Educacion Nacionales

El interconductismo: origen, desarrollo, tradición y principios básicos en la construcción científica y sistemática (y 4)

Frank A. Peña Valdes

COMENTARIOS Y PREGUNTAS EN RELACIÓN CON ESTE ARTÍCULO

Comentario:

Estoy muy agradecido por vuestra gentil respuesta a mi inquietud en relación al objeto de la psicología; que para mí no es otro que la conducta (trátese de su aspecto “conductual” como reflejo) y sus determinantes. Me parece que la diferenciación entre un “repertorio reflejo” y la “conducta” es tan baladí y artificial como la pretensión de creer que la descalificación de lo genéticamente determinado hará de la psicología una ciencia auténtica. Esa es una postura tan ingenua como la de Watson con su conductismo presuntamente “objetivo”. Leí cuidadosamente su artículo, Dr. San Román, y encuentro muy interesante su atención a Kantor quien nos presenta, a mi humilde juicio, una gnoseología muy parecida a la que ostenta la “teoría social de campo” de Kurt Lewin a quien habría que traducir lo guestáltico a lo conductual para encontrar a Kantor con todo su repertorio de explicaciones cuasimentalistas.

Desvincular lo genético (reflejo, no aprendido, autónomo, igual, innato, etc.) de lo “conductual” (aprendido, particular, personal, único, idiosincrásico, etc.) me parece un error conceptual y metodológico imperdonable. Cuando Kantor hacía sus discursos “interconductuales” lo lograba manteniendo una interacción esencial entre sus reflejos y su repertorio verbal y no verbal que configuraban su conducta de “discursear”.

El “repertorio reflejo” es TAN APRENDIDO como el “conductual”, sólo que quien lo aprende (el reflejo) no es el individuo como tal, es LA ESPECIE. De manera que lo reflejo también ES CONDUCTA, típica y esencial de la especie, en nuestro caso humana, y por lo tanto SUJETO DE APRENDIZAJE. Sólo que sus mecanismos pertenecen a la historia filogenética (de aprendizaje) del homo sapiens. Una psicología que pretenda ser ciencia y descalifique este supuesto demostrable es una psicología muy débil y con una epistemología insuficiente. Cuando usted hipercalifica una conducta (v.g. decir un discurso) y descalifica otra de carácter “innato” (v.g. miosis) e intenta una explicación seria de lo que hace el “discurseante”, está produciendo una interpretación vaga e ingenua del comportamiento de quien “discursea”, por muy bonitos e ingeniosos que sean los esquemas, dibujos y metáforas con que nos intenta vender la proposición interconductual. El científico no compra esquemas hermosos, sólo sigue teorías plausibles y veraces y el interdonductismo tiene mucho por andar…

Si lo innato no es aprendido, entonces ¿Cómo es posible el control operante de respondientes? ¿Cómo es posible el cambio controlado en respuestas como la presión arterial, el ritmo cardíaco, el pulso, la tasa de secreción anficrina, la respuesta inmune, el reflejo pupilar, etc.etc.etc.?

Creo que lo que se aplica como E (flecha bidireccional) R a la “conducta” también debe aplicarse a lo reflejo. Asumir este paradigma sí es hacer psicología y tener una apropiada epistemología, en lugar de traducir y parafrasear las posturas de los guestaltistas como Lewin.

Pregunta: ¿Y el límite de campo? ¿Qué pasó con el límite de campo colega? ¿.. Es parte del segmento interconductual? Corrigeme si me equivoco. Aclarando que no es una crítica sino más bien una duda. Gracias ¡¡ muy buen articulo!!

Respuesta: (Chema San Román)

Teniendo en cuenta que el segmento interconductual es algo fijado arbitrariamente -no olvidemos que el segmento interconductual es un constructo- el límite del campo es algo que se establece también arbitrariamente en relación a otros posibles segmentos en el continuum interconductual. ¿El límite de campo es parte del segmento?… ¿un límite es parte de algo o es lo que diferencia una sección de otra? La verdad es que no tengo ni idea. En un campo de fútbol, ¿la línea blanca que al traspasarla señala cuando el balón sale fuera es parte del campo de futbol, o el campo de fútbol es lo que queda en el interior de la línea? La verdad es que no lo sé. En cualquier caso tampoco sé si es un asunto en exceso relevante dado que de todo lo que hablamos es arbitrario. Pero quizá me equivoque. No lo sé. Quizá un filósofo esté más capacitado para definir mejor que yo este problema y decidir, de paso, si es muy relevante o no. A mi, a priori, no me lo parece per sé. Sí me parece importante que tengamos bien definidos los límites antes de ocuparnos del segmento objeto de nuestro interés, esto seguramente de más precisión a nuestro trabajo. En ese sentido sí es cierto que quizá haya que darle más importancia al límite de campo. Gracias por la sugerencia.

Respuesta: (Julio Varela)

Bueno, dado el tema sobre el límite de campo, meto mis narices. El límite de campo se refiere al campo de interacción entre el sujeto y el objeto. Por ejemplo, estando en cualquier posición, sólo tengo posibilidad de interactuar visualmente con lo que está al alcance de mi vista. Mi lìmite de campo interactivo visual está dado por la posición de mis ojos en la cabeza. En la medida que la muevo, mis ojos alcanzarán a ver otras cosas que antes no veía pero, en la misma medida dejo de ver cosas que antes sí podia ver. La percepción auditiva es un caso interesante porque su límite de campo no se supedita a la posición del cuerpo sino, a la intensidad de los estímulos acústicos. Si son estímulos que rebasan mi umbral de respuesta auditiva, los podré oír. El concepto de “límite de campo” es muy importante porque en principio nos permite suponer y definir ante qué objetos de estímulo puede interactuar un sujeto, además de considerar necesariamente la modalidad de la estimulación pertinente. Acabo de terminar un curso en la licenciatura en el que está incluido un texto de Mariano Moraleda respecto al desarrollo motriz. En él, Moraleda afirma que “La estimulación musical de las distintas partes del cuerpo, que contribuye a adquirir la conciencia de corporeidad, constituye también una buena parte de las temáticas del cancionero infantil”. Juaaaaaar! Es imposible estimular musicalmente las distintas partes del cuerpo, musicalmente sólo se puede estimular el oído.

El concepto de límite de campo está estrechamente vinculado al “medio de contacto”. Kantor define que éste es el medio (la vía) mediante el cual, la interacción es posible. Así, ante estimulación acustica, el aire es el medio de contacto; ante la estimulación visual, el medio es la luz (ningún humano ve en la oscuridad)y -lo más interesante- define que el medio de contacto para el tacto es LA PIEL !

Y lo más sabroso. Ribes y López (1985) definen que existen dos tipos de medio de contacto: físico y lingüístico. Esto, obviamente, implica la existencia de dos tipos de límite de campo. EL primero está dado estrictamente por las propiedades físicotemporales de los objetos de estímulo y por las posibilidades reactivas (biologicas) del sujeto. El segundo, está dado por las convenciones del lenguaje mismo. Por ejemplo, en este momento vosotros estáis viendo este texto y si nos limitamos al límite de campo y medio de contacto físico, sólo podremos explicar la interacción situacional: veo los grafos que están a la vista, ante la existencia de la luz. Pero ahora, les cuento que el volcán de Colima, ubicado a unos 300 kms de Guadalajara, ha tenido explosiones. El límite

de campo “se amplía”, se desliga de las propiedades situacionales. Ante lo que escribí del volcán, vosotros ampliaron su medio de contacto y el límite establecido por mis palabras escritas fue el volcán que está a 300 kms de Guadalajara. Por esto, en el momento en que una persona puede interactuar mediante su conducta lingüística, lo que está haciendo es ampliar su límite de campo y el medio de contacto es el lenguaje.

Acerca del autor

Frank A. Peña Valdes

Frank A. Peña Valdes

Profesor adjunto Escuela de Psicología, Facultad de Humanidades y Escuela de Orientación Educativa, Facultad de Ciencias de la Educación Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD. Licenciatura en Psicología, Maestría en Metodología de la Investigación Científica. Especialidad en Psicología del Desarrollo, Maestría en Desarrollo Humano, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Postgrado en Educación Superior, Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Estudios Doctorales en Psicología Social, Universidad Central de Madrid (UCM).

Dejar un comentario