Cultura Nacionales

El trujillismo tropical actual tiene vigencia transnacional (y 2)

Dictador Rafael Leonidas Trujillo

Ocurrido el desvío, al final de un proceso de fumigación real, nos sentamos en la sala de mi casa a juzgar el posible éxito de la matanza. Un producto extraordinario, prometido por un ex inquilino, a quien considero un hijo pródigo de la calle, o un hermanastro politico que fue Dreamer, aunque no tenga padre ni madre, bajo esa condición migratoria. Mientras predecíamos una larga temporada sin cucarachas imperialistas, surgió una conversación sobre la política interna en los Estados Unidos, bajo el mito de la teoría del amor a la grandeza. Mientras resurgían los temas del último discurso sobre El estado de la desunión y la posterior reacción de la prensa corporativa, la ultra amarilla y la alternativa, reducida a espacios limitados de la clase media intelectual o universitaria, al estilo monográfico de Democracy Now o la de la National Public Radio y no sé cómo el tema se desvió, como siempre, hacia la historia dominicana y el asunto de Trujillo, el Padre de la patria Nueva.

El demonio que nos come el hígado desde el 1932, hoy resurge como paradigma de la época. Cierta nostalgia vagabunda y un agotamiento degradante lo salva del olvido. La política actual en República Dominicana se dejó de lado, cómo sí ese no fuera el tema de primer orden. Hay demasiado paz en el pais para someter el asombro a una prueba de plenitud vital. La conversación se convirtió en un circo. Afilamos los cuchillos pero la ética humanitaria preservó el diálogo. Mi interlocutora defendió su tesis sobre los aportes del Padrino de muchos niños de mi generación, el Generalisimo, Rafael Leonidad Trujillo Molina, a la civilización del pueblo dominicano y de América.

La defensa del Déspota se ventilaba, a partir de varios temas cruciales como: salud, alimentación, educación y economía. Sostenía que si el Presidente Donald J. Trump atacaba el socialismo y planeaba una cruzada de amor anti socialista sin límites, Trujillo implantó una dictadura con apoyo popular comprador o impuesto. Los desilusionados hablan con frecuencia de las puertas abiertas de par en par y olvidan a los calieses. En su pobre imaginación la tiranía era un paraíso perdido de paz a palo limpio. Dijo que las hermanas Mirabal se buscaron esa muerte y que a pesar de esos crímenes, la gente comía, se desayunaba, se vacunaban y los niños iban limpios a la escuela. La defensa tenía como objetivo promover un reconocimiento positivo y evidenciar el fracaso de los sucesivos gobiernos democráticos en República Dominicana y en el resto de América.

El simil de Trump es Trujillo, pero su arquetipo es Hitler y Mussolini, según el parecer de esta retórica que se nutrió de una bibliografía anterior a la apertura de la universidad Autónoma de Santo Domingo que sucedió a la guerra del 1965. La esposa de mi amigo volvió a defender la época de Trujillo a partir de unos cuantos recuerdos infantiles. Mientras yo pedía una pausa para ver la primera salida de una de las 5 candidata presidenciales de USA para el 2020, la Senadora, Amy Klobuchar, representante ante el congreso de Estados Unidos. La primera senadora del estado de Minesota hablaba sobre cómo la educación se había utilizado como un arma de exclusión y embrutecimiento ciudadano. Los niños terminan la escuela sin ningún conocimiento histórico. También habló del cambio climático, de un seguro de salud universal, del peligro de la posesión de armas para auto defensa pero no habló de otro tipo de armamentismo. No dijo una palabra sobre la eliminación de los Colegios Electorales o de la respuesta al discurso del mito de la unión por parte de la politica, abogada y novelista, Stacey Abrams al presidente Donald Trump. Completó su perorata volando alto pero este nunca le dio las gracias. El machismo y el fascismo son Siameses. No tienen humanidad legítima.

Acerca del autor

Tomás Modesto Galán

Escritor dominicano que reside en Nueva York desde 1986. Fue profesor en la UASD antes del 86. Enseña en York College (recinto de Cuny, desde mediados de los 90). Gano el premio de poesía Letras de Ultramar 2014 con su obra poética: Amor en bicicleta y otros poemas.También obtuvo el premio Poeta del año 2015, otorgado por el América 's Poetry Festival de Nueva York. Es el autor de la novela Los Cuentos de Mount Hope, publicada en el 1995. Presidente de la Asociación de Escritores Dominicanos en Los Estados Unidos, (ASEDEU)

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