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¿Se violan en República Dominicana los Derechos Humanos?

Robo de los funcionarios
Angel Moreta
Escrito por Angel Moreta

Por: Angel Moreta (Autor-editor)

 

Los grupos hegemónicos que se enriquecen cotidianamente en una multiplicidad de negocios fantasmas y que tienen el Poder dentro del Estado dominicano, lo cual ocurre desde la ejecución del dictador (1930-1961), defienden la tesis de que en República Dominicana absolutamente no se violan los Derechos Humanos.

Negar las violaciones a los Derechos Humanos, derechos económicos y sociales, y derechos políticos, es algo cotidiano que ha sido objeto de exposiciones y denuncias por distintas organizaciones internacionales que anualmente rinden informes sobre tales situaciones.

Las violaciones están en todas partes del territorio nacional a vista de ojos; por ejemplo, robarse el patrimonio público es una violación de los Derechos Humanos; enriquecerse sobre la base de descuartizar y privatizar los ingenios azucareros y las empresas públicas, también constituyen tales violaciones, porque engendran desempleo, pobreza, precariedad familiar y miseria; mantener bajos salarios en las zonas francas industriales, no importa que la mano de obra sea extranjera, también tiene esa característica.

El descuartizamiento de terrenos urbanos que podrían destinarse a la vivienda social, tales por ejemplo los terrenos del CEA, también; los hospitales despauperados y los servicios de salud miserables, también violan Derechos Humanos.

La seguridad social explotadora y la administración discriminatoria de los fondos de pensiones y jubilaciones; la precarización y verticalizacion del trabajo; las jornadas de trabajo excedentes; el robo de residenciales de maestros, y de vacacionales de profesores (ejemplo Jarabacoa y Constanza); sacar los campesinos de Valle Nuevo sin darles respuestas sociales y permitir al mismo tiempo que altos jerarcas militares permanezcan en las montañas y laderas, orondos e intocables, con viviendas señoriales construidas con los favores del poder y de los cargos que ocupan; condenar a un astreinte de 50 mil pesos por parte de una juez que busca nombramientos y ascensos futuros, contra los maestros de la ciudad de Barahona por causa de una protesta sindical (permitida por el Código de Trabajo); permitir el robo de las playas, montañas, lagos, lagunas, riberas de los ríos y demás recursos acuíferos; todos constituyen también, sin excepciones, violaciones de los Derechos Humanos.

El funcionario que funda empresas fantasmas para sacar arenas y materiales de los ríos y playas para la construcción de infraestructuras, para la venta de un producto; el funcionario que mediante compañías engañosas e ilegales defraudan y engañan el Tesoro Público, fundan empresas que representan falsos positivos, y se dedican al monopolio de ventas y productos determinados, todo ello también engendra miseria, desempleo, enriquecimiento ilícito, y también son hechos de violación de los Derechos Humanos y sociales porque conducen a la precarización de la vida.

Todo esto viene a colación porque generalmente los ciudadanos tienen la creencia de que solamente hay violación de Derechos Humanos cuando la policía comete abusos de autoridad y utiliza la macana, el arma de fuego, la tortura y la barbarie, la desaparición forzada, el secuestro, los golpes y heridas, etc. Es verdad que la policía comete todos esos hechos, hay que agregar también los abusos que comete diariamente el Ministerio Público.

Cuando un ciudadano queda desprotegido por el Ministerio Público; cuando no le reciben una querella, cuando reclama protección; cuando demuestra su condición de víctima; cuando se viola el plazo que tiene la privación de libertad, se desprecian y se violan también dichos Derechos.

El Ministerio Público se ha convertido en auxiliar de la policía, cuando es y debe ser lo contrario.

Tales hechos ocurren en la sociedad dominicana diariamente. Nuestra democracia-basura, nuestras cámaras legislativas funerarias, nuestro Poder Ejecutivo omnímodo y abusador, que dispone del Presupuesto Nacional a sus anchas y según las aspiraciones reeleccionistas y de enriquecimiento ilícito, se violan derechos políticos y sociales, que son parte de los derechos de un pueblo, de los Derechos Humanos.

Estas situaciones indican que la democracia formal que tenemos, y que en la Constitución del 2010 se les llama engañosamente “Estado Social de Derecho”, no es más que una estructura vacía, un esqueleto formal, una mentira, pues todos los males económicos y sociales que tenemos desmienten a la Constitución, pues la del 2010 no es más que una herramienta corporativa de las élites corruptas que día tras día contaminan la justicia, las estructuras sociales y las instituciones.

Y apuntan a una vigencia total del modelo neoliberal (capitalista), que impone a la sociedad una supuesta libre competencia que es falaz, pues tenemos una economía de monopolios y de oligopolios. El modelo neoliberal impone la ley del mercado, en donde domina el más fuerte (ley de la selva), la ley del desorden, lo cual quiere decir que el modelo neoliberal capitalista no genera justicia ni confianza en el Estado.

Al decir de Juan Jacobo Rosseau, en el Contrato Social, podemos incluir al Estado Dominicano dentro de la categoría de Estado-bandido; Estado-delincuente; Estado-irresponsable porque ejerce el poder de manera corporativa y en consonancia con los intereses del frente de los poderosos dominantes, aliados con los poderes extranjeros, y no solo aliados sino entregados y arrodillados, temerosos y cobardes, del accionar y las amenazas de esos poderes.

Desde 1996 las nuevas élites corporativas y delincuenciales se apoderaron del Estado dominicano y les dieron riendas sueltas al modelo selvático, bárbaro, pseudocompetitivo, en donde el pobre no vale nada; ese es el modelo neoliberal vigente en nuestro país, donde domina el capital financiero-bancario, el capital en el área del turismo, de la agropecuaria, la construcción, la industria y la circulación y distribución de alimentos; capitales que pugnan por bajar el salario mínimo y mantenerlo en alrededor de 8 mil pesos mensuales incluyendo todos los descuentos que conlleva.

El robo de Bahía de las Águilas que sobrevendrá en pocos meses en manos de esas élites corporativas sobre las cuales estamos creando conciencia, está escrito con letras de bronce, no en los códigos ni en las letras de las leyes, sino en el modelo económico y social neoliberal. Y no habrá justicia que lo pueda impedir, pues en República Dominicana predomina la impunidad, la corrupción, la prevaricación y el tráfico de influencia.

¿Y no constituye violación de los  Derechos Humanos el robo de los terrenos de Bahía de las Águilas?

Evidentemente que sí, porque engendra miseria y secuestro de oportunidades en el pueblo; y fortalecimiento del tesoro acumulado y en vías de acumulación perteneciente a las élites corporativas que venimos mencionando.

De modo que en República Dominicana se violan día tras día los Derechos Humanos, y anualmente así lo confirman los informes internacionales rendidos por distintas instituciones como el Departamento de Estado EU; Naciones Unidas; Comisión Interamericana de los Derechos Humanos y en esos informes, que las élites corporativas dominicanas quieren contradecir y negar, se demuestran claramente tales violaciones, siendo las más notorias las conductas mostrencas y monstruosas de una policía aberrante, de conducta bárbara, que minuto a minuto mata, asesina, ejerce el chantaje y el miedo, miente cuando hay muertos en intercambios de disparos inexistentes; policía que ejerce el soborno de todo aquel que le ofrezca una moneda de cobre; policía que ignora totalmente las restricciones constitucionales contra los abusos a la ciudadanía; policía que viola e ignora todos los instrumentos internacionales de los Derechos Humanos, pues hay diez principales tratados internacionales en el mundo que no les importan lo mas mínimo a los oficiales, agentes, rasos y clases, que se consideran superiores o provistos de un poder superior especial para maltratar, hundir, violar, matar, asesinar, golpear, secuestrar, chantajear a los simples ciudadanos y simples familias.

De modo que esos instrumentos internacionales son letra muerta (mortum leterum); un buen Director de la policía debiera ofrecer capacitación y concientización a todos los miembros, sin excepción, sobre dichos instrumentos que son más o menos los siguientes:

Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial; Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer; Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes; Convención sobre los Derechos del Niño; Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares; Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas; Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad; Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, destinado a abolir la pena de muerte; Protocolo Facultativo de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer; Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados; Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía; Protocolo facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes; Protocolo facultativo de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad.

En un país donde las Cámaras Legislativas-basura discuten si la modificación de la Constitución se hace en base a una ley orgánica o no, la única esperanza es la movilización de la gente, es la lucha contra la impunidad, es la reforma de la Constitución para que caigan los que tienen que caer, la movilización para una constituyente que liquide la actual democracia formal engañosa y abra el camino por una constituyente.

¡Por una constituyente, ese es el concepto!

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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