Nacionales Politica

El presidente Abinader: encaminar su acción hacia las masas pobres y el mundo multipolar

Written by Angel Moreta

Por: Ángel Moreta (Autor-Editor)

 

Luis Abinader es un presidente democrático y bien intencionado, pero le falta volver a vincularse con sus orígenes políticos y sociales antes y después de la campaña electoral de los años 2019 y parte del 2020 como candidato del llamado partido revolucionario moderno.

Sus orígenes en el liderazgo político de la República Dominicana se encuentran en las masas desvalidas, las poblaciones desprotegidas, las comunidades territoriales en municipios y provincias, sectores de clase media y pobladores semiurbanos y rurales; o como dirían los teólogos de la liberación en América Latina, las masas de trabajadores y trabajadoras del campo y las masas de trabajadores y trabajadoras de las ciudades.

Las buenas intenciones de Luis Abinader y sus actitudes sinceras alcanzaron estratégicamente a las masas irredentas en tiempos de campaña y mantuvieron y ampliaron la base social de las masas urbanas y rurales golpeadas por los gobiernos corruptos del otrora partido de la “liberación” dominicana, por el ambiente del neoliberalismo y las realidades crudas y difíciles de los regímenes implantados, auspiciados y sostenidos por los países occidentales ricos neocoloniales o neocolonialistas, y particularmente los gobiernos de los Estados Unidos que, instalados en el despacho oval de la Casa Blanca, tradicionalmente implantan en América Latina y los países pobres del mundo, una política global de dominación hegemónica llevada a cabo sin piedad contra los países en “desarrollo”.

El fin de estos gobiernos neocoloniales ha sido siempre y es sustraer y exaccionar las riquezas naturales y minerales estratégicas como el petróleo, el gas, la riqueza mineral, el oro, el níquel, el ferroníquel, la bauxita, etc.; e imponer crudamente sus intereses, sus políticas, sus contrataciones y sus organizaciones internacionales tales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Organización de Estados Americanos;  imponer sus intereses económicos en exploraciones y explotaciones monopólicas e impedir el desarrollo del comercio y las inversiones exclusivamente en su beneficio monopólico, en detrimento de la construcción de un mundo libre multipolar, multicultural y multinacional.

Buscan esos gobiernos hegemónicos mantener el intercambio desigual con nuestras economías; y extender el saqueo de nuestros recursos naturales y riquezas nacionales. Se trata de imponer el pensamiento único, las ideologías racistas y xenófobas; los modelos de pensamiento social y cultural neocolonialistas obsoletos e ideológicamente engañosos.

Lo que necesita la democracia dominicana y la de los demás países del Caribe y América Latina es la transparencia para una transición a una democracia participativa, popular, multipolar con fundamento multilateral en sus relaciones con todos los países del mundo como palanca para el futuro desarrollo de nuestros países.

Un mundo plural y libre que beneficie a la República en términos de bienestar social, de calidad de vida, de desarrollo multipolar en base al pensamiento abierto múltiple, libre, multilateral y multicultural; una democracia comprometida con el desarrollo autentico de con la humanidad.

Los gobiernos norteamericanos han forzado a nuestros regímenes y a nuestras democracias a despreciar y discriminar a otros países grandes y ricos, de economías planificadas, como Rusia, China, Irán, Cuba, ignorando las grandes ayudas que pueden brindarnos en el plano de la cooperación económica internacional y en el de la integración con todas las economías y culturas en que viven hoy los seres humanos del planeta.

Mantener su acción política como opción de poder

Abinader debe enriquecer un tanto su estrategia de desarrollo capitalista hacia la equidad y el desarrollo equilibrado de la sociedad dominicana y darle el contenido de una economía multipolar, multilateral y pluricentrica, asociándola hacia una cultura no comprometida radicalmente con las corrientes privatizadoras del neoliberalismo egoísta, inhumano, despótico y corporativo, racista y neocolonial.

Una cultura científica y tecnológica de cooperación global con todos los países del mundo, con China, Cuba, Irán, Rusia, Vietnam, Corea del Norte, en vez de privilegiar solamente a un Israel sionista, militarista, fanático y xenófobo, y en cambio abrirse a todas las latitudes del mundo global que vivimos hoy.

Como consecuencia de esta estrategia libre el pueblo dominicano podrá alcanzar un desarrollo de mayor bienestar, de mayor riqueza y calidad de vida; de mayores beneficios que brindan las economías globales multipolares, que traen una cultura de la diversidad y del pensamiento múltiple liberador. La República Dominicana, insertada en esa perspectiva de cooperación e integración con un mundo multilateral; y con las masas barriales, las comunidades territoriales, las asociaciones comunales espontaneas, la democracia de nuestro país mantendrá un alto nivel estratégico y la aceptación de como Abinader conductor se desarrollará mucho más como política de poder, al igual que el partido que lo llevó al Palacio Nacional.

Esta corriente implica fortalecer a ese partido, llevando lo teórico y lo practico a un alto nivel de desarrollo, incluyendo la organización de la escuela política con el fin de la formación de la juventud y de todos los núcleos sociales arriba mencionados, esto implica que el presidente no se deje impresionar por el hipotético y aparente influjo de agrupaciones y partidos de minoría, comprometidos con la corrupción que predomina en la ecología social de nuestra democracia.

Tampoco dejarse impresionar por politicastros y demagogos que pululan en las estructuras más íntimas de los gobiernos. Ni por la fábrica de oportunistas de sectores empresariales que pretenden proyectar y organizar políticas contradictorias, pobres, subordinadas y limitadas, dirigidas ocultamente a implosionar las estrategias estructurales de su democracia popular.

La lógica del presidente debe ser reproducirse como opción de poder

La lógica estructural del actual presidente Abinader debe reproducirse como un armazón de acero que sirve de base a un modelo político dominicano democrático y popular en los puntos más nerviosos del capitalismo neoliberal dominicano, evitando colocar en el centro del Estado las llamadas alianzas privadas empresariales y olvidándolas un tanto rescatar las políticas de Estado que privilegian el desarrollo de la economía como economía popular y social que coloca el centro de su estrategia en la estatización de la inversión capitalista en todas las empresas fundamentales en el 51 % del capital del Estado.

Todas las empresas tendrán un 51 % del capital invertido proveniente del Estado dominicano y un 49% de los inversionistas capitalistas y empresarios comprometidos con la globalización, lo cual deberá colocarse como elemento primordial en la construcción de la República.

Esta estrategia del desarrollo le dará mejor suerte y calidad de vida a las masas urbanas y rurales dentro del capitalismo dominicano y permitirá la reforma radical de la seguridad social, de las administradoras de fondos de pensiones y un sistema de pensiones dignas con un capital asociado en las ARS, AFL, educación, salud, alimentación, en un 51 % del Estado y un 49 % para el capitalismo privado, lo cual incluiría también la vivienda social, la igualdad de género, la administración pública racional, un presupuesto nacional justiciero y la distribución sana del ingreso nacional.

De este modo Luis Abinader, su partido y su escuela política vendrán a ser los padres de la democracia transicional popular no autoritaria y reivindicativa.

Democracia social transparente, hacia un mundo de bienestar histórico, con un devenir de oportunidades equitativas, un devenir justiciero dentro del marco de una conducción libre de la hegemonía de los gobiernos norteamericanos, y la formación de un Estado laico fuerte no comprometido con el pensamiento único, no comprometido con ninguna de las religiones y doctrinas que han sido gravitacionales en la historia dominicana.

About the author

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

Deja un comentario