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Visiones de la Primera Ocupación Americana

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Escrito por Debate Plural

Jose del Castillo (D. Libre, 3-8-19)

 

La Academia Dominicana de la Historia, en su incesante labor de investigación y divulgación en el campo de los estudios de nuestro pasado que se iniciara con su creación en 1932 bajo la presidencia de don Federico Henríquez y Carvajal, acaba de publicar un volumen de ensayos y documentos bajo el título La Ocupación Militar Estadounidense de 1916. Contentivo de nuevos materiales que permiten una mejor comprensión de tan significativo período de nuestra convulsionada historia.

Con textos compilados por Bernardo Vega y Dennis R. Simó, en coedición con la Sociedad Dominicana de Bibliófilos, este título es la publicación número 151 de la rica colección de la Academia y la 188 de los Bibliófilos, marcando con ello una fructífera línea de colaboración entre ambas entidades culturales.

En sus 544 páginas figuran textos críticos de opositores militantes de la Ocupación, como lo fuera el publicista venezolano radicado en el país Horacio Blanco Fombona –“En las garras del águila: crímenes de los yanquis en Santo Domingo”, publicado en México en 1921. En el cual se denuncian las torturas infligidas por los soldados americanos al dominicano Cayo Báez. Actitud que le representó cárcel y deportación al solidario editor de Bahoruco y Letras. Hermano del escritor Rufino Blanco Fombona, Horacio publicó en México Crímenes del imperialismo norteamericano (1927) y en Ciudad Trujillo Lilís. El tirano Ulises Heureaux. Veinte años de historia tenebrosa de América (1943).

Otra visión de esta experiencia la ofrece el misionero protestante, profesor universitario y escritor reformista Samuel Guy Inman, cuya motivación panamericanista lo llevó a realizar una visita en 1919 a la isla ocupada por la Infantería de Marina de Estados Unidos. En “A través de Santo Domingo y Haití. Un viaje con los marines”, el autor narra su recorrido por estas naciones, consignando que “uno se encuentra en medio de condiciones que continuamente le recuerdan, por un lado, el corazón de África y por el otro lado la negligencia y el detenido desarrollo derivados del abuso de España en la más antigua de sus colonias americanas”.

Apelando a referencias extraídas de obras como la del juez Otto Schoenrich (Santo Domingo, A Country with a Future, traducida y editada por los Bibliófilos como su título 35) para trazar un perfil general del país, Inman agrega sus impresiones. La primera, cómo fue introducido “al presidente de la República, al ministro de Relaciones Exteriores y Educación, al secretario del Tesoro y a otros funcionarios del gabinete”, quienes hablaban inglés perfectamente y prometieron ayudarle en su misión de estudio.

Cuál sería la sorpresa de este buen misionero de Cristo al percatarse pronto de que el presidente de la República visitada era nada menos que el contralmirante Snowden, de la Marina de EEUU, su ministro de Exteriores y Educación el coronel Rufus Lane, del cuerpo de Marines –quien hacía “un trabajo maravilloso desarrollando las escuelas primarias”. Mientras “que todos los poderes, ejecutivo y legislativo, estaban enteramente en manos de la Marina”.

Encontró la capital sin “tranvías, ni alcantarillas, ni sistema de agua ni telefónico; sólo algunas plantas eléctricas privadas y no ha sido construido edificio alguno específicamente con propósitos escolares”. Cifró el analfabetismo entre 90 y 95%. “Prácticamente no hay carreteras y las partes norte y sur de la isla son como dos países diferentes. Las enfermedades venéreas, los parásitos, la malaria y la tuberculosis se propagan libremente”.

Ante este panorama, tras una semana en la ciudad, el misionero redactó un programa tentativo –semejando a un sesudo experto del FMI, el PNUD, la CEPAL, USAID o la UE de hoy, en función de programador de nuestras políticas públicas- e invitó a 10 caballeros norteamericanos a almorzar, encabezados por Snowden, para exponerlo. Recibiendo el beneplácito del “presidente”.

Grosso modo, el texto de Inman ofrece una buena relación de rasgos característicos de la sociedad dominicana de la época, condensados en los capítulos IV (El pueblo y sus problemas sociales) y VI (Educación y religión). Así como un perfil de Haití durante los primeros años de la ocupación militar del país vecino.

Otro texto valioso, fuente documental para los investigadores especializados en el estudio de la Ocupación militar norteamericana del 16, en su versión original en inglés (Santo Domingo, its past and its present condition, 1920), aparece ahora traducido e integrado en esta compilación, bajo el título “Santo Domingo, sus condiciones pasadas y presentes”.

Publicado como opúsculo durante la gobernación del contralmirante Thomas Snowden, refleja un diagnóstico de las condiciones de las finanzas públicas, incluyendo la situación de la deuda externa y el estado de las recaudaciones de aduanas, las mejoras en los servicios portuarios, así como cuadros del comercio exterior desde 1905 al 1918. Los avances en obras públicas, agricultura, educación, salud pública, administración carcelaria, entre otras materias. Contiene además la narrativa oficial sucinta del proceso mismo de la ocupación militar y de la formación de la Guardia Nacional Dominicana a cargo de oficiales norteamericanos.

Uno de los textos más novedosos de este libro conjunto de la Academia y los Bibliófilos, es la tesis de máster en estudios militares de Vernon T. Veggeberg, “Un enfoque integral de la contrainsurgencia: la ocupación militar de los Estados Unidos de la República Dominicana, 1916-1924”. Este historiador militar e instructor académico del cuerpo de Marines aborda una temática desarrollada magistralmente por el historiador Roberto Cassá, en obra de publicación reciente, Nacionalismo y resistencia contra la ocupación americana de 1916 (AGN, 2017).

La Ocupación Militar Estadounidense de 1916 incluye el capítulo 7 del libro La Intervención y la Diplomacia del Dólar en el Caribe 1900-1921, un clásico en los estudios de la diplomacia norteamericana hacia América Latina de la autoría de Dana G. Munro. Un veterano oficial del Departamento de Estado y profesor de historia latinoamericana de la Universidad de Princeton. Fallecido a los 97 en 1990, tras desempeñarse como enviado especial en Haití, encargado de negocios en Managua, cónsul en Chile y jefe de la división de América Latina del Departamento de Estado.

El texto de Munro contiene tres aportes. Una explicación de la política esbozada por el presidente Wilson hacia la región bajo el enfoque del llamado “imperialismo benevolente” –mientras se declaraba a favor de gobiernos constitucionales y contrario al desorden revolucionario, aseguraba a un estadista británico: “voy a enseñar a las repúblicas de Suramérica a elegir hombres buenos”. Asimismo, presenta los antecedentes diplomáticos que desde 1913, año en el que Wilson asumió, nos colocaron en la mira imperial, con el asunto del manejo financiero de la deuda externa y la inestabilidad política provocada por los frecuentes alzamientos armados.

Un tercer componente esbozado en el texto de Munro es el análisis de la Ocupación misma, el desempeño del gobierno militar y los planes de evacuación y sus aristas conflictivas entre los departamentos de Estado y de Marina. Justamente, la obra de la Academia y los Bibliófilos apela a otro libro de este autor, Los Estados Unidos y las repúblicas caribeñas, 1921-1933 (editado por Princeton en 1974), cuyo tercer capítulo, “Salida de Santo Domingo”, completa el enfoque sobre esta problemática. Al abordar la dinámica de las fórmulas propuestas por el gobierno norteamericano negociadas con la élite política y empresarial dominicana, a fin de viabilizar la retirada militar condicionada de Estados Unidos.

Tres trabajos elaborados por oficiales militares norteamericanos figuran en la obra comentada. Del historiador y periodista, coronel Robert D. Heinl, veterano de dos guerras del cuerpo de Marines –fallecido en 1979-, “Soldados del mar. Problema en Santo Domingo”, parte de una obra mayor acerca de la Infantería de Marina de EEUU, 1775-1962. El “Informe del general de brigada Barnett sobre Santo Domingo (Confidencial)”, que cubre asuntos registrados en el país entre mayo de 1916 y junio de 1920, con datos valiosos sobre el movimiento de tropas, su conformación por brigadas, regimientos, número de oficiales y soldados (que incluye a la Guardia Nacional Dominicana), las escaramuzas y choques armados con fuerzas insurgentes.

El tercer trabajo de autores militares es el del coronel Rufus H. Lane, del Cuerpo de Infantería de Marina, “El gobierno civil en Santo Domingo en los primeros tiempos de la Ocupación Militar”.

Los materiales compilados incluyen el documento “Exposición que hace el Congreso Regional Nacionalista del Seybo al País y al Gobierno Interventor”, datado el 23 noviembre de 1921 y firmado por un grupo de notables, entre ellos J. Morales Bernal, Octavio Beras, Enrique Valdez, Julio Cambier, Eustaquio Ducoudray, Teófilo Hernández, Emilio A. Morel. Asimismo, una bibliografía de Frank Moya sobre la Ocupación del 16 y un conjunto de fotos de época que captan facetas de ese episodio histórico.

Un libro para leerse con fruición.

“La Ocupación Militar Estadounidense de 1916” incluye el capítulo 7 del libro “La Intervención y la Diplomacia del Dólar en el Caribe 1900-1921”, un clásico en los estudios de la diplomacia norteamericana hacia América Latina de la autoría de Dana G. Munro. Un veterano oficial del Departamento de Estado y profesor de historia latinoamericana de la Universidad de Princeton.

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