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Orígenes de las ideas socialistas en República Dominicana (1920-30) (3 de 3)

Revolucion rusa
Escrito por Angel Moreta

Por: Angel Moreta y Juan Francisco Viloria

 

Evolución o Revolución

Como anotábamos anteriormente en los artículos 1 y 2, en la obra “Evolución o Revolución” (1928),  Adalberto Chapuseaux muestra un pensamiento más definido. En efecto, se evidencia al leer el texto, que el autor pudo evolucionar con respecto a “El por qué del bolcheviquismo”, cinco años más tarde hasta el punto de lograr mayor madurez en sus conceptos  políticos.

En “Evolución o Revolución”, puede apreciarse una reiteración de los problemas tratados en El por qué… Pueden tomarse como ejemplos la cuestión del armamentismo, sus condenas a las invasiones del imperialismo norteamericano en el mundo, su concepción sobre el Estado, su defensa de la revolución bolchevique, etcétera.

Pero aquí, en “Evolución o Revolución” aparecen expuestos con un nuevo matiz, es decir, una mayor madurez en los contenidos de sus planteamientos, a lo que habría que agrega un marcado alejamiento de las concepciones teóricas anarquistas.

Plantea además, nuevos problemas como el del capital financiero, el derecho de los trabajadores a la violencia; su posición ante la social democracia, distinguiendo los tipos de gobierno de las formas de gobierno, etcétera.

A continuación trataremos de expresar algunos de estos aspectos, para que el lector pueda compararlos con  otros elementos ya expuestos y así de este modo tendremos una idea global del pensamiento político de Chapuseaux.

Sobre la práctica y la necesidad de fundar el partido proletario

Chapuseaux plantea la necesidad que tiene la clase obrera y el pueblo en sentido general, de organizarse para enfrentar a sus enemigos. Reclama la realización de trabajos concretos en beneficio de la organización del proletariado. De ahí sus pronunciamientos en contra del intelectualismo y del subjetivismo:

“Qué hacemos con darnos el título de filósofos si en verdad no razonamos para que la humanidad doliente nos entienda y nos interprete con la facilidad que todo esto requiere”.

De hecho, plantea, como lo había referido Marx, que de lo que se trata es de transformar el mundo y no sólo de interpretarlo, sin que esto lleve a pensar que Chapuseaux conocía la obra “Ideología alemana” y las llamadas tesis sobre Feuerbach. Este no es el caso, pues lo que importa saber es que Chapuseaux reclamaba de los intelectuales que tomaran una posición humanista ante la sociedad y que se expresaran en lenguaje claro y por tanto asequible a las masas trabajadoras. En fin, él fue un antisofista.

En cuanto a la necesidad práctica de que  la clase obrera o el proletariado proceda a su organización, afirma que:

“La práctica nos ha enseñado que sin una revolución proletaria, sin una organización verdadera para que el proletariado conquiste sus independencias, no podemos llegar al pináculo de nuestras aspiraciones”.

Concepción sobre la revolución y su posición moral ante las instituciones políticas

En su obra “Evolución o Revolución”, el obrero azucarero de San Carlos mantiene su concepción voluntarista en torno a los acontecimientos sociales. Así, la revolución aparece como resultado de la voluntad humana. Su pensamiento está mediado por la fuerza de la razón y la buena voluntad. Estas concepciones le vienen del moralismo hostosiano y anarquista, como anotamos en la introducción de este trabajo.

Esta consecuencia tiene su explicación de modo considerable en que la teoría marxista–leninista le viene de modo considerable por vida de segunda mano; y además, por la falta de tradición de luchas revolucionarias en el país, de manera que el autor no podía tener una concepción madura y acabada que a la vez pudiera usar como herramienta teórica para el estudio de la realidad concreta, es decir, el estudio la observación de la formación social dominicana de su época.

Y no podía ser de otra forma, ya que en el momento histórico en el cual desarrolló sus ideas, la sociedad dominicana se caracterizaba por su profundo atraso social determinado por las condiciones materiales; estado de dependencia económica, bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, y predominio de relaciones sociales de producción precapitalistas.

Tal situación será determinante en la carencia en el país de un corpus de ideas socialistas avaladas por una teoría adecuada para permitir un análisis objetivo de la realidad social que hiciera posible la aparición del partido comunista.

Ahora bien, no podemos olvidar que en el período en que se desarrolla la obra de Chapuseaux existía una fuerte corriente antimperialista y nacionalista, que tiene sus orígenes en el pensamiento hostosiano; y de finales del siglo pasado, antimperialismo que se acentúa con la intervención militar norteamericana del 1916.

Antimperialismo y nacionalismo que en Chapuseaux se manifiestan de forma distinta: ya que el obrero escritor era antimperialista radical, fundamente por el motivo de la intervención extranjera.

Pues bien, presentamos a continuación un ejemplo claro de su concepción moralista y voluntarista, cuando se pregunta:

«¿por qué no quieren los capitalistas la revolución científica proletaria?», y se responde asimismo afirmando que la razón está en que:

“no quieren que ese relajamiento político desaparezca y venga un estado de cosas satisfactorio para la sociedad y para las buenas relaciones que debían poner al infeliz trabajador en todas partes del globo”.

En el mismo sentido se queja de la pérdida de la moral en Santo Domingo, diciendo:

“Los hombres han perdido en Santo Domingo la idea de la moral”.

Chapuseaux arremete contra el Congreso, el gobierno y la justicia, criticándoles con energía, cuando dice que:

“El Congreso, el Estado y la justicia… marchan incuestionablemente sin brújula y se asocian en las elucubraciones políticas para que por este medio los interesados se beneficien y saquen la mejor tajada del infeliz pueblo dominicano”.

Obsérvese que trata por separado los conceptos de Congreso, Estado y justicia; no ve al Congreso y a la justicia como partes del Estado y confunde el gobierno con el Estado.

Hay que destacar que esta crítica de Chapuseaux a la inoperancia de las instituciones del Estado y a la burla al pueblo trabajador por parte de los que dicen ser sus representantes, aún mantiene vigencia en nuestro país. De igual modo sostiene que:

“Si los parlamentos fuesen responsables ante quien los elige, no habría, sin temor a equivocarnos, tanta malevolencia y tantas irregularidades, en consecuencia con la mayor inmoralidad”.

Chapuseaux parece no comprender la naturaleza de clase de tales actuaciones, ni nosotros podemos expresarla, tomando en cuenta la época en que escribió  la obra “Evolución o Revolución”.

Concepción sobre el Estado

En su concepción del Estado, Chapuseaux en algunos casos se nos presenta como socialista utópico, y en otros, abraza la concepción marxista y leninista del Estado. En sentido general, en “Evolución o Revolución” y se aleja parcialmente de la concepción anarquista, es decir, no del todo.

Sostiene que el Estado debe ser destruido, ya que es el causante de todos los males que se producen en la sociedad. Esta concepción sobre el Estado es común tanto al socialismo utópico como al socialismo científico. La diferencia está en la forma en que va a hacer destruido y en el tipo de organización social que se instaurará en la sociedad. En esto Chapuseaux se acerca más al marxismo que al socialismo utópico, puesto que comprende la imposibilidad de destruir el Estado de inmediato, sin que medie un espacio de transición: la destrucción del Estado capitalista y el paso al Estado socialista transitorio.

De hecho, aunque en algunos de sus planteamientos se aproxime a las ideas anarquistas, hay que plantear que es evidente el esfuerzo que realiza por alejarse de dicha concepción política. Al respecto dice:

“Aunque yo desearía algo mejor que el bolcheviquismo para mi pobre y desafortunado pueblo, creo firmemente que no se podrá alcanzar algo mejor, porque algo mejor sería la igualdad que quieren los anarquistas disolviendo toda la maquinaria administrativa de un golpe. Eso en este tiempo es casi imposible”.

De modo que aquí tenemos una muestra elocuente de cierta madurez en su pensamiento político en relación con su posición anarquista, sustentada en su primera obra “El por qué del bolcheviquismo”.

En tal sentido entiende la necesidad de que el proletariado tome el poder político, ya que sólo así podrá alcanzar su libertad y bienestar:

“La experiencia nos ha demostrado prácticamente la necesidad de conocer a casi todos los autores conscientes de su saber y algunos inconscientes también, que nos han demostrado que no puede ni podrá ser libre si no es con la palanca del poder, ese hombre que trabaja y lucha por la libertad del mundo. Es decir, la libertad plena del trabajador la alcanza cuando arranca el poder político a la burguesía (…)”.

Es ésta la tesis fundamental de su libro “Evolución o Revolución” (1928)  y, tesis que aparece en la primera obra en forma confusa, ya que planteaba la conciliación de clases, como resultado de la buena voluntad de la clase dominante y sus políticos, con el fin de evitar la revolución social.

Tipos y formas de gobierno

En El por qué… Chapuseaux no distingue las diferencias que existen entre las democracias capitalistas y las democracias socialistas. Sostenía, en esta obra, que en México, Estados Unidos, Japón, etcétera, existían gobiernos socialistas. Por el contrario, en “Evolución o Revolución”  establece claras diferencias entre unas y otras. Este constituye un paso de avance en el pensamiento político de Chapuseaux, que lo lleva a colocarse al lado del internacionalismo proletario enarbolado por Lenin. Y es, precisamente, de la lectura de Lenin de quien le viene dicha concepción política, que lo conduce a condenar el oportunismo social demócrata sustentado por Kart Kautsky y otros teóricos de la Segunda Internacional.

Se coloca en una posición de defensa de la revolución bolchevique y, por tanto, de apoyo a los postulados marxistas sustentados por Lenin en obras como El renegado Kaustsky y la revolución proletaria, El Estado y la revolución, etcétera.

En cuanto a las formas de gobierno dice:

“En el cambio de nombre no es donde está la emancipación del obrero, como quiera que se llame será el final de la obra la libertad de la clase trabajadora”.

Y sigue afirmando:

“Ahora tampoco la forma de estado determinaría la cosa, si este Estado no está formado con elementos obreros, que sepan discutir sus derechos y sus deberes”.

Es decir, con conciencia política de clases. También plantea:

“La clase obrera no puede realizar su ideal de revolución mundial sin declarar una guerra inexplicable a todos los renegados sin carácter, a estos complacientes aliados del oportunismo que relajan en grado inaudito la teoría marxista. El kautskismo no es hijo del azar, es el producto social de la contradicciones de la Segunda Internacional, la cual une a una fidelidad verbal al marxismo, una sumisión real al oportunismo”.

Nota: Próximamente se publicará el libro “Orígenes de las ideas socialistas en República Dominicana” (1920): Adalberto Chapuseaux, el cual será por la editora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, recogiendo  íntegramente los dos libros arriba referenciados, con un estudio introductorio y una bibliografía.

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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