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¿Qué procesos psicológicos se pueden localizar en el cerebro? (1)

RESUMEN

Una de las grandes cuestiones de las neurociencias es la localización cerebral: ¿qué función cognitiva desarrolla cada área del cerebro? Recientemente, (Ardila 2007) ha propuesto que es posible avanzar en esta dirección si: a) analizamos correctamente las funciones cognitivas en sus factores de procesamiento; b) buscamos la localización cerebral de esos factores componentes; y c) integramos para ello los métodos de la neuropsicología, la neuroimagen y la psicometría.

INTRODUCCION

Durante los últimos dos siglos se ha venido discutiendo el problema de la localización de las funciones intelectuales en el cerebro. Se han propuesto diferentes puntos de vista, que van desde el localizacionismo (las habilidades intelectuales se relacionan con la actividad de áreas específicas del cerebro) hasta el llamado anti-localizacionismo (la habilidades intelectuales dependen de la acción conjunta del cerebro y no es posible relacionarlas con áreas cerebrales concretas). La idea central de este artículo es proponer un punto de vista un tanto intermedio: la localización es posible si contamos con una teoría del procesamiento cognitivo que divida cada proceso psicológico en sus elementos operativos componentes (o factores) de forma adecuada. Hipotéticamente, estos elementos sí son localizables en el cerebro.

Esta “teoría factorial de la cognición” (Ardila, 1995; Ardila y Bernal, 2007) ha sido desarrollada desde la neuropsicología y representa una extensión de la teoría factorial propuesta por Luria (1966, 1972). Dentro de tal interpretación factorial de la cognición, se denomina sistema funcional al patrón de habilidades cognoscitivas que participa en los procesos psicológicos complejos (por ejemplo, la lectura, el cálculo, etc.). La actividad cerebral responsable del sistema funcional se denomina sistema cerebral. Por ejemplo, “sistema cerebral de la lectura” se refiere a los diferentes componentes cerebrales que participan en la lectura, e incluye áreas del lóbulo occipital responsables del reconocimiento visual de letras y palabras, zonas parieto-temporo-occipitales que participan en las asociaciones entre información visual y auditiva, áreas del lóbulo temporal responsables del reconocimiento de las palabras, etc. Es decir, todas las regiones cerebrales requeridas para reconocer el lenguaje escrito (la Figura 1 indica la localización de los lóbulos cerebrales).

Los elementos del sistema funcional son los factores cognitivos. Éstos son formas específicas de procesamiento de la información, asociadas con la actividad integrada de un módulo cerebral. Por ejemplo, las lesiones en la llamada área de Broca (área cerebral responsable de la expresión del lenguaje, situada en el lóbulo frontal izquierdo) se asocian con un defecto en la producción del habla, conocido generalmente como apraxia del habla, y un defecto en la organización del lenguaje, conocido como agramatismo. Se puede suponer que ambas manifestaciones clínicas (la apraxia del habla y el agramatismo) deben ser el resultado de un defecto común. En otras palabras, que hay un factor único alterado, con una manifestación a nivel fonético y otra a nivel gramatical. Ese factor alterado estaría localizado en el módulo cerebral del área de Broca. Dentro de esta interpretación, “módulo” tiene un significado anatómico (es un sistema de procesamiento particular de la información en el cerebro relacionado con una región cerebral y un conjunto de neuronas), y “factor” tiene un significado cognitivo (un elemento básico de procesamiento).

Teóricamente, factores y módulos pueden identificarse utilizando tres procedimientos diferentes principales: neuropsicológico (método lesional: observación de los cambios cognoscitivos asociados con patologías cerebrales focales), neuro-radiológico (método experimental: análisis del patrón de activación cerebral durante diferentes tareas intelectuales), y psicométrico (método correlacional/factorial: evaluación de la comunalidad de varianza entre diferentes mediciones cognoscitivas); aunque existen otros procedimientos, como la estimulación o inactivación cerebral (anestesia selectiva), que también pueden ofrecer datos muy relevantes a la hora de analizar factores y módulos.

About the author

Frank A. Peña Valdes

Profesor adjunto Escuela de Psicología, Facultad de Humanidades y Escuela de Orientación Educativa, Facultad de Ciencias de la Educación Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD. Licenciatura en Psicología, Maestría en Metodología de la Investigación Científica. Especialidad en Psicología del Desarrollo, Maestría en Desarrollo Humano, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Postgrado en Educación Superior, Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Estudios Doctorales en Psicología Social, Universidad Central de Madrid (UCM).

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