Sobre historia del modelo neoliberal en República Dominicana (1 de 3)

Escrito por Angel Moreta

Por: Angel Moreta (Autor-Editor)

Introducción

La implantación del modelo neoliberal capitalista en República Dominicana comenzó a desarrollarse firmemente en los años 80 del siglo pasado. Tiene sus antecedentes en el continente latinoamericano con la presencia de los llamados “Chicago Boys” invitados por la Universidad Católica de Chile y el general golpista-fascista Augusto Pinochet para trabajar en ese país en la instalación de un nuevo modelo económico y social, después del cruento golpe de Estado y asesinato del presidente socialista Salvador Allende en 1963.

Este origen tenebroso del modelo neoliberal se expandió en la década de los años 70 y siguientes por el continente latinoamericano, acompañado del crimen, el asesinato, las violaciones de los Derechos Humanos, de los derechos económicos y sociales y la explotación económica y social. En Venezuela, con el llamado “caracazo”, que fue una revuelta popular contra las políticas pestilentes del entonces presidente Carlos Andrés Pérez, que representó un acontecimiento de carácter histórico que generó la ocurrencia de acontecimientos importantes, tales como la aparición del modelo bolivariano con la figura de Hugo Chávez contrapuesto al modelo neoliberal.

Se trata de una historia interesante sobre el rechazo del pueblo venezolano al modelo de democracia ejercida con engaño, demagogia, traición, hambre y crimen. Fue la democracia falsa aliada al imperio de los Estados Unidos, a las grandes empresas multinacionales que practicaban el saqueo económico, el robo aparentemente institucional y la prevaricación.

En República Dominicana, una vez liquidado el sátrapa Trujillo (1930-1961), comenzó un proceso oligárquico de saqueo, apropiaciones privadas, robos de bienes patrimoniales del Estado dominicano y abusos de poder.

Segundo gobierno de Balaguer (1986-1996)

El presidente Balaguer continuó la política de implantación del modelo neoliberal capitalista iniciado en los años de la década del 70, pero tratando de evitar la privatización radical de los bienes del Estado en manos privadas. Suavizando esa política económica y social y protegiendo los bienes del Estado de una manera conservadora y parcial, el mandatario endureció la política democrática mezclándola con elementos oligárquicos y pro imperialistas, utilizando activamente los servicios represivos del ejército y sus generales, incluyendo la alta oficialidad privilegiada mediante el contrabando, el robo, el abuso de poder y perfilando una gendarmería fascista en cuanto Derechos Humanos y al crimen económico y social. A partir de 1986, cuando se produce su segunda vuelta al poder. Según declaró públicamente, en su nuevo periodo al poder, deseaba instalar “el gobierno de sus sueños infantiles”, que según esta ilusión sería un gobierno más  sensible y “democrático”.

Único gobierno de Jorge Blanco (1982-1986)

El gobierno de Jorge Blanco (1982-1986), a pesar de su formación civilista y sus promesas de campaña, traicionó la confianza que el pueblo había depositado en las urnas, volcándose en pro de los sectores poderosos aliados al imperio EU. En ocasión de la revuelta popular del año 1985, cuando ocurrieron miles de crímenes y asesinatos contra la ciudadanía que protestaba en las calles de manera violenta, Jorge Blanco, lanzó el ejército a las calles que durante tres días se enfrentó con las masas produciendo un genocidio de más de 500 muertos y cientos de heridos. El presidente Jorge Blanco trató de justificar la violencia de Estado, en defensa del modelo neoliberal que entonces se intensificaba, y afirmó que si el pueblo no encuentra comida, “entonces que coma piedras”.

Jorge Blanco, que ascendió como gobierno con amplio apoyo popular, recibió el rechazo contundente del pueblo dominicano con motivo de la aplicación de políticas neoliberales, que fueron recomendadas e impuestas por el Fondo Monetario Internacional.

Dichas políticas trajeron como consecuencia el aumento del costo de la vida: un crecimiento del endeudamiento externo; inflación de precios exorbitantes de la canasta familiar; incremento de la explotación social de los sectores trabajadores; desregulación de la economía; corrupción administrativa; prevaricación y criminalidad económica; privilegios concedidos por el Estado a los sectores empresariales; exenciones fiscales privilegiadas; evasión fiscal; corrupción generalizada en la esfera de la administración pública; en la justicia; en la policía nacional, situaciones acompañadas del aumento del contrabando y carestía de la vida en general.

Leonel Fernandez

Gobierno de Leonel Fernández (1996-2000)

En 1996, se inicia el gobierno del partido de la liberación dominicana lidereado por la figura del profesor Leonel Fernández, quien llegó al poder a través del llamado “frente patriótico”, que selló una alianza llamada “alianza diabólica”, según se le ha llamado, entre Joaquín Balaguer y Juan Bosch. Este gobierno de la “liberación dominicana”, entiéndase que no es liberación nacional, expandió el proceso de implantación del gobierno neoliberal capitalista y trajo como receta fundamental la privatización de todos los bienes del Estado dominicano heredados de la dictadura que culminó en 1961 con el ajusticiamiento de Trujillo.

El gobierno de la “liberación dominicana”, en vez de venir con una agenda nacional y en disposición de combatir los grandes males económicos y sociales de la República Dominicana, lo que trajo fue la ley de privatización con la cual fueron privatizados, (se llamó capitalización) más de 10 ingenios azucareros, más de 33 empresas comerciales propiedad del Estado dominicano, tierras urbanas y rurales, tierras del CEA; edificios, áreas territoriales completas, de las cuales se beneficiaron miembros y dirigentes del partido de la liberación dominicana que aprovecharon los privilegios políticos para favorecer especialmente a los miembros del oprobioso partido de la liberación dominicana, administrando este proceso de apropiación y robo con espíritu de concentración absoluta de poderes, con espíritu despótico corporativo; produciendo acumulación capitalista en un contexto de autoritarismo y corporativismo, situación que innegablemente dio lugar a la formación de las troikas de Leonel Fernández, todo ello sobre la base de la corrupción administrativa más pestilente y descarada y sobre la base de prevaricación, abuso de poder, robo, falsificación, uso de documentos falsos, concusión, coalición de funcionarios, inversión pública masiva en grandes y monumentales obras estatales con reparto de funcionarios; las oportunidades más acentuadas a favor de las empresas multinacionales en las distintas actividades económicas tales como minería, infraestructuras, aduanas, zonas francas internacionales, “presupuestos complementarios” al servicio del Poder Ejecutivo, endeudamiento fraudulento y truculento, reparto de los recursos e inversiones públicas; contrataciones internacionales a base de información privilegiada, es decir, espúreas, en violación de principios constitucionales,.

También importaciones y exportaciones para favorecer la acumulación capitalista de empresarios industriales;  aumento del gasto superfluo a cargo del presupuesto nacional; generación de marginalidad social, miseria y pobreza absoluta en más de 400 comunidades urbanas y semi urbanas; empobrecimiento y desesperanza de las comunidades en los alrededores de los ingenios azucareros, comunidades que quedaron en total desamparo económico y social, produciendo delincuencia y criminalidad como resultado de la desesperación; a un nivel nunca antes visto, mientras el presidente Leonel Fernández negociaba y contrataba a sus anchas la riqueza pública patrimonial con ciertos sectores empresariales oligárquicos como la familia Vicini y los emporios comerciales, industriales y urbanísticos de dicha familia y otras que mencionaremos más adelante.

Este modelo sirvió para justificar la implantación y la radicalización del neoliberalismo en la República Dominicana a partir de 1996. La acumulación privada privilegiada llegó a sus límites más putrefactos desde el punto de vista social, todo sobre una base corporativa y autoritaria.

Hipolito Mejia

El gobierno de Hipólito Mejía (2000-2004)

El gobierno de Hipólito Mejía del partido revolucionario dominicana, presentó avances democráticos, pero no favoreció el desarrollo nacional con políticas contributivas en materia de salud, educación, alimentación, medicamentos, vivienda, infraestructuras, salarios, organización de sindicatos; y en cambio, contribuyó con el asentamiento de la pobreza absoluta de la población dominicana. Se trató de un gobierno sin perfil ideológico definido, un gobierno ambivalente, complaciente con el imperialismo EU, que no procuró asentarse sobre la base de la defensa de los recursos naturales, de la riqueza social y de la soberanía nacional.

Sirvió incondicionalmente a los EU, hasta el punto de enviar soldados dominicanos a la guerra de Irak en 2002, para ayudar a lavar la cara de los EU en cuanto a los crímenes cometidos en esa nación árabe supuestamente participando de una “coalición” internacional que no era más que una fachada para justificar los crímenes de EU en Irak, tal como ocurrió en la República Dominicana en 1965 con motivo de la intervención militar norteamericana, que estableció la fachada de la mal llamada Fuerza Interamericana de Paz, mecanismo en cuya formación contribuyó el gobierno norteamericano y que su finalidad no era otra que, al igual que en Irak, ayudar a lavar la sucia del imperialismo.

Es bochornoso que los dominicanos fueran a morir a Irak en supuesta defensa de quienes habían invadido el país en 1916, en 1965, y quienes pretendieron la posesión de la Isla Saona para una base militar, y hoy ambicionan un territorio en el suroeste del país para la implantación y organización de una base militar orientada a controlar la frontera dominicana-haitiana, desde la cual planificar acciones militares agresores contra de países hermanos como Venezuela y Cuba, que se encuentran en la lista negra del gobierno EU.

Hipólito Mejía, además de haber instalado un gobierno títere pro norteamericano, fue ajeno a las necesidades y aspiraciones sociales y de bienestar del pueblo dominicano. Llegó a decir jocosamente Hipólito Mejía, con motivo de la crisis social generada por sus políticas económicas, de manera pública, que los dominicanos “que no puedan caminar por las aceras, que caminen por el medio de la calle”. (Continuará).

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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