Nacionales Sociedad

Duarte y su paso por otras tierras

Juan Pablo Duarte
Escrito por Debate Plural

Jaclin Campos (Listin, 26-1-12)
Juan Pablo Duarte salió por primera vez del país con destino a España siendo un adolescente. Antes de llegar a Europa, adonde iría a estudiar, pasó un breve tiempo en Estados Unidos.

Aunque se piensa que entró a Norteamérica por Nueva York, otra versión indica que lo hizo por Providence, Rhode Island, el 2 de julio de 1829, y que de ahí pasó a la ciudad conocida hoy como la Gran Manzana.

En Nueva York estudió inglés, idioma al que le había introducido Mr. Groot en Santo Domingo. Además, informa Rosa Duarte en sus “Apuntes”, empezó a estudiar Geografía Universal con Mr. W. Davis, quien le daba clases a domicilio.

Inglaterra ñespecíficamente Southampton, desde donde pasaría a Londresñ fue su puerta de entrada a Europa, continente en el que estudiaría filosofía, historia, derecho, ciencias políticas y geografía, cita en “Episodios duartianos” Pedro Troncoso Sánchez.

Su periplo por el Viejo Continente continuó en Francia, adonde llegó por Le Havre para luego tocar París. En tierra gala perfeccionó su francés, lengua que había estudiado en Santo Domingo de la mano de Monsieur Bruat.

En Barcelona

En los dos años que estuvo en Barcelona, Duarte fue testigo de la lucha catalana por alcanzar la autonomía dentro de un régimen federativo y constitucional, dice Pedro Troncoso Sánchez en el artículo “Datos nuevos para la historia de la República”, publicado por el Instituto Duartiano.

En “Duarte romántico”, Emilio Rodríguez Demorizi destaca de su estadía en Barcelona el impacto que tuvo en el joven Duarte la ebullición del romanticismo.

Por otro lado, Leonor de Ayala G. Duarte determinó que el patricio pudo haber estudiado en el Seminario Conciliar de Barcelona, donde se formaban los sacerdotes (“Juan Pablo Duarte y Díez, fundador de la República. Datos inéditos para la historia de Europa y América”).

Duarte regresó a Santo Domingo a principios de la década de 1830. De Barcelona llegó a Puerto Rico -a propósito, en la isla vecina habían vivido sus padres antes del nacimiento de Duarte y allí vio la luz su hermano Vicente Celestino-, de Puerto Rico a Saint Thomas y de esta isla al lar nativo.

Caracas y Curazao
Tenía Duarte en Caracas dos tíos maternos, y hasta esa parte de Suramérica se dirigió en 1841 con propósitos comerciales. Ese no fue, sin embargo, su único objetivo. En dicho viaje, en el cual tocó también Curazao, el revolucionario de 28 años procuró el apoyo moral y material de dominicanos residentes en Caracas y de amigos venezolanos.

Tanto a Caracas como a Curazao volvería dos años más tarde, pero esta vez para salvar su vida. Objeto de persecución por parte del ejército haitiano, que allanó varias viviendas de Santo Domingo a fin de capturarlo, Duarte y otros trinitarios se embarcan rumbo a Venezuela, adonde llegaron el 23 de agosto luego de tocar Vieques y Saint Thomas.

El prócer se hospedó en casa de su tío, en Caracas, donde se dedicó a perfeccionar sus habilidades para la esgrima, a dar seguimiento a los acontecimientos que tenían lugar en su amada tierra y a diligenciar ayuda para adquirir armas y pertrechos que llevar a Santo Domingo. La ayuda nunca llegó y a finales de diciembre Duarte arriba a Curazao, donde cae enfermo de “fiebre cerebral” y recibe la infausta noticia de la muerte de su padre, acaecida el 25 de noviembre.

Fue desde Curazao que el Padre de la Patria le escribió a su familia solicitándole que sacrificara su patrimonio para financiar la lucha independentista. Fue también en dicha isla donde se enteró de que el 27 de febrero de 1844 había sido proclamada la independencia.

DESTERRADO A PERPETUIDAD
El peregrinaje de Duarte no terminó con la independencia. En septiembre de 1844, Pedro Santana lo destierra y lo envía a Hamburgo.

En la ciudad europea Duarte permanece aproximadamente un mes y, según datos publicados en 1937 en la revista Clío, se hospeda en una fonda o casa de marineros frente al puerto.

“El tiempo que pasé allí lo empleé en estudiar la Geografía Universal e Historia de todos los pueblos”, explicó Duarte, según los “Apuntes” de su hermana Rosa. “Siéndome indispensable para hacerme comprender saber el idioma del país, me puse a aprender el alemán con Mr. Shatta”.

Además, visitó lugares de interés turístico y participó en un banquete de la Logia Oriente.

De Hamburgo, Duarte parte hacia Saint Thomas y de ahí a Venezuela, donde se reencuentra con su familia.

Entonces, ya sea por frustración, decepción o tristeza, se interna en la selva por casi dos décadas y por varios años pierde el contacto con los suyos.

“Doce años estuvo errante en el interior de Venezuela”, señala Rosa.

Poco se sabe de los pasos que dio el fundador de la nación dominicana en la selva. Sus registros fueron destruidos, pero, también gracias a los datos aportados por su hermana, se tiene certeza de que se estableció en el Apure y trabó amistad con un clérigo con quien aprendió portugués e historia sagrada.

Abandonó su retiro sólo al enterarse de la anexión a España; consiguió dinero y armas para la lucha, se dirigió a República Dominicana (pasando por Islas Turcas, Curazao y Haití), nación que volvió a pisar en 1864, y se puso a disposición del Gobierno Restaurador que lo nombró su representante en Venezuela, país donde moriría de tisis pulmonar el 15 de julio de 1876. Tenía 63 años.

FRASE CÉLEBRE
¿Lo que le llamó la atención en su primer viaje a Europa? “Los fueros y libertades de Barcelona. Fueros y libertades que espero demos nosotros un día a nuestra patria”, afirmó Duarte a un amigo.

MEMORIAS DE LA SELVA
“Las relaciones de mis viajes, las costumbres de los pueblos que visité, corrieron la misma suerte que mis trabajos sobre la Historia de mi patria (…), fueron destruidos”.

REPATRÍAN SUS RESTOS
Duarte descansó por fin en su tierra amada sólo después de morir. En 1884 sus restos fueron traídos desde Venezuela.

Acerca del autor

Debate Plural

Un medio independiente, libre, plural, sin ataduras con empresas o gobiernos; buscando el desarrollo de una conciencia critica, y la verdad que subyace en el correr de la vida nacional e internacional para el empoderamiento del pueblo dominicano en relación con las luchas y reivindicaciones económicas y sociales fundamentales

Dejar un comentario