Educacion Nacionales

Valores humanos: definición, clasificación, características y pérdida de los valores sociales (y 4)

Actualmente la violencia se ha incrementado en todo el mundo y en gran parte es debido a la influencia de tantos programas que muestran distintos tipos de violencia y en distintos grados, comenzando desde la violencia verbal, domestica, psicológica y finalizando con la violencia campanil de los jóvenes en las calles. Estos programas sin ánimo de exagerar, están potenciando las mentes de los nuevos asesinos, que planifican un crimen a sangre fría sin el más mínimo temor a Dios, ni teniendo en cuenta la moral y buenas costumbres de la sociedad. Simplemente copian modelos de crimines y atracos según lo que perciben y convierten a personajes malévolos de la historia como el narcotraficante Pablo Escobar en sus ídolos.

Este tipo de programas son transmitidos por televisión abierta siendo los más populares entre la población de escasos recursos económicos. La televisión en la actualidad juega un papel determinante en la sociedad, ya que por la situación económica y el alto índice de madres solteras, esta se ha convertido en las nanas de la nueva era, debido a que los padres están ocupados trabajando y sientas a sus niños frente al televisor, sin percatarse de lo que están viendo.

Las telenovelas y series venezolanas, Compiten con la educación impartida en los colegios y en los hogares. Creando patrones de irrespeto a los padres y profesores, inculcando valores como la envidia, promiscuidad, deslealtad y la mentira, entre otros tantos.

 ¿UNA SOCIEDAD SIN VALORES?

Una sociedad en la que no se respeta la importancia del conocimiento y el ejercicio de los valores éticos y morales es una sociedad en la que la libertad desaparece.

Los regímenes totalitarios se han caracterizado por pretender encasillar a sus habitantes con esquemas ideológicos con los que intentan modificar la naturaleza humana. En la práctica, lo único que han logrado, ha sido satisfacer sus deseos de dominación sobre la población y mejorar el estatus social y económico de la nueva clase dominante que se convierte, progresivamente, en una secta diferenciada y diferenciadora.

Hay mucho de resentimiento y soberbia en estos “revolucionarios” de nuevo cuño. Sobre todo, cuando pretenden convertirse en “cabezas pensantes de un nuevo orden social”, que termina siendo mera idolatría hegemón de ocasión.

Poco les importa el sufrimiento que generan en la gran mayoría de la población con sus experimentos sociales, porque en su supina ignorancia y carencia absoluta de referentes éticos o morales, se justifican aplicando aquella nefasta máxima de que el fin justifica los medios, aunque en la medida en que se afianzan en el poder, el fin se les desdibuja cada día y lo único que prevalece y se agranda es el bienestar personal de la nomenclatura.

Solo se podrá resolver esta degeneración de la vida societaria sembrando valores éticos y morales en todos los niveles de la vida organizada y estos deberían girar en torno a principios básicos como la responsabilidad, la solidaridad, la tolerancia, la inclusión y sobre todo la educación.

Últimamente me asaltan preguntas que antes no me hacía. ¿Qué principios guían a nuestra sociedad? Si tuviésemos que identificar unos valores característicos de nuestras gentes, ¿cuáles serían? ¿Cómo nos reconocen?, o más importante aún, ¿cómo nos reconocemos?

Me sorprende muchas veces la facilidad con la que se dejan pasar comportamientos que, como sociedad, no deberíamos tolerar. Observo cómo hay quienes se sienten orgullosos de actitudes o actuaciones que deberían avergonzarles (Rey Jordán, 2015).

Lo sé, estoy negativo. Es raro en mí, pero de vez en cuando me pasa. Será el hartazgo de ver una sociedad que se asienta sobre unos pilares embarrados. Me gustaría sentir que formo parte de algo asentado sobre unos valores fuertes, firmes, claros. Unos principios de los que me sintiera orgulloso, que me sirvieran de guía, tanto a mí como a todos mis semejantes (Rey  Jordán, 2015).

No es lógico que las personas a las que nos (pre)ocupa la construcción de la sociedad en la que vivirán nuestros hijos seamos bichos raros. Me resulta patética la actitud de dejar pasar todo, vivir dejándose llevar, sin cuestionar si el camino conduce a algo mejor o peor. Pero aún me revuelve más los comportamientos individuales que dañan la sociedad. Cada vez soy más intolerante.

CONCLUSIONES

Se puede concluir que la crisis moral actual debido a las causas ya mencionadas en la formación del conocimiento auto afirmativo, sufre de una borrachera de autonomía que ha tenido una moral sin límites, insensible a la gratitud del don y sin referencias absolutas, es decir a los meta relatos, la noción de lo sagrado e ideales.

Por otra parte, esta crisis es debida también a que el enfoque racionalista postmoderno y capitalista neoliberal, relega lo relacionado con los valores, los fines y la esencia, que son el contenido de la ética y la moral, debido a que se aboca principalmente, a lo referido, a lo que se muestra, al tener y que sólo es legitimado por el lenguaje máquina.

Bien se muestra lo anterior en las promesas de las elecciones en nuestro país, donde los partidos políticos se han enfocado a prometer mejorar la educación, proporcionando computadoras y tablets, así como promoviendo el aprendizaje del idioma inglés. Pero eso no es todo, la evaluación magisterial que tanto promueve la reforma educativa y los medios de información, se enfoca principalmente en los conocimientos declarativos y procedimentales, descuidando la evaluación sobre la educación y formación en valores.

Se puede capacitar a los individuos en aptitudes, pero dudamos mucho que, a través de la capacitación se puedan infundir y cambiar las actitudes.

Hay una sobrevaloración de la economía y del pensar racional y se desprecia lo relacionado al terreno del mito o de lo razonable y se relega y desconoce lo relacionado al pathos, la desmesura o lo que denominamos lo no racional, que son los sentimientos y emociones.

Pero lo hecho, hecho está. Si se asume una postura sólo racional, no hay más que aceptar las cosas como son, como las hemos venido haciendo hasta llegar a este punto. Sin embargo, esto  sería muy poco humano, hemos llegado hasta aquí porque hemos asumido el reto de transformar el mundo de acuerdo con nuestra noción de cómo éste puede llegar a ser mejor. Hoy en día el resultado

no satisface a la mayor parte de los seres humanos sobre el planeta, ya sea que se den cuenta de ello o no.

En las Instituciones de Educación Superior no podemos dejar esto pasar sin el deseo y más aún, la responsabilidad, de imaginar y proponer modos de pensamiento, que den lugar a una transformación de nuestros modos de valorar el fenómeno de la vida, de toda la vida sobre la tierra y en consecuencia modificar nuestros modos de interactuar humilde y respetuosamente con toda ella, no sólo con lo que suponemos que es la vida humana. Por tanto, podríamos considerar que la Republica Dominicana es una sociedad que está perdiendo sus valores humanos, éticos y sociales. Se puede argumentar que es una sociedad sin valores en la actualidad.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Bauman, Z. (2004). Modernidad líquida. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.

Berman, M. (1987), El reencantamiento del mundo. Chile: Cuatro Vientos

Bunge, M. (1996). La ciencia su método y su filosofía, México D.F.: Patria.

Castells, M. (2000).La era de la información. La sociedad red. Vol. I. México, D.F.: Siglo XXI Editores. S.A. de C.V.

Dewey, J. (1989). Cómo pensamos. Nueva exposición de la relación entre pensamiento reflexivo y proceso educativo. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica, S. A.

Fullat, O. (1997). Antropología y educación. Colección Lupus Magister. Puebla, México: Universidad Iberoamericana Golfo Centro.

Frondizi RisierI , ( 1972)  ¿que son los valores? (5ª ed.) S.L. Fondo De Cultura Económica De España.

Heidegger, M. (2005). ¿Qué significa pensar? Madrid: Editorial Trotta S.A.

Heller, A. (1993). Teoría de los sentimientos. México: Fontamara.

Herrera, L. (2007) Epistemología y sentimiento como parte esencial de una teoría del diseño. En Un año de diseñarte mm1, número 9. México D.F.: Departamento de Evaluación CYAD UAM A.

Herskovits M. (1987). El Hombre y sus obras. México: Fondo de Cultura Económica.

Langer, S. K. (1979). Esquemas filosóficos. Buenos Aires: Nova SACI.

Lyotard, J.F. (1991). La condición postmoderna. Buenos Aires: Editorial R.E.I. Argentina s.a.

Rokeach, M. (1973): The nature of human values. N.York: Free Press.

Scheler, M (2001) ¿Qué son los valores?”, en Obras completas, Vol. 6, Alianza, Madrid, 1989, pp. 315-335; M. García Morente, “Ensayos sobre el progreso”, en Obras completas, Vol. I/1, Fundación Caja Madrid/ Anthropos, Madrid/Barcelona, 1986, pp. 285-356.

Webgrafía

Rey Jordán, David   Una Sociedad Sin Valores. FunkziUni @davidrjordan

Acerca del autor

Frank A. Peña Valdes

Profesor adjunto Escuela de Psicología, Facultad de Humanidades y Escuela de Orientación Educativa, Facultad de Ciencias de la Educación Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD. Licenciatura en Psicología, Maestría en Metodología de la Investigación Científica. Especialidad en Psicología del Desarrollo, Maestría en Desarrollo Humano, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Postgrado en Educación Superior, Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Estudios Doctorales en Psicología Social, Universidad Central de Madrid (UCM).

Dejar un comentario

/* ]]> */