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Aumenta el intervencionismo EU y los políticos y politicastros en silencio (1 de 7)

Escrito por Angel Moreta

Por: Angel Moreta (Autor-Editor)

La flamante diplomática norteamericana Robin Bernstein vino a la República Dominicana con una estrategia publicitaria bien definida, con el propósito de mostrar a los distintos sectores sociales del país una presencia permanente y continua en la vida ciudadana activa.

En esta virtud, viene penetrando en los intersticios y recovecos más íntimos de la sociedad dominicana, seguramente asesorada por sus consejeros, allegados y directivos de USAID y las distintas agencias de inteligencia que están al servicio de la embajada norteamericana.

La distinguida diplomática al parecer interpreta que se trata de opinar, felicitar, abrazar a funcionarios, acercarse a comunidades e instituciones con el fin de exhibir presencia permanente y mostrar que EU tiene interés y atención en todos los problemas que existen en los más recónditos rincones del país. Algo así como hacer visible y demostrar un “amor piadoso”, un “amor infinito” por nuestro país.

Mostrar una presencia pública activa y solidaria, con un don de ubicuidad y una capacidad efectiva de observación sociológica de nuestras realidades económicas y sociales, es decir, exhibir un “liderazgo” humilde, extraordinario y permanente en los distintos sectores de la sociedad dominicana.

Se trata de hacerse una figura aceptable y graciosa a los ojos del pueblo dominicano; pero en verdad, en el fondo es una estrategia con directrices y alcances comunicacionales notorios para EU expresar “yo estoy aquí”; “yo soy un poder sempiterno”; “yo soy un poder protector”; un “espíritu patriótico y solidario”, en fin, “tengo una presencia histórica” en la sociedad dominicana.

El común de la gente no lo puede ver así, pero es cierto que esta estrategia persigue algo más profundo que es asegurar la dominación social, la imagen imperial, los “mecanismos hegemónicos”, esto es, la imagen imperialista, el protagonismo de la potencia EU en un medio empobrecido y la irradiación de su fuerza en América Latina, el Caribe y República Dominicana.

Todo esto va dentro del afán de recuperar el continente latinoamericano y las islas del Caribe; acompañado todo ello con el propósito de contrarrestar la temible presencia del gigante asiático, y de despertar un sentido de admiración hacia los verdugos del norte. Y de este modo contrarrestar la influencia de China Continental en nuestro país, cuyas relaciones diplomáticas son recientes y causaron hondo espanto en las empresas multinacionales norteamericanas que hoy explotan inmisericordemente los patrimonios y riquezas del país y destrozan nuestros mercados y nuestros territorios y comunidades.

La ambición sobre los territorios de nuestra República Dominicana por parte de los EU con el fin de establecer una base militar merece un capítulo especial ya que tales fines tienen una accidentada y recurrente historia, pero eso no impide que más adelante toquemos el tema.

Todo el accionar de la representante diplomática Robin Bernstein es producto de la colaboración de organismos de penetración e inteligencia. Aquí entra la entidad denominada USAID, que  influye y busca y persigue atrapar el alma de los dominicanos, desarrollando una ideología aparentemente neutra que busca hacer olvidar a la población que República Dominicana ha sido intervenida tres veces (1903, 1916, 1965), durante el siglo XX, imponiendo el crimen, el genocidio y la barbarie; imponiendo el modelo capitalista neoliberal, la humillación y sumisión de los pobladores, el saqueo de las riquezas naturales, el dominio ideológico total y propiciando el vacío de la conciencia histórica de los dominicanos.

EU pugna constantemente por hacer olvidar la última intervención norteamericana, la de 1965, en la cual utilizó justificaciones inicuas, para perpetrar dicho crimen: la guerra psicológica, la guerra religiosa e ideológica; el esfuerzo para la inversión de la conciencia de los dominicanos, en orden a que los ciudadanos permanezcan tranquilos, en estado de colonización y neo colonización espiritual activa por parte del poder imperial de EU.

Para que el pueblo dominicano acepte como cosa natural el establecimiento de bases militares, la ocupación de territorios, la multiplicación de iglesias y religiones, el fetichismo de la mercancía y del salario, la genuflexión de gobiernos lacayos y bastardos; la creación de colaboracionistas orgánicos, traidores del ideal de una patria soberana, libre e independiente mediante la autodeterminación de los pueblos y la liberación de la esclavitud espiritual y material que permanentemente imponen los EU.

Durante el siglo XX en República Dominicana hemos tenido gobiernos arrodillados, que llegan al poder mediante los partidos tradicionales colaboracionistas, que utilizan el mecanismo de elecciones falsamente “democráticas“ para imponer gobernantes “electos” mediante procesos electorales fraudulentos.

Se trata de crear día tras día el sometimiento al poder imperial de los EU, de las compañías transnacionales, de las agencias de inteligencia y de la USAID.

La flamante embajadora, mediante sus frecuentes y programados actos, visitas y apariciones públicas, quiere significar a la gente que el poder imperial EU continua presencia protagónica en todo el territorio nacional; y que la embajada de los EU está atenta al devenir político de la nación, del Estado y de la sociedad dominicana; con el fin de restar méritos, créditos e imagen positiva al gigante asiático que actualmente inicia sus inversiones en nuestro país, dentro de una lógica ganar-ganar, y no una lógica de ganar-perder; y asegurar el control hegemónico y la supremacía de la potencia del norte en la República Dominicana.

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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