Nacionales Politica

En República Dominicana las fuerzas gubernamentales reeleccionistas para 2016 arrecian su proyecto continuista influyendo en el derrumbe del programa de TV más libre, transparente y fidedigno de la historia de las comunicaciones en Santo Domingo

Written by Angel Moreta

Por: Angel Moreta

El cierre y la extinción intencional y repentina del programa «El Despertador», que desde hace 7 años conducen los comunicadores Marino Zapete y Edith Febles, y que trata privilegiadamente de problemas nacionales, constituye una agresión grosera a la libertad de pensamiento y a la libre comunicación de las ideas en República Dominicana.

«El Despertador» ha sido silenciado y asesinado. ¿Quién o quienes lo hicieron? ¿Quién o quienes se atrevieron a matar de manera traidora un programa de televisión veraz, puntual, crítico y oportuno como «El Despertador»?. Nosotros tenemos la respuesta.

Ese programa, de vital importancia para la vida nacional; y esos comunicadores atropellados de manera desleal Marino Zapete y Edith Febles, han sido excluidos  en este momento de la televisión dominicana por los grupos empresariales, comunicadores-propietarios de medios y espacios comunicacionales comprometidos y en contubernio con la élite estatal corporativa del presente, en un concierto procaz que busca la reelección del presidente-candidato actual.

Se trata de una verdadera tramoya del grupo corporativo del Palacio Nacional, empeñado febrilmente en aplastar a todo aquel que ose o se atreva a disentir del proyecto de reelección del actual jefe del Poder Ejecutivo. Aquel, Danilo Medina, que una vez se lamentò de haber sido aplastado por el Estado, es hoy quien se permite usar el Estado para aplastar terriblemente a los disidentes, a los discrepantes, y particularmente, a aquellos comunicadores sociales que no dejan pasar oportunidad de buscar y expresar la verdad que emana de la realidad social dominicana de manera cotidiana.

Marino Zapete y Edith Febles no han vendido su trayectoria limpia ni su ética profesional; ni la han cambiado antojadizamente por el dinero que emana a torrentes de los bolsillos de las élites corporativas cuando quieren adueñarse y comprar conciencias y almas, arrancándoles su autenticidad.

Se trata de dos comunicadores cotidianos de la sociedad dominicana que expresan siempre la verdad, que investigan los hechos ocurrentes y contradictorios, que buscan lo oculto en la superficie de lo aparente; que asumen posiciones vitales, valientes y transparentes en el espacio televisivo denominado «El Despertador»; y por esa causa han sido castigados, precisamente en el momento en que se desarrolla el inicio de una carrera reeleccionista y una campaña electoral que saldrá muy cara a la sociedad dominicana, que crearà indudablemente un «hoyo fiscal» de màs de quinientos mil millones de pesos.

Entre esos quinientos mil millones de pesos que el gobierno del candidato-presidente necesitará para la campaña reeleccionista se encuentran los fondos del endeudamiento externo incontrolable; las ventajas que Venezuela concede generosamente a República Dominicana a través del convenio petrocaribe; también los más de mil millones de dólares de la proyectada obra termoeléctrica de Punta Catalina, en terrenos de la familia Vicini; los fondos de precios exagerados de los combustibles, que a pesar de que el barril de petroleo ha bajado un 70 % a nivel mundial, los dominicanos continuamos pagando 4 dólares por galón;  se encuentran también los itbis, que enero subirán a 28 %; los fondos y ventajas del contrato con Barrick Gold; las migajas del capital del empresariado turístico; los aumentos solapados de la tarifa eléctrica, en un 50 % sin aviso previo ni justificación de ninguna especie; también los aumentos de precios de la canasta familiar, en un 40 %, donde el empresariado industrial se chupa la sangre del pueblo dominicano con productos en el mercado cada vez más caros y con menor cantidad y calidad, intensificándose así la explotación social de los sectores populares, de trabajadores y clases medias en la República Dominicana.

¿Sabrá ese grupo corporativo corrupto lo que ha hecho?… ¿Sabrán los «empresarios comunicacionales» lo que han hecho contra el pueblo dominicano, contra la verdad y la transparencia, por unas cuantas monedas?; ¿Cuánto habrá costado al desesperado grupo corporativo del Palacio Nacional el lograr la repentina extinción y liquidación de tan importante, vital, valiente y transparente espacio televisivo diario en el canal 9?.

La mutual de empresarios comunicacionales Ortega-Hasbún en algún momento de sus vidas tendrán que preguntarse genuflexamente y excusarse desde lo más hondo de su corazón ante el altar de la verdad, de la transparencia  y de la historia, por lo que han hecho.

¿Cuántas monedas se habrán gastado para silenciar «El Despertador»?… ¿Ayudará a silenciar ese grupo corporativo, en su fiebre de poder y ambición de permanencia, espacios de internet y sitios webs como del que ahora hablamos?…

El binomio dinámico de los activos empresarios comunicadores Ortega-Hasbún, gracias al poder inmenso del oro y el imperio del dinero, permitió humillación a comunicadores de la talla de Marino Zapete y Edith Febles, sacándoles del programa abruptamente y de manera desconsiderada, escandalosamente burda y turiferaria, después de 7 años de duro batallar en su trayectoria profesional.

Es también un trato desconsiderado y desleal a la sociedad dominicana, a la cual se deben históricamente.

About the author

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

Deja un comentario