Educacion Nacionales

Reflexiones sobre la importancia del liderazgo en las organizaciones (y 3)

Frank A. Peña Valdes

Conclusiones

Si utilizamos la técnica del FODA. Como se puede observar todas las teorías tienen fortalezas, amenazas, debilidades y oportunidades, muchas de estas teorías se han aplicado por mucho tiempo y otras son relativamente nuevas, las empresas deben llevar el proceso de liderazgo basándose en la teoría que más se adecue a sus necesidades.

“Todos los modelos de liderazgo son susceptibles de mejorar, pero la única manera de saberlo es el proponerlos y aplicarlos. Para que Dominicana se inserte de manera vanguardista en el contexto mundial, deberá buscar modelos novedosos y pragmáticos en lo social, lo político, lo económico y lo administrativo, que se adapten a nuestras características culturales e históricas” Chávez (2006).

Considero que el tipo de liderazgo que más aplica a las circunstancias es el Modelo del Liderazgo Situacional porque se adecua a la situación a la que debe responder, incluso el líder puede dejar actuar al grupo que dirige, por lo que este modelo ha despertado gran interés ya que recomienda un tipo de liderazgo dinámico y flexible, en lugar de uno estático.

La motivación, la capacidad, y la experiencia de los seguidores se deben evaluar constantemente, a efecto de determinar qué combinación de estilos resulta más adecuada para las condiciones flexibles y cambiantes.

Si el estilo es el adecuado, no sólo motivará a los empleados, sino que también servirá para su desarrollo profesional. Por tanto, el líder que quiera formar a profesional. Por tanto, el líder que quiera formar a sus seguidores, aumentar su confianza y ayudarles a sus seguidores, aumentar su confianza y ayudarles a trabajo tendrá que ir cambiando de estilo.

Los líderes efectivos deben conocer a su personal lo suficientemente para dar respuestas apropiadas a las demandas que las habilidades cambiantes de sus colaboradores exigen en todo momento. El líder debe recordar que los seguidores como individuos y como grupo desarrollan sus propios patrones de conducta y formas de operar (normas, costumbres, hábitos), puede que con frecuencia el líder tenga que comportarse de modo diferente con cada uno de sus hombres, porque están en diferentes niveles de madurez.

Sabemos que los diferentes estilos de liderazgo que existen han sido aplicados alguna vez con éxito dentro de las organizaciones, por lo tanto al existir tal evidencia, los líderes (directores, gerentes, administradores, etc.) se ven confundidos sobre qué estilo ocupar. Por ejemplo, cuando se desarrollaron laboratorios de capacitación sobre liderazgo en algunas empresas en EE.UU. los alumnos o subordinados, ya laborando, determinaban que un líder era autoritario o democrático por cómo tomaba decisiones y no existía la contraparte, pero para otras empresas eso no funcionaba. Por otro lado, esta amplia gama de actitudes de liderazgo, y diferentes enfoques resultan adecuados en diferentes situaciones.

Consciente de estas fuerzas que tienen una mayor relevancia con relación a su comportamiento en un momento dado. Se entiende a sí mismo con precisión, a los individuos y al grupo con el que se relaciona; a la compañía y al amplio medio social en el cual actúa. Asimismo estima la capacidad de sus subordinados para desarrollarse. Pero ésta sensibilidad, o capacidad de comprender no es suficiente, por lo que tendrá que de comprender no es suficiente, por lo que tendrá que comportarse adecuadamente de acuerdo con sus percepciones. Si se requiere dirección, debe dirigir; si conviene una considerable libertad de participación, tiene que proporcionar tal libertad.

Por lo anterior un líder exitoso no puede ser caracterizado como un líder impositivo o permisivo. Es aquél que tiene un buen récord de evaluación acertada de las fuerzas que determinan qué comportamiento de su parte sería el más adecuado en un momento dado; un buen récord por haber sido eficaz, de hecho, de actuar de acuerdo con su juicio.

El nuevo milenio ha transformado las prácticas de las organizaciones y con ello las habilidades y características que el nuevo entorno empresarial demanda de los líderes. Las características que he descrito en este ensayo nos señalan que el líder de hoy debe poseer un perfil muy distinto del líder de hace varias décadas, cuyo patrón se ajustaba en mayor medida al control y la supervisión.

A los líderes del Siglo XXI se les exige una preparación diferente para poder atender las necesidades de las empresas modernas.

 

Referencias Bibliográficas

 

Barahona Urbano, Hélder;  Cabrera Moya, Diego Rafael Roberto; Torres Castro, Uriel Eduardo (2011)  Los líderes en el siglo XXI

Entramado, vol. 7, núm. 2, julio-diciembre, pp. 86-97 Universidad Libre Cali, Colombia.

Ballina Ríos, Francisco (2006) “Adminístrate Hoy”, Grupo Gasca-Sicco, México.

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Fielder, Fred E. (1995) Liderazgo y administración efectiva. Trillas, México, pp. 11-12. 2a edición,

Koontz, Harold. Weihrich  Heinz  (2006) Administration. Una perspectiva global.

2006 Administración. Una perspectiva global. McGraw-Hill, 12a edición, México, pp. 532

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Lussier, Robert N., Achua Christopher F (2005) Liderazgo. Teoría, Aplicación y Desarrollo de habilidades, 2a. Edición, Thomson Learning, México, pp. 359-360

Robbins, Stephen P. (1999) Comportamiento Organizacional, 8a. ed. Prentice Hall, México,

Schermerhorn, John R., James Hunt (2004) Comportamiento Organizacional ,  Limusa Wiley, México, pp. 293, 296, 302

Revistas

Chávez, Martínez Gustavo. 2006 “Adminístrate Hoy”, Grupo Gasca-Sicco, México. Marzo año VI, número 143, pp. 20

Guadalupe Noriega, María Gómez (2008) Temas de Ciencia y Tecnología, septiembre diciembre, pág. 24-29

Acerca del autor

Frank A. Peña Valdes

Frank A. Peña Valdes

Profesor adjunto Escuela de Psicología, Facultad de Humanidades y Escuela de Orientación Educativa, Facultad de Ciencias de la Educación Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD. Licenciatura en Psicología, Maestría en Metodología de la Investigación Científica. Especialidad en Psicología del Desarrollo, Maestría en Desarrollo Humano, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Postgrado en Educación Superior, Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Estudios Doctorales en Psicología Social, Universidad Central de Madrid (UCM).

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