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Punta Catalina se convierte en expediente político en República Dominicana

Punta Catalina
Angel Moreta
Escrito por Angel Moreta

Por: Angel Moreta (Autor-Editor)

 

El caso Odebrecht-Punta Catalina se caracteriza por una licitación cuestionable que fue suspendida por el Tribunal Superior Administrativo (TCA), en su sentencia No.055-14. Se va convirtiendo poco a poco en un expediente político que puede perjudicar la candidatura presidencial del presidente-candidato Danilo Medina.

El caso se ha insertado en la política reeleccionista del presidente, la cual está antecedida de una reforma constitucional realizada al vapor y bajo condiciones y circunstancias clientelistas donde interviene el soborno y el tráfico de influencias.

De hecho, varios legisladores de oposición denunciaron en julio pasado 2015 la compra de voluntades y de conciencias por parte del gobierno en el escenario del Congreso Nacional, en el cual el presidente Medina habría logrado una mayoría votante para imponer la reforma constitucional y, por ende, la reelección presidencial del actual incumbente para el periodo 2016-2020.

Tales denuncias de prevaricación, tráfico de influencia y sobornos, fueron depositados en manos del Procurador General de la República a manera de denuncia. Este alto funcionario judicial, nombrado por el Poder Ejecutivo y miembro del Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana, prometió realizar investigaciones que, como siempre, no cumple ni realiza. Se trata del Procurador General de la República más incapaz que ha tenido la justicia dominicana, siempre haciendo promesas de investigación criminal que luego se volatilizan en sus gavetas, trayendo como consecuencia la frustración social generalizada.

Al igual pasa con el caso Odebrecht-Punta Catalina. Mientras en Brasil la justicia actúa concretamente en el expediente Petrobras-Odebrecht-Andrade Gutierres, sometiendo a prisión preventiva para fines de investigación criminal a los principales directivos de esas compañías constructoras; en República Dominicana, contrariamente, las autoridades judiciales se neutralizan en cuanto a la realización de cualquier investigación judicial, e inclusive a cualquier intercambio de informaciones o cooperación bilateral para aclarar y llevar a la justicia a quienes merecieren por sus acciones de soborno y prevaricación.

También se ha impuesto  la obcecación enfermiza del vicepresidente de CDEEE, funcionario altamente interesado en la construcción, en Punta Catalina, de la termoeléctrica a carbón mineral, sobrevaluada en más de mil millones de dólares, y quien ha realizado todo tipo de acciones de propaganda en los medios de comunicación, toda especie de maniobras y trapisondas para justificar la termoeléctrica de referencia.

Este señor, vicepresidente de CDEEE, rechaza con argumentos sin fundamento, malintencionados y desnaturalizadores de la realidad, las afirmaciones cuestionadoras que se han presentado en materia de medio ambiente, al igual que las aseveraciones que se formulan actualmente en materia de carbón mineral. Las interioridades y manejos del proceso de licitación pública internacional, proceso contaminado y maniobrado por la empresa consultora Stanley Consultants, entidad norteamericana que recibirá por sus servicios más de 50 millones de dólares, y otros paquetes de partidas mensuales pagaderas hasta la terminación futura de la obra, y mientras esta tenga duración en el tiempo….

Pero, además, el comité de selección de CDEEE llegó a emitir 30 resoluciones en materia de licitación, lo que hace suponer 30 reuniones o deliberaciones que conllevaron dietas millonarias, desde la primera hasta la trigésima. Valga mencionar que dos de los miembros del comité de licitación no firmaron el acta de adjudicación de la obra, por lo cual dicho organismo quedó con apenas cinco miembros, todos empleados de CDEEE y, por ende, subordinados a la voluntad del vicepresidente de dicha empresa estatal, quien a su vez regia la presidencia del comité de licitación formado para la selección del mejor  ofertante semifinalista del proyecto.

Dicho señor se ha tornado ciego y sordo, a ratos extremadamente nervioso; también insultante y desafiante, tal como lo hizo con la Diputada Minou Tavárez Mirabal. El escándalo Odebrecht-Petrobas en Brasil no le importa en lo más mínimo; o justifica en la opinión pública, con la ayuda de los medios de comunicación monopolistas, que le son complacientes, la obra de la termoeléctrica sin importar los señalamientos de sobrevaluación.

Se trata de la obra más importante del gobierno de Danilo Medina, que no ha podido ejecutar ningún otro proyecto de grandes dimensiones en República Dominicana.

La sobrevaluación en más de mil millones de dólares, es evidente que sus interioridades no resisten ningún análisis; y en el futuro, el peso de la historia recaerá sobre sus responsables, que han permitido la trasmutación de este caso en un expediente político.

 

Odebrecht y CDEEE: unidos por la misma causa en el Tribunal Administrativo

 

En medio del fragor de la impugnación judicial de los resultados de la licitación pública internacional celebrada por CDEEE para la selección del mejor oferente semifinalista, y la construcción de la termoeléctrica de dos unidades de 337 MW cada una, a levantarse en el sitio denominado Punta Catalina, Provincia Peravia, se produjeron intensos debates entre el consorcio Gezhouba-Impe y la empresa monopolista multinacional Odebrecht. Entre otros puntos controversiales el gobierno hasta hoy no ha podido explicar el estatuto legal de los terrenos donde se levantará la obra, y es un asunto que permanece ignoto a pesar de todos los señalamientos que se han hecho en ese sentido.

En la acción en levantamiento de la suspensión, introducida por el consorcio Odebrecht, se fusionaron los expedientes como buenos relacionados y amigos societarios, la empresa aludida y la entidad estatal Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE); fusión que fue solicitada al Tribunal Superior Administrativo y concedida por los jueces mediante sentencia incidental.

A partir de ese punto, actuaron conjuntamente como un solo brazo con el fin de lograr el levantamiento de la suspensión, y desarrollaron gestiones mediáticas y no mediáticas caracterizadas por una intensa actividad con el fin de lograr aniquilar la medida cautelar que había ordenado y concedido con anterioridad la suspensión de la obra por causa de las innumerables irregularidades y la sobrevaluacion denunciadas por el consorcio demandante Gezhouba-Impe.

El tribunal ordenó el levantamiento de la suspensión; no tuvo reparos en evitar el atropellamiento del derecho de defensa.Dictó una sentencia totalmente contradictoria para salvar la situación de los demandantes en levantamiento. Pero hoy en día se produce una nueva situación, y es el sometimiento y las investigaciones judiciales contra la multinacional monopolista Odebrecht, lo cual actualmente ocurre en la República Federativa de Brasil, por hechos de corrupción, soborno, lavado y asociación ilícita para delinquir y otros crímenes, habiendo recibido sus directivos medidas de privación preventiva de libertad.

Esta nueva situación de carácter judicial internacional, conectada con el escandaloso caso Petrobras, ha provocado sorpresas en República Dominicana. Ahora todo el mundo, en distintos ámbitos, se pregunta si el consorcio Gezhouba-Impe tenia o no razón en sus denuncias y en su pleito por ante el aludido tribunal. Un asunto que parecía enterrado definitivamente, de repente resucita y lleva a la población al terreno de la duda.

Aquellos comunicadores comprometidos abiertamente en su práctica periodística cotidiana con los intereses de la multinacional monopolista brasileña, al igual que aquellos medios monopólicos de la comunicación en República Dominicanatambién compromisarios de aquellos intereses, ahora pretenden ignorar las nuevas circunstancias.

Y la verdad pura y simple es que el proyecto Punta Catalina fue adjudicado a Odebrecht mediante una licitación caracterizada por manejos organizados secretamente por Stanley Consultants, empresa contratada por decenas de millones de dólares para la administración del concurso; y que dicha licitación adolece de una sobrevaluacion cercana a los 1,000 millones de dólares.

Actualmente no existe un financiamiento duro, pues varias entidades bancarias extranjeras no facilitaron los préstamos solicitados para la obra, debido a los problemas judiciales que han rodeado la licitación, incluyendo Deutsche Bank y otras negociadoras internacionales. Solamente el banco BNDES de Brasil ha facilitado un 30 % aproximadamente del financiamiento, y ha sido por influencias políticas cuyas raíces se encuentran en el caso Petrobras.

Cabe preguntarse: ¿cuál será la suerte de la EPC a construirse en Punta Catalina?. Cualesquiera que fuere el resultado o las circunstancias que emanaren del proceso judicial brasileño, se justifica poner en duda el éxito de la ejecución del proclamado proyecto.

Parece que Dios decidió responder al vicepresidente de CDEEE cuando este funcionario estatal afirmó a boca llena en la opinión pública nacional que nadie podría detener la obra de Punta Catalina, “ni siquiera Dios”. Cuando dicho señor afirmó desafiante que “ni Dios detiene la obra”, no alcanzaba a ver lo que se produciría en Brasil con el proceso judicial contra Odebrecht.

Tampoco los medios y los comunicadores previeron con sus silencios el escándalo que se originaria con Petrobras y Odebrecht, que ha dado como resultado un proceso de investigación criminal que pone seriamente en dudas las practicas de esa empresa monopolista extranjera.

Pero de algo le habrá servido al dicho funcionario estatal desafiar la obra de Dios, porque él nunca vino a imaginar que las interioridades e intimidades de la licitación serian analizadas y desglosadas públicamente como lo ha hecho el consorcio Gezhouba-Impe.

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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