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Crónica de un “golpe de Estado parlamentario” anunciado

Written by Debate Plural

Marc Vandepitte (Cubanismo, 28-1-19)

La tensión aumenta en Venezuela desde hace unos días. El 23 de enero el presidente del Parlamento se autoproclamó presidente del país. Inmediatamente fue reconocido por Estados Unidos, Brasil y otros países del continente gobernados por la derecha. Se teme que sea el inicio de un largo periodo de confrontación y desestabilización.

Ciclos de violencia

El intento de derrocar al presidente Maduro no pilla de sorpresa. Desde que Maduro se convirtió en presidente tras la muerte de Chávez en 2013 Estados Unidos ha seguido una clara estrategia de cambio de régimen . Estados Unidos trata de persuadir a determinados sectores del ejército d e volverse contr a Maduro, pero sin lograrlo, por lo que Washington depende principalmente de la oposición interna y de la presiones diplomáticas .

Estados Unidos apoya a la oposición política y trata de unirla todo lo posible Según el manual de las revoluciones de colores , se financia, forma y asesora a las ONG, las organizaciones de estudiantes y las organizaciones locales para que organicen lo más eficazmente posible los altercados en las calles. El objetivo de la violencia en las calles es desestabilizar el país hasta el punto de que el gobierno se vea obligado a dimitir o de que intervenga el ejército.

Desde 2013 la oposición ya ha provocado dos veces ciclos de violencia a gran escala . En 2014 perdieron la vida 43 personas y 800 resultaron heridas. En 2017 murieron 131 personas.

Mientras tanto, la situación económica se ha deteriorado enormemente. Sobre todo es el resultado de un modelo extremadamente dependiente de los precios del petróleo, pero también de una guerra económica pura y simple contra el gobierno, que tampoco ha logrado superar las dificultades financieras, sociales y económicas, ni tampoco la mala gestión, la burocracia y la corrupción.

Una nueva ofensiva

En mayo de 2018 Maduro ganó las elecciones presidenciales con el 68 % de los votos, lo que desmoralizó un tanto a la oposición que se tuvo que recuperar . Pero cuando el 10 de enero Nicolás Maduro prestó juramento para un segundo mandato de seis años aprovechó la oportunidad para una nueva ofensiva . La  Organización de Estados Americanos , que está bajo la influencia de Estados Unidos, declaró inmediatamente que no reconocía a Maduro como presidente. Y cinco días más tarde Trump anunció que pensaba reconocer a Juan Guaidó como presidente .

Guaidó es el presidente del Parlamento . Tiene 35 años . Es muy cercano a Leopoldo López, con quien está en contacto diario , a pesar de estar en arresto domiciliario . Juntos fundaron el partido de extrema derecha Voluntad Popular. En el pasado el partido organizó piquetes armados que asesina ron a varias personas, quemaron edificios públicos y hospitales, atacaron Ministerios , etc.

Avalada por el apoyo de Trump la oposición salió a la calle el mismo día con el objetivo de expulsar al presidente Maduro y formar un gobierno provisional . Se prometió la amnistía a los soldados que se sublevaran . Seis días después, el 21 de enero , varios soldados rebeldes colgaron en internet un mensaje en vídeo en el se declaraban leales al jefe de la oposición .

La tensión aumentó aún más. El 22 de enero el vicepresidente de Estados Unidos Michael Pence lanzó un llamamiento por vídeo a las y los venezolanos para que salieran a la calle y se libraran de Maduro . Un día después la oposición salió en masa a la calle, donde también hubo grandes contramanifestaciones de personas partidarias del gobierno. Guaidó se autoproclamó presidente interino. Inmediatamente fue reconocido por los gobiernos de Estados Unidos, Brasil y Canadá. Rusia , China , Turquía y México , un país grande e importante de la zona, siguen reconociendo a Maduro. Europa adoptó primero una postura prudente, pero ahora también opta sin ambigüedad alguna por el cambio de régimen .

¿Y ahora?

Es poco probable que el hecho de que Estados Unidos y otros países hayan reconocido a Guaidó haga caer al presidente Maduro, aunque puede provocar una desestabilización aún mayor del país. La Casa Blanca opta por la estrategia del caos, como ya ha hecho en tantos otros lugares.

El reconocimiento de Guaidó animará y reforzará a la oposición . Si no se permite a Guaidó ocupar la presidencia, eso podría provocar otras sanciones económicas occidentales. Esta d os Unidos valora actualmente prohibir las importaciones de petróleo, lo que tendría graves consecuencias para la situación financiera de Venezuela y reduciría aún más la producción de petróleo .

Tampoco se excluye una intervención extranjera . Con la reciente elección del belicoso Bolsonaro, se podría subcontratar esta intervención de Estados Unidos a Brasil, junto con Colombia, Perú y otros países de la zona .

En cualquier paso, la injerencia en los asuntos internos de un país soberano como hace hoy Estados Unidos se hace sin vergüenza y a vista de todos, lo que va en contra de los principios más elementales de las Naciones Unidas.

El callejón sin salida en Venezuela solo se puede resolver por medio del diálogo nacional. Maduro, por su parte, apoya el llamamiento al diálogo lanzado por los gobiernos uruguayo y mexicano . Lo único que hará cualquier interferencia extranjera será aumentar la polarización y la desestabilización .

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