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Teoría organizacional o Ciencia Organizacional ¿Y Si No Que Es? (I)

Frank A. Peña Valdes

Capítulo1: Introducción

En el presente artículo se presenta si existe una diferenciación o relación  de las teorías organizacionales y la existencia de una ciencia organizacional desde sus limitaciones, alcances y tendencias. Se dan definiciones de las teorías organizacionales, se hace una diferencia entre ambas posiciones ciencia o  teoría organizacional y al final se presentan las conclusiones. Las teorías organizacionales se han formalizado a partir del siglo XIX y consolidado durante los siglos XX,XXI sin embargo, existen diversas conceptualizaciones de lo que es una organización derivada de las teorías organizacionales, a continuación veremos algunas de ellas:

Tal como manifiesta Hall, Richard (1990) Estas escuelas del pensamiento pueden ser denominadas teorías, modelos o perspectivas dependiendo de la óptica del analista.

Todas y cada una de las escuelas ofrecen perspectivas reveladoras;  ninguna ha sido empíricamente verificada como la explicación de los fenómenos organizacionales.

Nuestro objeto de estudio son las organizaciones, veamos ahora lo que en este artículo nos compete que es a cerca de las teorías de las organizaciones, en cuanto a las limitaciones, los alcances y las tendencias de dichas teorías. (Pfeffer. 1981). Las teorías organizacionales a ser consideradas son clasificadas de una manera muy similar a la revisión y crítica de la teoría organizacional hecha por Pfeffer (1982).

Definición  de organización

Al abordar aspectos importantes de las teorías organizacionales, es conveniente presentar alguna definición de la organización. De una manera natural se señala que vivimos en un mundo de organizaciones, en el que prácticamente todos nacemos en una: un Hospital. Desde que nos levantamos, nos encontramos con la organización familia, nos dirigimos a la organización escuela, y así, nuestro andar cotidiano nos lleva por varias organizaciones, empresas, iglesias, escuelas, gobierno. Tomemos pues alguna definición: Las organizaciones son 1) entidades sociales, 2) dirigidas a metas, 3) diseñadas con una estructura deliberada y son sistemas de actividad coordinados y 4) vinculadas con el ambiente externo (Daft,2005).

La teoría organizacional es el conjunto de conocimientos que incluye hipótesis y proposiciones que surgen de la investigación en un campo definido de estudio que puede ser llamado ciencia organizacional. El estudio de las organizaciones es una ciencia aplicada porque el conocimiento que se obtiene se aplica a la solución de problemas y a la toma de decisiones en empresas o instituciones (Fremont: 1987).

Teoría Organizacional

Esta teoría organizacional o teorías muestran (en opinión de Rebeca Castellanos Gómez a quien se recupera in extenso): “un padecimiento común al mundo científico, en especial las ciencias humanas atraviesan por momentos de incertidumbre producto de la inadecuación de las rígidas estructuras metodológicas heredadas del positivismo a la naturaleza y la vinculación con el comportamiento del hombre. La reflexión anterior supone nuevos modos de hacer y pensar la ciencia y sobre la ciencia que van tomando cuerpo de paradigma diferencial (o matriz disciplinar en términos kuhnianos), consecuente con la nueva postura del hombre como sujeto-objeto de conocimiento científico y de sus inseparables vínculos relacionales con el entorno que le rodea (…). El hecho de que el comportamiento de lo social no es absoluto sino relativo, explica la manifiesta incapacidad del modelo positivista para comprender y abarcar, en su justa  dimensión, los cambios y transformaciones sociales. La pretensión de universalidad epistemológica y metodológica se convierte así en un mito” (Castellanos 2003:2).

Quizás los antecedentes propios de esta disciplina permitirán reconocer la base fundamental de su configuración histórico-teórica y siguiendo al griego NicosPoulantzasMouzelis (1991, 179), él asume como punto de partida dos largas tradiciones de pensamiento en la literatura de las organizaciones. La tradición burocrática, en los estudios de Marx, Weber y Michels. Todos estos autores trataron, de modo general, de analizar y proveer soluciones para los problemas cruciales creados por una civilización industrial y organizacional.

El elemento común a los trabajos de Marx y Weber es su amplio objetivo y la perspectiva histórica  adoptada. Solo cuando la sociedad total es la principal unidad de análisis y cuando su estructura social se contempla en un contexto histórico evolutivo, aparece y es posible confrontar el tipo de problemas de los que se ocuparon los autores clásicos. . De esta forma  establecieron a la sociedad total como su principal unidad de análisis y su estructura fue contemplada dentro de un contexto histórico evolutivo a fin de posibilitar la confrontación de problemas.

En suma delimitaron analíticamente los problemas del poder  consistentes en la alienación y la libertad al interior de la sociedad. Los análisis de Marx y Weber constituyen conjuntamente el diagnóstico más profundo y crítico de la sociedad moderna.

Los autores postweberianos cambiaron el objeto de su trabajo pasando del nivel social al organizativo. Tomando como partida el tipo ideal de burocracia de Weber. En este reducido contexto volvieron a “examinar de un modo más riguroso y empírico los problemas de la democracia y la libertad individual en una organización burocratizada” (Mouzelis 1991:180).

La otra línea de análisis tiene un punto de partida distinto en cuanto a valores, preocupaciones intelectuales y el marco conceptual. La preocupación  sustentada en el taylorismo y el movimiento de la ordenación científica consiste en elevar la productividad de la empresa.

El nivel de análisis se traslada hacia su otro polo, pasando de la sociedad, al trabajador individual. Este último es visto como un instrumento para elevar la eficiencia y de racionalización (Uriz, 1994, 180). En una palabra, son los problemas de poder (Uriz, 1994) de la alienación y la libertad de la sociedad.

Capítulo 2: Revisión de Literatura

Así, la preocupación por el estudio de las organizaciones probablemente se puede asociar a los problemas derivados de la industrialización (Ibarra y Montaño, 1987) sustentan sus ideas en las de PoulantzasMouzelis). Su conformación como campo de conocimiento se encuentra estrechamente ligada a las dificultades propias de las grandes corporaciones y oficinas gubernamentales en diferentes ámbitos y momentos.

Con este basamento se establece a la escuela de las relaciones humanas (Mayo, Roethlisberger y otros) como un intento por racionalizar las emociones de los trabajadores. Es decir, se pretendía cerrar la pinza del control sobre los obreros. Los principios tayloristas, fordistas y las ideas de Fayol gobernaban físicamente al trabajador, pero hacía falta apropiarse de su voluntad. De la “buena voluntad” como decía Taylor y consolidar con este hecho “la revolución mental” cuya materialización le preocupaba de manera reiterada. Esta pretensión se logró de manera marginal con los estudios centrados en las relaciones humanas y algunos otros provenientes de la sicología  general, y en particular de su variante industrial.

El siguiente momento evolutivo está consolidado en la llamada escuela de Carnegie, cuyos representantes fueron Simon (1988), Cyert y March (2003). Las aportaciones de estos pensadores a la teoría de la organización son diversas. . Desde la noción de hombre administrativo en oposición a la idea clásica del hombre económico Taylorista (en la búsqueda persistente del óptimo), hasta el reconocimiento de la ruptura de la decisión colectiva monolítica propuesta por el modelo racionalista de naturaleza económica mediante  –si se permite la expresión– gradientes axiológicos diferenciadores presentes en  las acciones individuales.

Aparecen luego estudios sustentados en el tratamiento matemático de datos. Una herencia dejada por la Segunda Guerra Mundial y cuyo énfasis se orientaba fundamentalmente a la solución de problemas específicos en áreas productivas. La influencia mayor de estos trabajos llega a la teoría organizacional mediante la probabilidad y la estadística. Conceptos como información hacen su aparición en la palestra con orígenes inscritos dentro de la física y la matemática. . De igual forma ocurrió con las ideas de científicos como Leo Zilard, Claude Shannon, Warren Weaver, Karl Pearson, Markov, Kolmogorov, Fisher, Von Newman o Gibbs (Medina 1994:27-28).

Una de las herencias de estos estudios fue la palabra información, la cual en sus orígenes hacía referencia a un fenómeno conocido como corrimiento al rojo de la luz en el espacio (ver Campbell 1989). Esta definición primigenia no guarda ya ninguna relación con el uso actual de la información entendida como datos, noticias o averiguación. Ibarra y Montaño (1987) reconocen estos aportes como trascendentes para los estudios organizacionales. Por sus aplicaciones mostradas en los estudios de caso provenientes de tierra bretona, cuyo insumo principal fue el procesamiento estadístico de múltiples variables.

Otro enfoque nos viene desde la biología, nos referimos a la teoría de sistemas desarrollada originalmente por Von Bertalanffy (1968) y su llegada desde la Psicología Social a la Psicología Organizacional Kazt y Kham, Rosengweiz (1977).Este enfoque es capaz de producir principios válidos para cualquier dominio científico, atacando la idea reduccionista de que el todo no es más que la suma de sus partes.

De estas ideas surgieron dos enfoques teóricos en el campo de la administración:

La teoría Matemática o Cuantitativa, utilizada por la teoría de la Decisión en la investigación de las operaciones y la propia teoría de Sistemas, aplicada a las organizaciones con el paradigma de los sistemas abiertos o los sistemas sociales abiertos planteada por La Psicología Social de las Organizaciones véase las obras de Kazt y Kham y otros (1977), así como el modelo Socio-Técnico del Instituto de Ciencias Sociales Tavistock (Emery y Trist (1960), que fue propuesto por sociólogos y psicólogos sociales y organizacionales. Que definen a la mejor forma de organización como aquella que coordina armónicamente a los diferentes subsistemas que definen el sistema organizacional.

El análisis se centra ahora  en una escuela muy importante para la teoría de la organización conocida como la escuela de la contingencia, cuyo génesis se ubica en Inglaterra con el libro Organización Industrial  de Joan Woodward (1980). Así surge a partir de los años sesenta, primero en Gran Bretaña y posteriormente en los Estados Unidos, un movimiento preocupado por una gama muy amplia de variables. Este conjunto de elementos inciertos buscaban ser identificados, dimensionados y controlados. Ya que de ese entendimiento dependían el éxito, la eficiencia y la sobrevivencia de las organizaciones. De esta forma la pesquisa pretendía obtener en el medio ambiente sus respuestas. El contexto será la panacea para todas las disfunciones organizacionales. En primer término se enfatizará a la tecnología como uno de los factores determinantes (dirán Ibarra y Montaño) de la estructura organizativa. En esos años se presentan tres fenómenos a saber:

(1)          Las modalidades de crecimiento y expansión de la gran empresa estadounidense; (2) la inadecuación de los sistemas organizativo-administrativos como forma de control social, y (3) el gran auge económico de las corporaciones japonesas.

El enfoque estratégico (cuyo origen se puede marcar con la obra de Alfred Dupont Chandler de 1962), como variable y como proceso, también se hace presente como una nueva aproximación a finales de los años sesenta (y en apreciación de quien escribe alcanzará su punto de inflexión hacia los años ochenta con la administración estratégica) e incluso en la actualidad cuenta con más adeptos (bajo las modalidades del “foreseeing” europeo, planeación prospectiva o resiliencia organizacional). La estrategia es un proyecto reductor con asignaciones superficiales hacia la sociedad y consecuentemente crea una imagen difusa de ella. Asociada a los desengaños provocados por la falta de entendimiento e instrumentación de la estrategia y sus procesos, surgirán variables como el liderazgo y sus múltiples héroes organizacionales (Medina 2010:49-55), quienes se convertirán al paso del tiempo en los orquestadores de diversas ideologías justificadoras de los logros o los fracasos de las organizaciones.

La teoría o las teorías de la organización, se enfrentan a entidades con rápidos movimientos adaptativos, lo cual se traduce en una aparente carencia de poder explicativo. Pero en realidad la cadena de sucesos subyuga al herramental epistemológico y no permite vislumbrar los cimientos sobre los que descansa como parte de las ciencias sociales. Además las aristas del fenómeno bajo estudio son múltiples, en consecuencia requiere de instrumentos polivalentes para lograr entender el sentido y las múltiples representaciones desempeñadas por los individuos en una búsqueda de simple comprensión de su rol (Tagg 1988, Pfeffer 1998) o de su cuota de poder (Crozier y Friedberg 1990).

Otras teorías más recientes llamadas contemporáneas son: La teoría de los recursos y capacidades (Barney 1991) que establece que la mejor forma de organización es la que gestiona  más sus recursos y capacidades, la teoría de la ecología de la población de (Hannan y Freeman, 1977 y 1984) que establece que la mejor forma de organización es la que consigue adaptarse al ambiente y seguir operando con eficiencia.

La teoría de la agencia de (Rumelt,, Schendel y Teece (1991), dice que la mejor forma de organización es la que crea los mecanismos que previenen que agente actué a favor de sus propios intereses y lo premia si actúa a favor de la organización. La teoría del costo de las transacciones (Williamson, 1975 y 1981), que considera que la mejor forma de organización es la que minimiza conjuntamente el costo de la transacción y el resto. La teoría  del caos determinista de (Campbell, 1993), que plantea  la mejor forma de organización es la que gestiona la variabilidad caótica de la organización gestionando su complejidad.

La llamada teoría política de (Zelznick, Pfefeer, Crozier (1987), establece que la mejor forma de organización es la que crea las coaliciones entre los diferentes grupos de interés de la organización y gestiona de manera positiva el conflicto.

Más recientemente, están La teoría de los sistemas alejados del equilibrio de (Prigione, 1996) cuyo principio fundamental es que la mejor forma de organización  es la que permite adaptarse y auto-organizarse. La teoría de los sistemas adaptativos de Kauffman, 1995) la mejor forma de organización es la que permite ajustes continuos de sus elementos entre sí y con su entorno y finalmente La teoría de la autocriticabilidad organizada (Maturana Y Varela, 1980) su principio es que la mejor forma de organización es crear una red de procesos u operaciones que puedan crear o destruir elementos del mismo sistema, como respuestas a las perturbaciones del medio.

Así, la teoría de la organización transita hacia su constitución esencial como teoría de lo

organizado  (Orton 1996). El paso de la organización como función o entidad, a la organización como proceso de estructuración en el desorden (Silverman, David 1995), esconde en nuestra opinión su carácter emergente como paradigma. Como se puede observar, el estudio de las organizaciones ha sido una de las preocupaciones fundamentales de los investigadores del mundo industrializado. Su trabajo ha delineado el rostro aún imperfecto de una disciplina en formación (incluso en la actualidad ver Clegg y otros 1996).

Es decir, “la teoría de la organización está caracterizada como un campo abierto al libre tránsito de disciplinas en lucha por las parcelas de su complejo terreno indivisible” (Ibarra y Montaño 1991:7).

Para Medina (2010) La llegada de nuevas modalidades de operación como las realizadas por Internet también ha dado pie a organizaciones carentes de un referente físico o de activos tangibles, es decir, se asiste a la conformación de organizaciones virtuales u holográficas (Morgan 1997:100-115, 52, 82, 388). En ellas se desdibujan o transforman las relaciones laborales, se habla de sindicatos virtuales y de tele trabajadores (Medina y Espinosa 1999). Nuevamente se requerirá de otros andamiajes intelectuales para lograr la comprensión de estos fenómenos de la sociedad actual.

La teoría o las teorías de la organización para Medina (2010), pueden ser entendidas, en esta perspectiva, como la búsqueda de una nueva mirada con la cual realizar lecturas más adecuadas del fenómeno administrativo y por supuesto organizacional. Es por lo tanto, en este último nivel (organizativo), donde se ubica la primera labor de reflexión. Sin embargo, la construcción teórica no se realiza en planos abstractos; ésta proviene de la generalización de prácticas concretas de los diversos actores sociales. Esto remite a la complementariedad del voluntarismo y el determinismo, lo macro, lo meso y lo micro en aras de comprender el fenómeno organizacional (Astley y Van de Ven 1983).

En efecto, la orientación seguida aquí coincide con la de Neil Fligstein (1985:377) quien observa que:

Cada escuela de pensamiento ha tendido a concebir su teoría como una  explicación  causal total de los fenómenos organizacionales. Este hecho sugiere que una de las tareas centrales en teoría organizacional es la de reorientar el área de una manera tal que veamos las teorías competidoras como Contribuyentes al entendimiento  de los fenómenos organizacionales.

Acerca del autor

Frank A. Peña Valdes

Frank A. Peña Valdes

Profesor adjunto Escuela de Psicología, Facultad de Humanidades y Escuela de Orientación Educativa, Facultad de Ciencias de la Educación Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD. Licenciatura en Psicología, Maestría en Metodología de la Investigación Científica. Especialidad en Psicología del Desarrollo, Maestría en Desarrollo Humano, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Postgrado en Educación Superior, Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Estudios Doctorales en Psicología Social, Universidad Central de Madrid (UCM).

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