable para vivir y afectado por el hambre y la desesperación, lo sumergen en la ignorancia y la oscuridad política.

Por estas razones ningún gobierno haitiano resulta capaz de impulsar su desarrollo y comenzar el despegue hacia niveles más elevados de vida económica y social. Está entrampado por las elites mulatas y por su alianza con los Estados Unidos y por países capitalistas hegemónicos que producen una sobredeterminación negativa sobre la sociedad haitiana.

Por otro lado, el pueblo haitiano no tiene ayuda para desarrollar su conciencia política, entre otros factores porque no existen partidos políticos organizados con programas socialistas ni tampoco intelectuales que le ayuden a transitar un nuevo camino en su liberación de la esclavitud que imponen los gobiernos norteamericanos aliados con los gobiernos y elites mulatas.

En ellos se juntan altos niveles de enriquecimiento ilícito, lavado de dineros provenientes de actividades ilícitas, apropiación privada de la riqueza pública, incluyendo capitales provenientes del narcotráfico, del contrabando, de negocios espúreos y tráfico internacional de estupefacientes, de armas y mercancías.

La práctica de asesinatos de intelectuales en la república Haití

Los intelectuales haitianos que pretendan la concientización de su pueblo y su acercamiento a las ideas del socialismo como forma de liberación consciente del neocolonialismo y el imperialismo, son prácticamente inútiles, pues la mayoría son asesinados envenenados o sacrificados de alguna manera.

Ahí están los ejemplos de Jacques Roumain (1907-1944), Jacques Stephen Alexis (1922-1961) y Gerard Pierre Charles (1935-2004), quienes tuvieron corta vida y desarrollaron importantes proyectos científicos en beneficio de la sociedad haitiana.

Por ejemplo, Gerard Pierre Charles vivió cuarenta años en México haciendo vida científica y académica, luego regresó a Haití en la década de los 90; fundó un partido progresista para ayudar a su pueblo; sin embargo, su casa fue incendiada conjuntamente con su biblioteca personal en su residencia de Petionville, lo cual ocurrió en los primeros años del siglo XXI.

Sin embargo, esto no quiere decir que el pueblo haitiano no pueda luchar por su independencia, su liberación, su crecimiento y su desarrollo material y espiritual; pero los Estados Unidos cargan la responsabilidad de mantener al pueblo haitiano en la ignorancia y en la esclavitud neocolonial, de la cual habrá de liberarse en algún momento.

 

About the author

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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