Cultura Internacionales

Intelectuales de América Latina y El Caribe (siglos XIX y XX) (30)

Americo Lugo
Escrito por Debate Plural

Américo Lugo (1870-1952)

 

Nació el 4 de abril de 1870, en la calle Sánchez esquina el Conde, de Santo Domingo, hijo del señor Joaquín Lugo Alfonseca y la señora Cecilia Herrera Veras. Tuvo tres hermanos: Ana Teresa, Félix Santiago y Manuel Joaquín.

Realizó sus estudios básicos y secundarios en Santo Domingo, y obtuvo los títulos de bachiller en ciencias y letras en 1886, Licenciado en Derecho 1890 y doctor en derecho 1916, éstos dos últimos en el “Instituto Profesional”.

Se casó el 12 de abril de 1893, con Dolores Romero y Correa, con quien procreó su único hijo, Américo Lugo Romero, alias Chilín.

Lugo representó a República Dominicana, como servidor público en el “Congreso de Delegados de Latinoamericanos”, la cual fue celebrada en 1909 en Río de Janeiro, Brasil; también participó en la Cuarta Conferencia Panamericana de Buenos Aires, Argentina en 1910.Fue “Consejero de las Delegaciones Dominicanas” en Europa y Estados Unidos.

Fundó el “Periódico Patria” en 1922. Además, colaboró con el Listín Diario, “El Tiempo”, “Nuevo Régimen” y “El Progreso”, así como varias revistas, tanto nacionales como internacionales, especializadas en historia y literatura.

Autor de una Historia de Santo Domingo y otras obras, fue de los lideres nacionalistas que exigieron el retiro de las tropas de Estados Unidos que ocuparon el país de 1916 a 1924.

Desde los inicios de la Intervención Norteamericana, mostró su rechazo, y en conjunto con otros grandes de la literatura dominicana, formó parte del llamado Unión Nacional Dominicana, el cual tenía como principal objetivo lograr que los norteamericanos desocuparan el país.

A la llegada de Rafael Leonidas Trujillo, Lugo rechazó al gobierno de dictadura, lo cual lo llevó a rechazar una propuesta económica de Trujillo, de escribir la historia oficial dominicana del pasado y del presente, lo cual no aceptó, con lo que fue puesto en la lista de los enemigos de Trujillo y de su gobierno.

Pero como se suele decir que genio y figura hasta la sepultura, con ese mismo espí­ritu rechazó directamente a Rafael Leonidas Trujilo Molina, a través de una carta del 13 de febrero de 1936.

En una carta anterior, también dirigida al generalí­simo Trujilo Molina, el 4 de abril de 1934, le expresa la imposibilidad de aceptar ningún cargo oficial, ya que se habí­an hecho ofertas en ese sentido, “no solo a causa de mi estado de salud, sino también a causa de mi convicción de que el pueblo dominicano no constituye nación”

Su variada bibliografí­a bien puede ser considerada como modelo de voluntad y de dignidad. El 18 de julio de 1935 suscribieron el Dr. Américo Lugo y el Gobierno dominicano un contrato por US5,000 para escribir una Historia de la isla de Santo Domingo, desde el descubrimiento hasta 1899, pero a Trujilo se le ocurió decir el 26 de enero de 1936, durante la inauguración de un acueducto y un mercado en la comunidad de Esperanza, que él habí­a confiado a Lugo “escribir, en calidad de Historiador Oficial, la historia del pasado y del presente”, aseveración que Lugo rechazó tajantemente. Entendí­a que “historiógrafo e historiador oficial huele a palaciego o cortesano, y yo soy la antí­tesis de todo eso”, y, además, para él “la virtud y la ambición son en principio incompatibles”.

Durante el oprobioso régimen del tirano Rafael Leonidas Trujillo Molina mantuvo una actitud de abierta oposición. Amenzado y vigilado se vio en la necesidad de vivir prácticamente encerrado en su hogar. Muchas veces fue invitado para que aceptara cargos públicos y rechazó cada una de esas invitaciones.

OBRAS
punto largo (1901), donde dejó consignado que “gobernar es amar”; Heliotropo (1903; Ensayos dramáticos (1906); Bibliografí­a (1906); Camafeos (1919); Los restos de Colón (1927); Baltazar López de Castro y la despoblación del nor te de la Española (1947); Recopilación diplomática relativa a las colonias francesa y española de la isla de Santo Domingo (1640-1701), tomo tercero de la Colección Trujilo (1944); Américo Lugo. Antologí­a. Selección, introducción y notas de Vetilio Alfau Durán. Librerí­a Dominicana (1949); Antologí­a de Américo Julia, compilada por Julio Jaime Julia; tres tomos (1976-1977-1978): Edad Media de la Isla Española. Historia de Santo Domingo, desde el 1556 hasta 1608. (1952).
Con atributos más que sobrados se inserta don Américo en los volúmenes XIV-XV-XVI de la Biblioteca de Clásicos Dominicanos, presentados por la autorizada pluma del Lic. Roberto Cassá, quien considera que “Lugo incorporó a plenitud las enseñanzas de Hostos, liberales, democráticas y racionalistas”.

Con esas ideas vivió y con ellas bajó a la tumba Acosado por el régimen Trujillista y marginado por muchos que una vez fueron sus amigos íntimos, casi en la miseria, murió en Santo Domingo el 4 de agosto del 1952, en un ambiente de soledad, casi inadvertido.

El legado de Américo Lugo abarca la historia, poesía, teatro, cuentos y ensayo, a lo que hay que agregar su obra como periodista y los numerosos artículos publicados en la prensa nacional e internacional sobre temas históricos y literarios.

Acerca del autor

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