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Juan Francisco Sánchez y su concepción sobre el pensamiento filosófico dominicano del siglo XVIII

Juan Francisco Sanchez

Son múltiples las facetas del filósofo Juan Francisco Sánchez. Entre las cuales es necesario destacar la de historiador del pensamiento filosófico dominicano, durante el período de nuestra historia colonial (siglos XVI, XVIII y XIX).

En ese sentido, Juan Francisco Sánchez publicó tres ensayos, que son referencias necesarias para todos aquellos que se dediquen al estudio del pensamiento filosófico dominicano en el contexto del período colonial. Estos ensayos son:

  • Filosofía Española del Siglo XVI.
  • Su influencia en Santo Domingo.
  • El Pensamiento Filosófico en Santo Domingo. (Siglo XVII: Antonio Sánchez Valverde).
  • El Pensamiento Filosófico en Santo Domingo
  • La Lógica de Andrés López de Medrano (Principios del Siglo XIX).

En todos estos ensayos resalta la sencillez, calidad y fuerza expositiva, acompañado de la profundidad expresada en el dominio de la argumentación filosófica y un profundo conocimiento del tema investigado.

Al leer los ensayos filosóficos de Juan Francisco Sánchez queda la impresión de que “la escasez de documentos”, propia del período colonial, no es un obstáculo para que el autor de “El Pensamiento Filosófico en Santo Domingo” descubra y exponga, con todo el rigor requerido, las características del problema que investiga.

Para abordar el pensamiento filosófico del siglo XVIII, específicamente el estudio de las ideas filosóficas de Sánchez Valverde, contenidas en la Carta al Conde de San Xavier, Juan Francisco Sánchez parte de la tesis de que «todo filosofar -como quehacer humano- refleja la naturaleza compleja del hombre: ser temporal actuante y provisional, por un lado y espíritu anhelante de eternidad y permanencia, por el otro. El primer aspecto está evidentemente aplicado con la ciencia y la técnica; el segundo aspecto, con la religión y la metafísica”.

Destaca la interrelación complementaria entre ambos aspectos del quehacer del ser humano; sin embargo, considera que “el segundo gravita poderosamente, sobre el primero como un obstáculo que se opone a su avance en el terreno de los principios, y que sólo la inevitable historicidad del humano devenir vence la resistencia”.

Antonio Sanchez Valverde

Este punto de partida, como concepción filosófica, le sirve a Sánchez de referencia para explicar la resistencia que tuvo la modernidad, como ideas nuevas en el campo de la educación en el contexto de la España colonizadora. Es lo que explica, según Sánchez, el atraso de España, en términos de ideas nuevas, con respecto a otros países de la Europa de entonces. Y más aún, el atraso de la llegada de la modernidad a la América colonial.

Destaca Sánchez que la España Colonial fue “la campeona del catolicismo” y por tanto “defensora ardorosa de la filosofía oficial de la Iglesia Católica”. Según él, “el catolicismo y el escolasticismo fueron sinónimos de España”. Esto es lo que explica que al producirse la renovación de las ideas en el renacimiento y en el siglo que le sigue al calor del espíritu natural y del humanismo, España haga resistencia a la penetración de la modernidad.

Resalta Juan Francisco Sánchez que todavía en los umbrales del siglo XVIII continuaba enseñándose en la Universidad de Salamanca el Sistema Geocéntrico de Ptolomeo… cuando ya el sistema heliocéntrico de Copérnico era aceptado en las universidades de casi todo el resto de Europa. Newton, Galileo, Gassendi, Descartes… no han logrado penetrar.

De manera que queda evidenciada la causa del rezago del pensamiento filosófico en la Hispanoamérica Colonial e incluso, más aún, que el “rezago español” pues mientras allí un Cisneros toleraba cierto atrevimiento en el pensamiento de cátedra, de los seglares y aún de algún clérigo, aquí en Hispanoamérica, en cuanto algún religioso pasaba la raya de la prudencia era llamado al orden por el obispo, quien ponía inmediato coto a los desmanes del pensamiento libre por la vía de autoridad.

Es el caso de Antonio Sánchez Valverde, que en múltiples ocasiones fue censurado por su espíritu libre y de modernidad.

Sostiene Juan Francisco Sánchez la tesis de que “en la historia del curso del pensamiento español respecto a Europa y en el de Hispanoamérica respecto a la metrópolis no hay temas ni tendencias simultáneas. El rezago y la extemporaneidad son el signo de ambas. Siempre hemos vivido filosofando a destiempo”, y resulta que “en el caso de Santo Domingo se continúa aún más la extemporaneidad por causa de la pobreza general y la vida agónica que ha llevado el país en su historia”.

El movimiento filosófico que más rápidamente llega a América es la filosofía política. Y esto está en relación con la pasión por la libertad que se produjo en las colonias durante el siglo XIX, como una herencia de la Revolución francesa.

Comparte Juan Francisco Sánchez con el filósofo mexicano Leopoldo Zea la idea de que “Hispanoamérica se había independizado de la Corona Española” pero “cada hispanoamericano no aspiraba a otra cosa que a ocupar el lugar que había dejado el conquistador”. Sin embargo, al ideal de emancipación política siguió el ideal de emancipación cultural”. En ese sentido, la emancipación cultural hispanoamericana no se efectúa sin sufrir modificaciones provenientes de nuestro temperamento y del ambiente dominicano.

Sánchez identifica como causas de que en Hispanoamérica no se formen escuelas permanentes, que acumulen una tradición filosófica, la recepción de las ideas modernas mezclada una con otra sin base sólida anterior. Por lo cual, “la falta de tradición filosófica nos ha dejado como signos el eclecticismo, la provisionalidad y la inconstancia”. De aquí la desarticulación fundamental de los movimientos filosóficos, característica que hay que tomar en cuenta para escribir nuestra historia filosófica.

Juan Francisco Sánchez ubica en el contexto del siglo XVIII a Antonio Sánchez Valverde, considerándolo como un pensador moderno que está entre aquellos que luchaban contra el estancamiento de la cultura y por la adopción del espíritu de modernidad.

Su análisis filosófico de la Carta de Antonio Sánchez Valverde al Conde de San Xavier, resalta como un modelo riguroso y minucioso de cada una de las ideas contenidas en el referido texto, mostrando su propio dominio de física clásica, dialéctica aristotélica, teología y de metafísica.

Acerca del autor

Juan Francisco Viloria

Juan Francisco Viloria

Filosofo, sociólogo, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

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