Cultura Nacionales

Pensamiento social de Manuel de Jesús Rodríguez Varona (1 de 3 )

Manuel de Jesus Rodriguez Varona
Escrito por Angel Moreta

Por: Angel Moreta (Autor-Editor)

 

La presente compilación de las ideas económicas y sociales, jurídicas y políticas de Manuel de Jesús Rodríguez Varona, “Sociología Aldeana” y otros materiales, es producto del interés científico del Archivo General de la Nación (AGN), institución actualmente bajo la brillante gestión de Roberto Cassà. Ella permite rescatar la producción intelectual de Manuel de Jesús Rodríguez Varona (1883-1956), abogado notario y escritor nativo de la región sur del país, quien aproximadamente escribió entre los años 1914, hasta mediados de la década del 50.

La referida producción de ideas se realizó en su totalidad en formato de artículos sueltos que fueron publicados en diversos medios, tanto de la región sur, por ejemplo, el periódico EL Cable (1920-1929); como del país, entre ellos, Listín Diario, Pluma y Espada, periódico que tenía como redactor a José Ramón López; El Radical, semanario político dirigido por Armando Hoepelman; y el periódico Patria, dirigido por Américo Lugo, y otros medios importantes que se editaban en la primera mitad del siglo XX.

También dio a luz dos publicaciones monográficas independientes,  de carácter históricas, compuestas  de artículos, y son ellas: 1) ¨Hecatombe de San Juan o Los Mártires del 4 de Julio de 1861¨ (1921-1924);  y 2) ¨Héroes de la Restauración y Los Seis Años en el Sur y Suroeste de la República¨ (1944). Estas dos últimas incluyen en total 11 artículos la primera, y 23  artículos  la segunda.

La pequeña obra  ¨Sociología Aldeana¨, contiene 8 artículos, y la misma le da nombre a la presente compilación. Los materiales que contiene son del año 1935, y fueron publicados como parte de un volumen dado a la luz pública por la imprenta El Cable, de San Juan de la Maguana, en el año 1942, conjuntamente con otros trabajos de Varona.

Rodríguez Varona (1883-1956)fue representante de un pensamiento social regionalista de carácter nacionalista, democrático, liberal, moralista in extremis, anti-intervencionista y pesimista (1). Escribió entre los años 1914 y 1950, aproximadamente, en los primeros años en Las Matas de Farfán, luego en San Juan de la Maguana y en sus últimos años en Santo Domingo.

Manuel de Jesus Rodriguez Varona

Fue inspector de educación durante varios años y estuvo vinculado a uno de los partidos tradicionales de las primeras décadas del siglo XX, el Partido Progresista, que lidereaba Federico Velásquez; tal militancia se prolongó durante 17 años, habiendo decidido renunciar como consecuencia de inconformidades y descontentos; y en el año 1928 se separó de las filas de dicho partido e inició su adhesión al régimen y a las esperanzas que él avizoró en la figura y el personaje de Trujillo, siendo que en 1930,  comenzó a escribir a favor de la administración pública trujillista y se hizo partidario pasivo y confeso de tal proyecto. Con tal propósito envió comunicaciones, escribió prólogos y artículos en reconocimiento a dicho jerarca, haciéndole saber de sus simpatías  con el nuevo gobierno que comenzó en el año 1930.

Se graduó de abogado y ejerció como notario en la región sur, de donde era nativo, estableciéndose en la común de San Juan de la Maguana desde las Matas de Farfán, ejerciendo allí su profesión. Fue secretario del general y caudillo lilicista Wenceslao Ramírez, a quien criticó posteriormente como caudillo de la región (1843-1927).

El mismo Varona era hijo del general Mariano Rodríguez, que participó en las luchas políticas por la Restauración de la República y en la guerra llamada de los seis años, es decir, que tuvo importante presencia en la vida política regional y estuvo vinculado a situaciones históricas y acontecimientos sociales de dicha región, conjuntamente con el general Andrés Rodríguez, su hermano, y otros generales del periodo.

Paulatinamente se desarrolló escritor y todas sus publicaciones se hicieron, como dijimos, en forma de artículos cortos, desde el año 1914 aproximadamente, hasta mediados de la década del 50. Publicó diversos de sus trabajos en el periódico El Cable, (que era primero semanario y después bisemanario), y creado y mantenido desde el año 1921 hasta el 1930,  por E. O. Garrido Puello, comerciante e intelectual destacado del sur,  quien cuenta en su ensayo ¨Historia de un periódico¨, todos los esfuerzos,  actividades y peripecias que  se vio precisado a hacer para adquirir mediante compra en pública subasta  y traer a la Provincia de San Juan de la Maguana las maquinarias y equipos adquiridos para el proyecto de un periódico regional opuesto al gobierno militar intervencionista norteamericano (1916-1924),

Los artículos diversos  eran agrupados años después en pequeños libros, y los títulos de los mismos son los siguientes:

 

I- 1914

  “Párrafos libres”

   Contiene seis artículos

II-1921

   “Infidencias

   Contiene trece artículos

III-1921-24

    “Hecatombe de San Juan o Los Mártires del 4 de Julio de 1861”

     Contiene once artículos

IV-1925

     “Rehiletes políticos”

     Contiene catorce artículos

V- 1927

    “Paginas Escogidas”

    Contiene trece artículos

VI-1935

    “Sociología Aldeana”

   Contiene ocho artículos

VII-1944

    “Héroes distinguidos de la Restauración y los Seis Años en el sur y suroeste de la República

    Contiene veintitrés artículos

VIII-1932-1952

      Diversos artículos del Listín Diario y otros periódicos arriba mencionados,

      como Pluma y Espada. El Radical y Patria

Esta producción de materiales sobre la vida económica y social, política y moral de la región sur y suroeste, es la que ahora se organiza y publica por el Archivo General de la Nación, como  contribución al estudio de lo que llamamos Pensamiento Dominicano Regionalista; es decir, generación de ideas políticas y sociales de algunos hombres que se dedicaron a la producción de imágenes conceptuales, pensamientos e ideas sobre las realidades económicas y sociales, y demás aspectos culturales de las regiones del país .

Rodríguez Varona fue escritor Intuitivo y espontaneo en base a las circunstancias y realidades del momento; abordaba el análisis político, económico y social de la región sur y suroeste desde un plano conceptual moralista, liberal, democrático y nacionalista definido. Su escritura se estructuró fundamentalmente en la crítica social y moral, y su estilo intuitivo y crítico deja entrever pesimismo, deseo de regeneración moral y progreso económico, social, educativo y tecnológico, por lo cual puede hablarse de que era poseedor de un mundo intelectual de ansias, proyectos,  ilusiones y utopías.

¨Las infidencias son propias de almas vulgares, sin fines morales, sin fe moral ni educación, sin confianza en el derecho y la justicia¨.

¨Es ingrata la vida de aquellos que discurren en el noble campo del doctrinarismo: Doctrinas de moral social dentro de la carencia de educación cívica, en personas que no entienden de deberes ni derechos en un medio caótico donde la clase alta es de almas pequeñas… que no miran hacia la regeneración económica y social de la República¨. (Cap. 2). 

El marco general de su análisis social y político observa “un mundo caótico”, y su ángulo es de raíz subjetivista y pesimista. Las apreciaciones  de la realidad regional y su representación en su sistema mental e ideológico, están conectadas directamente con su personalidad y conformación biográfica; con su ejercicio individualista de la vida profesional; su aislamiento social y personal y el retraimiento en la vida colectiva de su comunidad regional; además de sus confrontaciones personales por motivos políticos con otros intelectuales ¨aldeanos¨ o de la comunidad.

Y estos condicionamientos sociales, individuales, intersubjetivos, se reflejan directa o indirectamente en la configuración de su mentalidad y capacidad de comprensión de la política, la sociedad y la cultura; sus actores y estamentos sociales, y su conceptualización derrotista y refleja.

Lo cual apunta en el sentido de que la influencia del pensamiento social y político que le proporcionaba elementos a su mentalidad, probablemente era  la obra Moral Social  de Eugenio María de Hostos (1867-1903); y obras del escritor argentino José Ingenieros, autor en boga en ese entonces,  a los cuales no hace referencias en ninguno de sus textos, pero tácitamente del contexto de sus materiales se observa a lo largo de sus artículos la presencia  de las obras de estos  pensadores,  y se refleja particularmente el estilo de exposición ética del escritor argentino (1877-1925).

La moral social sirvió de sostenimiento a un discurso hilvanado sobre la base de generalizaciones, particularmente intuitivas y de énfasis reiterativo, sin señalar o apostillar individualmente o mediante conceptos a fuerzas  sociales determinadas de la región, a las cuales apunta con expresiones generales acres de desaprobación por motivos políticos, de ambiciones personales, de lujuria comercial, egoísmo social y practicas de falsificación y otras conductas criticables, pero su lenguaje se estructura con generalidades sobre tales fisonomías sociales y escenarios regionales. (2) 

Por ejemplo, Las siguientes conceptualizaciones, como se verá en la lectura de los materiales de Varona: 1) Los envidiosos; 2) Los fementidos; 3) Los intransigentes; 4) Los ¨pisaverdes¨; 5) Los políticos ejercitantes corruptos; 6) Los que usan falsos testimonios para escalamiento social; 7) Los infieles en el hogar, 8) L corrupción de los clérigos, etc.

¿Quiénes son esos sectores, estamentos o actores de la vida social regional?                

Estas interrogantes  no pueden ser aclaradas de manera determinante, pues su lenguaje no es definitivamente confrontacional, sino un estilo literario acostumbrado  que adquiere carácter preciso cuando analiza hechos históricos regionales.

Tiene el estilo de José Ingenieros en algunas de sus obras en el campo de la moral y particularmente en ¨El hombre mediocre¨: a saber, generalizante, acusatorio e indubitable; pero no señala concretamente personalidades, individualidades,  sujetos, agentes, dirigentes políticos corruptos, o sectores sociales maleados. Tampoco sus escritos alcanzan un nivel de testimonio político y social; o de ensayo científico, salvo cuando hace algunos análisis históricos como: 1) ¨Hecatombe de San Juan o Los Mártires del 4 de Julio de 1861¨ (1921-1924); y 2) ¨Héroes de la Restauración y Los Seis Años en el Sur y Suroeste de la República¨ (1944).

Rodríguez Varona, en diversos artículos, se autodefine como regionalista, identificado con la nacionalidad, partidario de principios morales inquebrantables, y de doctrinas inflexibles en las cuales se vislumbra la impronta de puntos de vista de Eugenio María de Hostos y José Ingenieros

Particularmente en la obra ¨Moral Social¨,  de Eugenio María de Hostos, publicada por sus discípulos a fines del siglo XIX y posteriormente en la colección Pensamiento Dominicano por “Librería Dominicana”, y Julio Postigo. Sesenta años después se publica por segunda vez con prólogo de Max Henríquez Ureña. También la presencia y el influjo de ideas moralistas del escritor argentino mencionado y probablemente de  José Enrique Rodó (1871-1917), que en sus Motivos de Proteo (1919), expone la doctrina de la renovación espiritual como deber, como ¨Ética del Devenir¨, como doctrina de la regeneración, pero esto último  debe mirarse con cuidado en el contexto de una hipótesis.

Las ideas de Rodríguez Varona se vincularon desde 1914 cuando comienza la publicación de sus artículos, a la crítica moral, liberal-patriótica, democrática y anti-intervencionista; y su centro era de carácter político, la vida económica y social, histórica y cultural de la región sur y suroeste, en sus distintas manifestaciones pero dentro de un marco general conservador, aunque es dura su crítica a los curas, funcionarios, políticos y “politicastros” locales. Tal vez   por sus acerbas críticas se generaron estereotipos en su contra o en contra de su trayectoria.

Particularmente acida es la crítica al caudillismo regional, en el cual ve las ambiciones de poder de los políticos y ¨politicastros¨, según afirma, de la región sur o suroestana; caudillos caracterizados con ciertas excepciones por su afán de enriquecimiento fácil y lucro a costa de los gobiernos y del tráfico de influencias; búsqueda de poder, ventajas y canonjías en la administración pública; actuaciones desmedidas y oportunistas que rechaza con acritud y desdén.

Su escritura fue mejorando paulatinamente y donde adquiere perfiles más llanos es en relación con la historia regional, sobre todo su estudio Héroes de la Restauración y Los Seis Años en el sur y suroeste de la República, en el cual recoge una veintena de artículos conteniendo biografías de algunos generales y oficiales criollos de la guerra restauradora en  la región sur, sin dejar de mencionar las guerras de los seis años contra la política anexionista de Buenaventura Báez.

Hay que mencionar también los artículos publicados en Listín Diario y otros periódicos, (Pluma y Espada, El Radical y Patria), en las décadas del 40 y 50 del pasado siglo XX y antes;  lo cual quiere decir, como expresamos, que escribió sus textos en distintos periódicos locales y nacionales, aproximadamente durante unos 35 años, totalizando unos más de 100 artículos, algunos de los cuales agrupados en libros de pequeño porte, fueron publicados por la imprenta mencionada, en la década de los cuarenta.

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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