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¿Qué procesos psicológicos se pueden localizar en el cerebro? (y 2)

Una lesión focal del cerebro puede alterar un solo factor del sistema funcional. Como consecuencia, en todos los sistemas funcionales en los cuales participe este factor alterado, se encontrarán defectos. Por ejemplo, los déficits en la discriminación de fonemas asociados con lesiones en las zonas temporales izquierdas del cerebro se manifiestan en trastornos en todas las formas complejas de cognición que requieren de la discriminación de fonemas (comprensión del habla, pronunciación de palabras…). Inversamente, patologías cerebrales con diferentes localizaciones pueden alterar el mismo sistema funcional; así, la habilidad para escribir puede alterarse en caso de lesiones de los lóbulos temporales, parietales, frontales y también en caso de lesiones hemisféricas derechas, pero el patrón detallado de déficits observable será diferente.

Otro ejemplo: cuando una persona sufre una lesión en ciertas zonas parietales o frontales, es frecuente que vea alterada su capacidad para realizar cálculos. Sin embargo, en cada caso la dificultad (y los errores observados) serán el resultado de un trastorno a un nivel diferente en el proceso de cálculo, sugiriendo que el factor subyacente alterado es diferente. Por otro lado, cuando la lesión sucede en zonas parietales, la acalculia (trastorno en el cálculo) observada se correlaciona a menudo con desorientación derecha-izquierda, agnosia digital (déficit en el reconocimiento de los dedos), y probablemente con afasia semántica (defecto en el reconocimiento de relaciones espaciales expresadas verbalmente). En estos casos, podemos conjeturar que todas ellas son simplemente manifestaciones específicas de un solo factor subyacente alterado. La pregunta naturalmente sería: ¿cuál es ese factor? Puede tratarse de un déficit en el uso de elementos lingüísticos referidos al espacio, como es utilizar correctamente las palabras “derecha” e “izquierda” (para una discusión sobre la naturaleza espacial de los números, véase González-Hernández, 2007). Es decir, la lesión funcional subyacente al complejo patrón de alteraciones característico de una lesión en esta zona (conocido como síndrome angular o de Gertsmann) podría ser un déficit en manejar el espacio a través del lenguaje, conceptualizarlo lingüísticamente, y manipularlo mentalmente (lo que llamamos operaciones espaciales verbalmente mediadas en la Figura 2).

figura 2

Análisis similares se proponen a partir de los estudios de imágenes cerebrales (que usan técnicas como la Resonancia Magnética Funcional y la Tomografía por Emisión de Positrones), y que muestran que los procesos cognitivos son resultado de un patrón extenso de actividad que incluye diferentes áreas discretas organizadas en circuitos (Cabeza & Nyberg, 2000). Estas áreas realizan una contribución específica al sistema cerebral total, responsable del sistema funcional en cuestión, y pueden participar en diferentes tipos de sistemas funcionales. La alteración de un factor cognitivo específico puede resultar así en diferentes trastornos en tareas que, aparentemente, no están relacionadas entre sí.

Referencias Bibliográficas

Ardila, A. (1995). Estructura factorial de la actividad cognoscitiva: Hacia una teoría neuropsicológica. Neuropsychology Latina, 1, 21-32.

Ardila, A. y Bernal, B.  (2007). what can be localized in the brain?  Towards a “factor” theory on brain organization of cognition. International Journal of Neuroscience, 117, 935-69.

Cabeza, R. y Nyberg, L. (2000). Imaging cognition II: An empirical review of 275 PET and fMRI studies. Journal of Cognitive Neuroscience, 12, 1-47.

Luria, A.R. (1966). Higher cortical functions in man. New York: Basic.

Luria, A.R. (1976). Basic problems of neurolinguistics. New York: Mouton.

About the author

Frank A. Peña Valdes

Profesor adjunto Escuela de Psicología, Facultad de Humanidades y Escuela de Orientación Educativa, Facultad de Ciencias de la Educación Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD. Licenciatura en Psicología, Maestría en Metodología de la Investigación Científica. Especialidad en Psicología del Desarrollo, Maestría en Desarrollo Humano, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Postgrado en Educación Superior, Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Estudios Doctorales en Psicología Social, Universidad Central de Madrid (UCM).

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