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Enfocando el pensamiento dominicano (XIX)

Filosofia dominicana pasado y presente II
Escrito por Debate Plural

Introducción al pensamiento político de Adalberto Chapuseaux (Las ideas pre-socialistas en la República Dominicana, 1920-1930)

(IV)

Por: Angel Moreta y Alexis Viloria

Cristianismo primitivo y anticlericalismo

A todo lo largo de los escritos de Chapuseaux se destaca su concepción cristiana. Pero su cristianismo es distinto al catolicismo, puesto que es enfático y reiterativo en cuanto a su anticlericalismo, reivindicando al cristianismo primitivo, que para él es una filosofía revolucionaria que sirve para impulsar la lucha contra las injusticias y para reclamar la igualdad social entre los hombres.

Al respecto plantea:

El verdadero socialismo es el que Cristo predicó y éste no se ha podido poner en práctica durante tantos siglos;

Seguidamente hace una crítica a la función del clero en la sociedad, al que considera como parasitario, y, por consiguiente, contrario a los intereses de los desposeídos. Dicha apreciación, es bueno anotar, está contenida en el discurso socialista utópico de Saint-Simon.

Hay que destacar que tal visión sobre el cristianismo muestra a Chapuseaux como un pensador de gran inteligencia; ya que sería casi imposible que pensara en la posibilidad de difundir sus ideas revolucionarias entre los trabajadores y el pueblo en general, asumiendo una posición anticristiana. De modo que entendió imprescindible rescatar los elementos positivos del cristianismo primitivo, que hoy aun conservan su validez. Por ello tenemos en la actualidad la teología de la liberación.

Conclusiones

Tenemos en Chapuseaux al precursor de las ideas socialistas en la década de 1920. En plena intervención norteamericana divulgó en dos libros el pensamiento socialista, defendió la organización de la clase obrera, la dictadura del proletariado, la destrucción del capitalismo y del Estado burgués, mantuvo una postura a favor de la liberación de la mujer, superó las ideas utópicas y anarquistas y evolucionó hacia posiciones más maduras en su segunda obra Revolución y evolución.

No tuvo una formación intelectual sólida, ni perteneció a los sectores dominantes de la intelectualidad. Es asombroso cómo asimiló y expuso las ideas marxistas que si bien no se insertaron en el incipiente movimiento obrero nacional, representaron el primer cuerpo de ideas marxistas en República Dominicana. Se considera, pues, el precursor del marxismo en el país, por lo que nos oponemos a la tesis expuesta por algunos intelectuales que sostienen que las corrientes marxistas surgieron por primera vez en 1936, con los inmigrantes españoles. Tesis insuficientes, pues Chapuseaux las divulgó antes.

Notas:

1) Universidad Central de Las Villas. Publicaciones de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Santo Domingo, volumen Colección Clásicos del Pensamiento Universal, No. 2, Editora Universitaria, 1987.

2) Sociologo y filósofo, ha publicado ensayos en revistas, libros y periódicos acerca del pensamiento dominicano y sobre otros temas de su área profesional.

3) Ex director del Departamento de Filosofía de la UASD. Docente de talento reconocido, que en los inicios de su ingreso a la UASD se esforzó por la transformación académica de los estudios filosóficos y la lectura de los clásicos en sus fuentes.

4) «Semblanza de Adalberto Chapuseaux», Periódico Hoy, 25 de octubre de 1984.

5) Ibídem.

6) Diógenes Céspedes, Ideas filosóficas, discurso sindical y mitos cotidianos en Santo Domingo, p. 26. Dice Céspedes: «(…) su discurso estaba determinado por una doble moral, la del positivismo hostosiano y la del anarquismo (…)» El positivismo hostosiano hacía énfasis en la educación como medio de liberación del hombre y, justamente, esta tendencia es constante en Chapuseaux.

7) José Ramón López, El gran pesimismo dominicano, Santiago de los Caballeros, República Dominicana, Ed. UCMM: «(…) no será extraño para el investigador la multitud de ideas falsas, mórbidas, que generalmente se difunden entre el pueblo como fruto malsano de la planta en decadencia. A ese respecto, la mala alimentación nos cuesta más que si viviéramos ahítos, porque no hay pueblos más pobres que los pobres en ideas sanas (…)», p. 34. Es con este discurso biologicista que la clase dominante le quita toda posibilidad al pueblo de realizarse, puesto que está mal alimentado y por tanto no puede pensar: ¡eso es cosa de élite!.

8) Juan Isidro Jimenes Grullón, Sociología política dominicana, p. 55: «(…) instaurado ya el gobierno de Jimenes, la clase obrera rural se dio cuenta de que no sólo había desaparecido el terror, sino también, el reclutamiento forzoso. Además, el obrero urbano vio en el liberalismo un campo propicio para desarrollar su interés de clase. Este interés se tradujo en la formación en la capital de la república, de una “Liga de Obreros y Artesanos” que el 1 de Marzo de 1900 lanzó, a través de su centro propagador un llamamiento en el cual se denunciaba la explotación de que había sido y aún era víctima la clase obrera». Y a continuación citando el referido documento nos dice: «(…) el proletariado ha sido y es todavía un instrumento que manejan los protegidos de la suerte para acumular riquezas y conseguir capital (…)», p. 55. Entre otras cosas planteadas en el referido documento.

9) Roberto Cassá y Ciprián Soler, «La clase obrera dominicana y sus movimientos en los orígenes», Periódico Hoy, Suplemento «Isla Abierta», 29 de julio de 1985.

10)  Diógenes Céspedes,ob. cit., p. 26. «La estrategia política del discurso de A. Chapuseaux está sobredeterminada por una moral y no por un análisis de la realidad concreta de la sociedad dominicana». Es un discurso preocupado por el ideal de justicia social lo que nos muestra claras influencias hostosiana y proudhoniana. Nos dice Gurvich de Proudhon: «la idea de justicia es el astro central alrededor del cual gira su pensamiento», citado de «Los fundadores de la Sociología: Proudhon, Saint-Simon y Marx».

11)  Adalberto Chapuseaux, El porqué del bolcheviquismo, p. 21.

12)  Ibídem, p. 22.

13)  Ibídem.

14) Ibídem, p. 23.

15) Ibídem, p. 110. En torno a esto nos dice Marx: «(…) el obrero no produce para sí mismo, sino para el capirtal, por eso, ahora, no basta con que produzca en términos generales, sino que ha de producir concretamente Plusvalía». «Karl Marx», Editorial Fondo de Cultura, 1982, pp. 425-426.

16)  Adalberto Chapuseaux, El porqué…, p. 25.

17) Ibídem, p. 26.

18) Ibídem, p. 28..

19) Ibídem, p. 34.

20) Ibídem, pp. 60-61.

21) Ibídem, p. 49.

22) Ibídem.

23) Ibídem, p. 50.

24) Ibídem, p. 51.

25) Ibídem, p. 34.

26) Ibídem.

27) Revolución y evolución, p. 7.

28) Ibídem, p. 6.

29) Ibídem, p. 27.

30) Ibídem.

31) Ibídem.

32) Ibídem, p. 42.

33) Ibídem, p. 51.

34) Ibídem, p. 58.

35) Ibídem.

36) Ibídem, p. 79.

Bibliografía

Cassá, Roberto. «La clase obrera en los orígenes», periódico Hoy, Suplemento «Isla Abierta», 29 de julio 1985.

Céspedes Diógenes. Ideas filosóficas, discurso sindical y mitos cotidianos en Santo Domingo, Santo Domingo, Editora Taller, 1984.

Chapuseaux, A. El porqué del bolcheviquismo, Editora Montalvo, Santo Domingo, 1924._____. Revolución y evolución. Santo Domingo, 1928.

Jimenes Grullón, J. I. Sociología Política Dominicana, 1844-1966, 3ª edición, Santo Domingo, Editora Alfa y Omega, Vol. II, 1981.

Tavávez Justo, Enma. «Chapuseaux, el primer comunista dominicano», Revista Ahora, 1973.

«Semblanza de A. Chapuseaux», periódico Hoy, jueves 25 de octubre, 1984.

 

Acerca del autor

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