Educacion Nacionales

Comprensión de la diferencia de hacer Ciencia Tradicional y el Pensamiento Complejo (1)

Frank A. Peña Valdes

INTODUCCION

Este trabajo intentará acercar un poco de luz sobre los conceptos que se utilizan para definir el hacer ciencia tradicional y el pensamiento complejo, sus características.

Para ello se analizarán distintas visiones que sobre estos temas tienen, diversos autores vinculados con la actividad científica y su estudio así como del pensamiento complejo. Comparando sus definiciones se intentará sintetizar los distintos conceptos analizados. La complejidad es inherente a la trama de la vida (fenómeno de auto-eco-organización), de ahí la importancia de comprenderla y abordarla.

El pensamiento complejo es una epistemología para pensar cualquier realidad de un modo diferente a como se ha propuesto en las ciencias, disciplinas y epistemologías tradicionales.

El pensamiento complejo no se opone a la búsqueda  de leyes, ni a la explicación matemática, ni al abastecimiento de procesos de orden.

El pensamiento complejo no rechaza la forma tradicional de pensar, hacer ciencia y educar. Solo busca complementar esto con el fin de abordar de manera más integral y comprensiva la realidad tanto física como humana.

Palabras claves: Epistemología, Pensamiento complejo, Ciencia Tradicional, Método Científico, Holo gramático, recursividad, Auto- organización ,dialógico

La Ciencia Tradicional

DEFINICION

Sobre este concepto no hay una uniformidad de criterios. Mientras algunos autores la asocian al resultado de la actividad científica: el conocimiento científico. Otros autores utilizan el concepto de “Empresa científica” incluyendo en su definición todas las actividades relacionadas con el conocimiento científico (la creación, investigación y difusión) y las organizaciones, privadas o públicas, que tienen como actividad principal la investigación o difusión de conocimiento científicos.

Este aparato conceptual en su versión clásica, propugnaba la objetividad del conocimiento, el determinismo de los fenómenos, la experiencia sensible, la cuantificación aleatoria de las medidas, la lógica formal aristotélica y la verificación empírica, en estrecha correspondencia con el paradigma racionalista heredado de los griegos.

El énfasis de esa ciencia tradicional empirista y positivista se centraba en el análisis de procesos y en la verificación empírica. La atomización del objeto de las ciencias basadas en estos principios epistemológicos impidió las construcciones complejas irreductibles a ese principio de verificación empírica. Ese mundo inteligible, organizado, predecible, lógico, ordenado, comprensible y reproducible, constituyó la razón de ser y la herencia del racionalismo cartesiano newtoniano.

Para Ruben H. Pardo “El concepto de ciencia fue un descubrimiento fundamental del espíritu griego y dio origen a lo que se suele denominar cultura occidental. Así, más allá de todo elogio o de cualquier crítica posible hacia ella, cabe, desde un principio, reconocerla como el alfa y omega de nuestra civilización.

La idea actual de ciencia es otra ya que cada época histórica posee una concepción del saber basada en los criterios que ésta supone de lo que es conocimientos en sentido estricto”.

Esther Díaz, por su parte hace referencia a los sectores de la comunidad científica incluyéndolos en su concepción de la ciencia:

“(…) ciencia es un término de mucho mayor alcance que conocimiento científico.

El conocimiento científico, entonces, forma parte de la ciencia. Pero la ciencia es más amplia pues comprende también las instituciones gubernamentales y privadas que invierten en investigación científico-tecnológica, las universidades e institutos de investigación, las editoriales de temas científicos y, por supuesto, la comunidad científica, que está constituida por investigadores, editores, periodistas especializados, divulgadores científicos, docentes, alumnos, técnicos, metodólogos y epistemólogos”.

Sin embargo se acerca a la visión de Pardo cuando agrega:

“[De los dos términos de ciencia tradicional  que interesan aquí] Uno de ellos es de mayor extensión: se refiere al conocimiento que cada época histórica considera sólido, fundamentado y avalado por determinadas instituciones”.

Por otra parte introduce el concepto de “Empresa científica” cuando menciona que el otro sentido:

“[más preciso] alude al conocimiento surgido entre los siglos XVI y XVII, cuyos fundadores fueron Copérnico, Kepler, Galileo y Newton, entre otros, y que, junto con las instituciones en las que se ha desarrollado, y se desarrolla, constituye la empresa científica”.

Otra visión, complementaria de las anteriores es la que tiene Mario Heller.”Cuando se habla de ciencia tradicional  se hace referencia a un conocimiento. Es decir, a un cuerpo de ideas. A veces se confunde la tarea necesaria para producir esos conocimientos con los conocimientos mismos de éstos en tanto resultado de esa tarea. Hay que diferenciar, entonces, la investigación científica del conocimiento científico. La primera constituye la actividad productora del segundo:

“Cuando se habla de ciencia tradicional  se hace referencia a un conocimiento. Es decir, a un cuerpo de ideas. A veces se confunde la tarea necesaria para producir esos conocimientos con los conocimientos mismos de éstos en tanto resultado de esa tarea. Hay que diferenciar, entonces, la investigación científica del conocimiento científico. La primera constituye la actividad productora del segundo:

Esta definición parece ser la más concreta, quizás a partir de la parcialización y diferenciación que hace de los distintos conceptos que involucran a la ciencia, a su actividad y los elementos que a partir de ella se pueden obtener.

Por otra parte y haciendo referencia al contexto histórico utiliza el concepto de “Conocimiento Científico” con el mismo criterio que Pardo usa el de “Ciencia”, cuando dice:

“Toda época histórica posee una concepción del saber y supone una serie de criterios para diferenciar entre lo que es y lo que no es conocimiento. En la actualidad, nuestra concepción del saber toma como modelo el conocimiento científico. El saber auténtico tiene hoy que responder a los requisitos de la ciencia”.

En su libro Métodos de Investigación Social, William Good y Paul Hatt vinculan el concepto de ciencia al de método:

“(…) un método de acercamiento a todo el mundo empírico, es decir, al mundo que es susceptible de ser sometido a experiencia por el hombre”.

Por último, y relacionado con el conocimiento, aparece el concepto de Mario Bunge, quien además le adjudica ciertas características, sin las cuales, la ciencia, no sería tal:

“(…) un creciente cuerpo de ideas (…) que puede caracterizarse como conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable y por consiguiente falible”.

Agrega, además, una definición según distintos aspectos de la ciencia:

” La ciencia como actividad -como investigación- pertenece a la vida social: en cuanto se la aplica al mejoramiento de nuestro medio natural y artificial, a la invención y manufactura de bienes materiales y culturales, la ciencia se convierte en tecnología. [En cuanto desarrollo cultural](…) como un sistema de ideas establecidas provisionalmente (conocimiento científico), y como una actividad productora de nuevas ideas (investigación científica)”.

Y entonces tenemos nuevas definiciones según el punto de vista desde el cual se analiza el concepto de ciencia: la ciencia como actividad, la ciencia como conocimiento, la ciencia como sistema de ideas y la ciencia como actividad productora de nuevas ideas.

Un análisis bastante parecido al que hace Mario Heller, aunque sin conceptualizar las distintas visiones.

Acerca del autor

Frank A. Peña Valdes

Frank A. Peña Valdes

Profesor adjunto Escuela de Psicología, Facultad de Humanidades y Escuela de Orientación Educativa, Facultad de Ciencias de la Educación Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD. Licenciatura en Psicología, Maestría en Metodología de la Investigación Científica. Especialidad en Psicología del Desarrollo, Maestría en Desarrollo Humano, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Postgrado en Educación Superior, Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Estudios Doctorales en Psicología Social, Universidad Central de Madrid (UCM).

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