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Elecciones legislativas en EEUU: Implicaciones para Latinoamérica (y 2)

Escrito por Debate Plural

Arantxa Tirado, Silvina M. Romano y Tamara Lajstam, (Celag, 10-10-18)

 

La política migratoria de Trump y su rechazo

La política migratoria de EE. UU. afecta particularmente a la economía, la política y vidas cotidianas de personas provenientes de países centroamericanos. El 20 de agosto, Trump anunció que aguardará los resultados de las elecciones del 6 de noviembre para presionar ante el Congreso por la aprobación de la reforma migratoria, considerando que sus decretos antiinmigración no han sido apoyados en el Congreso.

En febrero de 2018 se rechazó un proyecto de reforma migratoria de la Casa Blanca que incluía 25.000 millones de dólares para el refuerzo de las fronteras: sólo consiguió 39 votos a favor en el Senado (60 votos en contra, 17 de senadores republicanos). Al mes siguiente, el Congreso aprobó el presupuesto para lo que restaba del año fiscal 2018, pero sin otorgarle a Trump los fondos totales que reclamaba para su plan de reforma migratoria.

El proyecto de ley HR 4760 de junio 2018 tampoco fue aprobado. Presentado en enero por un grupo de republicanos encabezado por Bob Goodlatte (Virginia, presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes) y Raúl Labrador (Idaho, presidente del Subcomité de Inmigración y Seguridad Fronteriza), fracasó con 231 votos en contra (41 de representantes republicanos) y 193 a favor. También habían respaldado la iniciativa los congresistas Michael McCaul (Texas, presidente del Comité de Seguridad Nacional del Comité Judicial de la Cámara) y Martha McSally (Arizona, presidenta del Comité de Seguridad de la Subcomisión de Seguridad Marítima y Fronteriza). A finales de ese mes, la Cámara de Representantes volvió a rechazar -con 301 votos en contra y sólo 121 a favor- una iniciativa respaldada por Trump, patrocinada por Bob Goodlatte y por el presidente de la Cámara, Paul Ryan (Wisconsin), que incluía la residencia provisional para los dreamers a cambio de 25.000 millones para la seguridad fronteriza.

Las disputas internas

En el bando republicano destaca que el Senado ha confirmado a Brett Kavanaugh como nuevo miembro vitalicio del Tribunal Supremo. Kavanaugh fue acusado de abuso sexual, lo que generó un escándalo mediático con incidencia en la opinión pública. Se condensa así un giro a la derecha, crucial en temas como aborto y matrimonio gay, entre otros, y lo más relevante es que se trata de una victoria clave de Trump a casi un mes de las elecciones. Por otra parte, en agosto murió el senador McCain, una de las voces republicanas en contra de Trump y con capacidad de disputarle cierto liderazgo. A esto se suma la falta de apoyo de parte de los republicanos en el Congreso, que votaron en contra de las políticas migratorias de línea dura.

En cuanto a los demócratas, destaca una suerte de ‘efecto Sanders’, pues luego de las últimas elecciones presidenciales viene avanzando el ala progresista del partido, tanto en proyectos como Medicare-for-all, como en elecciones primarias (triunfos de Alexandria Ocasio-Cortez, en Nueva York, y Ayanna Pressley, en Massachussetts). Hay una mayor participación de mujeres, jóvenes y migrantes que presionan al establishment del partido. Las campañas se centraron en cuestiones como identidad y diversidad, pero también se caracterizaron por la demanda de impuestos más altos para los más ricos, mayor protección a mujeres y migrantes, y el pedido de cambio radical en la regulación de las drogas y del sistema judicial y carcelario. Estos reclamos coinciden con varios de los aspectos planteados en la campaña presidencial de Sanders.

Factor Rusia

Al igual que durante la Guerra Fría, cuando el enemigo declarado era el comunismo, o después del ataque a las Torres Gemelas, cuando el enemigo fue identificado con el ‘terrorismo global’, en la actualidad el enemigo señalado (incluso desde los sectores más liberales) es Rusia. Se tiende, así, a poner en un segundo plano las cuestiones políticas y económicas al interior de EE. UU., que vienen generando fricciones intrapartidarias, tensiones entre agencias del Gobierno y la Casa Blanca, o entre el sector privado y el ‘proteccionismo a la Trump’, etc. Se postula a Rusia como el verdadero enemigo de la nación, debido a la supuesta intervención en las pasadas elecciones presidenciales (nunca probada fehacientemente) y por la amenaza de intervención en los próximos comicios del 6 de noviembre.

Conclusiones

En un mes pueden pasar muchas cosas. Se trata de un tiempo largo en términos de posicionamientos y encuestas de cara a las elecciones. Puede haber más sorpresas como la del nombramiento de Kavanaugh quien fue aprobado ‘contra viento y marea’, pero que le ha dado un punto más a Trump. En asuntos de política exterior, podría esperarse que, de obtener mayoría los demócratas, se limitarán algunas políticas de línea dura que, en caso contrario, podrían verse reforzadas, sobre todo si los republicanos se mantienen en el Senado, y Rubio y Menéndez coinciden con puestos de relevancia en el Comité de Relaciones Exteriores. No obstante, debe tomarse nota de que, hasta el momento, los lineamientos impartidos desde la Casa Blanca no han sido bienvenidos en el Congreso, siendo rechazados incluso por miembros del propio partido gobernante. El recambio de representantes, en caso de favorecer a los republicanos, podría augurar una modificación en este sentido, otorgando mayor respaldo a Trump si salen elegidos miembros del ala radical de su partido, lo que podría implicar mayores incertidumbres y tensiones con ALC (en particular con los gobiernos ‘no aliados’).

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