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El modelo de dominación del PLD en República Dominicana (1)

Escrito por Angel Moreta

Por: Angel Moreta (Autor-Editor)

Introducción

Los gobiernos del partido de la liberación dominicana implantaron un modelo de dominación económica y política, de acuerdo con los primados facticos de la organización neoliberal de la sociedad como proceso que se desarrolló entre los años 1996-2000, 2004-2008, 2008-2012, 2012-2016, 2016-2020, a lo largo de veinte años, y durante los cuales desarrolló una “troika” corporativa burocrática en beneficio del enriquecimiento ilícito de sectores empresariales, nuevos sectores empresariales, funcionarios y otros sectores del capitalismo en la República Dominicana.

En esos años se produjeron grandes procesos de acumulación capitalista privada (acumulación originaria); fraudes aduaneros, beneficios extraordinarios de los subsidios, las compras estatales, contrataciones espúreas, compras y aprovisionamientos estatales.

Se destaca el uso de los recursos públicos (clientelismo), profundización del endeudamiento externo cercano al 50% del presupuesto nacional.

Leonel Fernandez

Demás está decir que instauró una administración ostentosa, centralizada y hegemónica sobre la base de una ideología del proceso y del desarrollo tecnológico-digital, sin mencionar el déficit fiscal que ha caracterizado la actividad comercial del Estado, todo conllevando consecuencias de una dictadura económica y política y control de todos los poderes del Estado, control absoluto de los medios de comunicación y propagación constante y desmedida de ideologías engañosas sobre la base del modelo neoliberal y de un concepto unilateral de las ideologías tecnológicas.

El modelo también tiene que ver con la desregulación de la economía (libertad de precios), compra de pensamientos ajenos y mediáticos, compra de profesionales para propagar un “pensamiento único”, formación de troikas como lo dijimos más arriba; corrupción y prevaricación generalizada en las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, y acumulación originaria en la alta oficialidad.

Valga mencionar la privatización de todos los bienes del Estado y el financiamiento exclusivo del sector privado en materia de educación superior. Hay que mencionar la privatización de doce ingenios estatales y treinta y tres empresas comerciales heredadas de la dictadura trujillista, que fueron destruidas, robadas y saqueadas en base a la ley 141-97.

El modelo neoliberal adoptado por el PLD en la República Dominicana, hizo posible acumulación originaria de capitales y el engrandecimiento económico de grupos corruptos y especializados en la capitalización de funcionarios, algunos de los cuales ostentan riquezas que llegan individualmente a tres mil millones de pesos.

Valga mencionar la conformación, dominio y control de los tribunales de justicia; de la Cámara de Cuentas, de la Suprema Corte de Justicia, del Tribunal Superior Electoral, de la Junta Central Electoral, de la Procuraduría General de la República, de la Contraloría y todos los órganos del Ministerio Público.

Los gobiernos del PLD tienen una línea de continuidad como partido tradicional de la vida dominicana. La transición del periodo de Joaquín Balaguer al del PLD, aparentemente representa cambios hacia la modernización del aparato del Estado, pero en el fondo lo que hubo fue concentración de poderes, intento de superar el Estado oligárquico por un Estado concentrado y monopolizado por el PLD con el fin de favorecer el enriquecimiento ilícito, la formación de los grupos económicos capitalistas corporativos, la manipulación del presupuesto nacional hacia la corrupción; la exacción y la evasión; la entrega de bienes patrimoniales a los grandes emporios económicos empresariales, el incremento de la pobreza, la presencia de una clase media sobre la base de los miembros y las familias privilegiadas del partido de la “liberación” dominicana; la privatización de bienes públicos urbanos y rurales multimillonarios que prácticamente fueron destruidos y saqueados por la clase política dirigencial de dicho partido, utilizando el silencio cómplice, las triquiñuelas y trapisonadas que usa dicho sector.

La entrega de la riqueza nacional a los miembros de dicho partido, lo cual conlleva la privatización de once ingenios estatales y treinta y dos empresas comerciales que dejó al pueblo dominicano la dictadura de Trujillo.

Los gobiernos del llamado partido de la “liberación” dominicana tienen sobre su cabeza los expedientes de la privatización de enormes recursos, patrimonios y bienes del Estado dominicano, al igual que Danilo Medina tiene colgando de su cabeza el expediente sobre Odebrecht.

Las grandes familias multimillonarias dominicanas se beneficiaron directamente de las administraciones corporativas y mafiosas de dicho partido, que nunca fue de la liberación de la República y  de sus ataduras internacionales nunca fue partidario de una redistribución equitativa del ingreso nacional en favor de las grandes mayorías empobrecidas de la sociedad dominicana.

Las políticas desarrolladas por los gobiernos del mal llamado azarosamente partido de la “liberación dominicana» no fueron de superación de las llamadas crisis financieras, sino de favorecer profundamente los intereses de las empresas transnacionales norteamericanas, de los dirigentes de las zonas francas industriales, de los dirigentes de las asociaciones empresariales, de los grandes socios del capital financiero nacional e internacional; el otorgamiento contaminado y pestilente de grandes obras públicas nacionales en favor de los intereses capitalistas; la administración abusiva y desleal de la riqueza minera de la nación; la entrega de grandes hospitales y obras en el campo de la salud pública a favor de las clínicas privadas y de las inversiones en esa área realizadas con fondos del Estado dominicano, tales como Plaza de la Salud y el Hospital Homs construidos por el Estado dominicano en la ciudad de Santiago de los Caballeros, al igual que otras grandes obras para la educación superior.

La apropiación privada y mafiosa de estas obras públicas revela que la naturaleza de los gobiernos del partido de la “liberación” dominicana es eminentemente desleal a los intereses de la sociedad dominicana.

Lo mismo cabe hablar de los terrenos de La Marina en Sans Souci, en el poblado de Villa Duarte, que fueron entregados, graciosamente supuestamente “vendidos”, a la familia Vicini, mediante una contratación espúrea que resulta desconocida al día de hoy al pueblo dominicano y mucho menos los términos en los cuales se negociaron estos bienes nacionales; pero los gobiernos del partido de la “liberación” dominicana han sido totalmente cónsonos con la entrega vil de los bienes públicos del pueblo dominicano, a sectores capitalistas poderosos que cada día se enriquecen más con las prácticas mafiosas de un partido eminentemente traidor al pueblo dominicano, un partido envilecedor.

El carácter eminentemente corrupto, corporativo, mafioso de las acciones de dicho sector partidario; la acción de concentración del poder y de las oportunidades económicas y sociales en contra del pueblo dominicano y a favor de los grupos y troikas capitalistas, constituye un nódulo inolvidable, por su carácter espúreo y sucio, que será objeto de venganza judicial en algún momento del futuro y de la historia.

Existe un charco de hambre y miseria sobre el cual han caminado los gobiernos del referido partido. Todos sus miembros y jerarcas se han enriquecido impunemente hasta la saciedad y para estos hechos vandálicos no hay las más leves esperanzas de un castigo. Esos funcionarios enriquecidos, algún día podrán ser atrapados por la justicia dominicana autentica que necesariamente sobrevendrá con la transformación del sistema político corrupto en democracia socialista.

Valga mencionar la conformación, dominio y control de los tribunales de justicia; de la Cámara de Cuentas, de la Suprema Corte de Justicia, del Tribunal Superior Electoral, de la Junta Central Electoral, de la Procuraduría General de la República, de la Contraloría y todos los órganos del Ministerio Público.

Conclusión

En suma, constituyen factores antijurídicos de opresión y violencia los siguientes: la privatización de todos los bienes del Estado dominicano estratégicos y geoestratégicos estatales; la privatización de la salud y la educación superior; los privilegios económicos y sociales de las elites que ostentan el poder politico; el monopolio de las fuentes de riqueza mineral, agricultura e industria ganadera; la alianza organica con las jerarquías católicas y con la embajada norteamericana; la entrega inconstitucional de la soberanía de la nación a los Estados Unidos, entrega que conlleva que la República Dominicana continua siendo la letrina del patio trasero del Caribe; la renuncia a la dignidad humana y al respeto a la autodeterminación; ña desindicalizacion de los trabajadores dominicanos; la prohibición tácita por parte de las empresas transnacionales y del empresariado dominicano de los pactos colectivos de trabajo, todos ellos constituyen factores antijurídicos de opresión, violencia e inseguridad.

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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