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Enfocando el pensamiento dominicano (XXX)

La Lógica Sensualista De Andrés López De Medrano (2)

 

Citando a Condillac, López de Medrano se pregunta “… de qué manera a través de los sentidos se forman las ideas de las cosas no sensibles.” (López de Medrano: 140). En otras palabras, ¿Cómo la mente forma las ideas?

Dice López de Medrano, “…advertimos que la mente forma ideas por imitación cuando sigue las huellas de los objetos exteriores; por exclusión cuando rechaza las imágenes del sentido y concibe las contrarias; por abstracción cuando seleccionamos algunas propiedades del objeto, prescindiendo de las demás o por conciencia o reflexión sobre sí misma y sus actos; y aun cuando las últimas pudieran parecer innata son referidas a la facultad del sentir y se adquieren mediante el asiduo uso de los sentidos.” (López de Medrano, 2014: 412)

Sin lugar a dudas que en esta cita López de Medrano reafirma sus ideas filosóficas modernas; específicamente su sensualismo moderno. Para él todas las ideas tienen su origen en el contacto con los objetos sensibles.

El Juicio como segunda operación de la mente

La segunda operación de la mente, en la clasificación de López de Medrano, es el juicio.

“Además de esta facultad de sentir, goza el alma de otra mediante la cual se advierte como perceptora de sí misma, y que se llama conciencia; a ésta sigue la atención, con la cual el ingenio alcanza prestancia, y es una acción de la mente que torna de tal manera vividas las ideas percibidas, que llena toda la capacidad de la mente. Y si la mente compara una idea con otra y entiende que ellas mutuamente convienen o repugnan, al punto las une o separa. Cuando une, afirma, y niega cuando separa: he ahí el juicio o la operación segunda de la mente.” (López de Medrano, 2014:406)

El Raciocinio como tercera operación de la mente

La tercera operación de la mente, expuesta por López de Medrano es el raciocinio.

“Nuestros conocimientos están contenidos en los juicios. Algunas veces la mente intuye inmediatamente el contenido; otras en cambio, de la múltiple comparación de ideas. Para poner esto de manifiesto se usa el raciocinio. Así pues, raciocinamos porque no vemos claramente la conveniencia o repugnancia de ideas entre sí, y racionando las comparamos con otras de las cuales se deduzca: he ahí el discurso o tercera operación de la mente, mediante el cual, de un juicio ya conocido deducimos otro incluidos en aquel.” (López de Medrano, 2014:406)

El Método como cuarta operación de la mente

La cuarta operación de la mente, para López de Medrano, es el método.

“Pero para que estas cosas se vean con mayor claridad necesitan de algún orden, por el que las tres mencionadas operaciones de la mente se dispongan de tal manera que disipe toda confusión u obscuridad que debiliten la luz del entendimiento: y he aquí el método, o cuarta operación de la mente, que debemos seguir con sumo cuidado; pues es preferible no investigar nada, que acometer una investigación sin método.” (López de Medrano, 2014:406)
Todas estas operaciones son acompañadas por la imaginación, la cual para López de Medrano “…excitamos tan vívidamente las ideas percibidas, ausentes los objetos, que parece que tengamos las cosas ante nuestros ojos…” (López de Medrano, 2014:408).

Las operaciones de la mente son los elementos de la lógica tradicional aristotélica y escolástica, que Andrés López de Medrano ha asumido sin crítica directa como lo habían hecho los modernos Bacon, Locke y Descarte. Sin embargo, destaca como origen de las referidas operaciones, lo que él llama “facultad de sentir”.

Imaginación y Memoria

Diferencia el autor en cuestión la imaginación de la memoria y de la reminiscencia, “…que es recuerdo de cosas de las cuales el alma es consciente de que en otro tiempo existieron en ella.” (López de Medrano, 2014:408).

La imaginación como facultad de la mente desempeña un papel activo frente al conocimiento sensorial como simple reflejo de los objetivos circundantes, ya que con ella, unimos, separamos, fingimos objetos imaginarios. En otras palabras la imaginación es la subjetividad misma, es la parte activa del proceso de conocimiento. Afirma López de Medrano: “…Se define la imaginación, como una facultad por la cual unimos, separamos, fingimos, nuevos objetos que no existen sino en nuestra mente, como cuando con las ideas de oro y monte formamos (la idea de) un monte áureo.” (López de Medrano, 2014:408).

Facultades de la Mente

López de Medrano distingue cinco facultades de la mente, las cuales son las bases del proceso de conocimiento, que genera, las operaciones de la mente. De manera que las operaciones de la mente, en el proceso de conocimiento requieren de las facultades de la mente: el sentil, la conciencia, la atención, la comparación y la imaginación.

En ese sentido, expresa López de Medrano que “Además de esta facultad de sentir, goza el alma de otra mediante la cual se advierte como perceptora de sí misma, y que se llama conciencia; a esta sigue la atención, con la cual el ingenio alcanza prestancia, y es una acción de la mente que torna de tal manera vívidas las ideas percibidas, que llena toda la capacidad de la mente. Y sí la mente compara una idea con otra y entiende de que ellas mutuamente convienen o repugnan, al punto que las unes o la separa, cuando une, afirma y niega cuando separa: es ahí el juicio o la operación segunda de la mente” (López de Medrano, 2014:406).

Las ideas y las palabras como elementos del conocimiento humano

Así mismo, López de Medrano, siguiendo a Condillac, establece como elementos del conocimiento humano: las ideas y las palabras.
“Con razón establecemos que los elementos de los conocimientos humanos son, en primer lugar las ideas y después las palabras: porque sin ideas no podríamos de ningún modo juzgar, lo que sólo entendemos con el nombre de verdadero conocimiento; y como ninguna idea viene a nuestra mente sin que tácitamente pronunciemos su nombre dentro de nosotros, y es increíble el influjo de las palabras, con justicia consideramos a las palabras como elementos de los conocimientos humanos. De ambos, pues, pasamos a tratar.” (López de Medrano, 2014:408)

Andrés López de Medrano, siguiendo siempre a Condillac, sostiene que “la idea es la mera representación en la mente de algún objeto…” (López de Medrano, 2014:408).

Las ideas “…se originan de la siguiente manera: tan pronto como nos ponemos en contacto con los cuerpos que nos rodean, sentimos una impresión, a la que siguen las ideas, que formamos de los mismos, individuales y singulares. Iniciada la adolescencia, cuando ya disponemos libremente de las facultades del alma, combinamos de mil maneras las ideas adquiridas inmediatamente a través de los sentidos, las unimos, las separamos y las fingimos.”

Las palabras para López de Medrano son signos de las ideas. Son el medio a través del cual las ideas se expresan, expresan su significado; más bien el significado de quien está pensando, en un franco subjetivismo.

“Siendo las palabras signos de las ideas, de aquellas vamos a tratar en primer término. Por signo se entiende lo que además de la idea de si mismo excita la idea de otra cosa; y es natural si por su naturaleza tiene virtud de manifestar la cosa misma y artificial si la representa al arbitrio de los hombres; pero se ha de advertir que no siempre y necesariamente los signos naturales denotan que la cosa sea cierta.” (López de Medrano, 2014:409)

De manera que las palabras son signos artificiales, que significan lo que cada sujeto cognoscente concibe en la mente y puede expresarlo mediante el habla.

Acerca del autor

Juan Francisco Viloria

Filosofo, sociólogo, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

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