Cultura Libros

Franklin Franco, un investigador ejemplar

Escrito por Debate Plural

Manuel Matos Moquete (D. Libre, 21-8-13)

Las charlas de Juan Bosch en Tribuna Democrática eran improvisadas, según Franklin Franco, pero con una precisión: “eran improvisadas, pero aprendidas en Cuba, como si tuvieran un libreto anterior”.

Estas líneas quieren ser un testimonio de mis deudas intelectuales hacia Franklin Franco y del aprecio que tenía al gran investigador. Pero sobre todo, se proponen resaltar la importancia de su obra de carácter sociohistórico en la vida cultural de nuestro país.

“Al profesor Manuel Matos Moquete, con afecto. Franklin Franco. Enero 14, 2013.” Así me dedicó Franklin Franco la última obra publicada en vida: La población dominicana: Razas, clases, mestizajes y migraciones, editada por UASD en septiembre de 2012.

Esa obra es un ejemplo de la madurez alcanzada por el investigador y de sus grandes aportes a las ciencias sociales en nuestro país. En ella plantea un conjunto de conclusiones hasta ahora no suficientemente conocidas y debatidas entre nosotros, a saber:

1. Hubo una conducta sexual violenta de parte de los españoles contra la mujer aborigen y un desarrollo de la homosexualidad entre los colonizadores por la carencia de mujeres blancas.

2. El grupo mestizo, fruto de la unión del español y la mujer india fue suplantado por la aparición del mulato, producto del cruce del español con la hembra negra. El prejuicio por cuestiones raciales fue un rasgo ideológico originario de América que surgió precisamente en la isla Española, donde operó una “limpieza de raza.”.

3. La corrupción, el contrabando, la piratería y la despoblación forzada afectaron el desarrollo demográfico de la española, en tanto que la miseria debilitó las barreras sociales, facilitó la integración racial y fortaleció la mulatización.

4. La reincorporación a España, producto de la acción de Sánchez Ramírez, recrudeció la lucha antiesclavista y abrió camino al surgimiento del pensamiento liberal.

5. La integración dominicana a la República de Haití originó el desarrollo económico y permitió el aumento de la población.

6. Los negros y los mulatos dominicanos no comprendían las normativas sociales limitantes establecidas por las diferencias de clases, limitándose al tema de la abolición de la esclavitud y de la igualdad formal.

La falta de conciencia nacional, sobre todo en la oligarquía blanca criolla, fue un factor aglutinante de la sociedad dominicana en el siglo XIX.

Franklin Franco vuelve sobre un tema ya tratado por él anteriormente, apoyándose en una bibliografía depurada que le permite replantear los fundamentos de una antropología dominicana poco explorada que abarca cuatro componentes principales de la formación de nuestra cultura y de nuestra historia: las razas, las clases, los mestizajes y las migraciones.

Las conclusiones a las que arriba en esa obra son un gran legado de su espíritu libre y escudriñador, que él nos deja como retos desafiantes para el entendimiento de los orígenes y el desarrollo de nuestra sociedad.

Para conocer y aquilatar el valor de las investigaciones de Franklin Franco es preciso detenerse a observar estas tres características: el rigor metodológico en el manejo de los datos y las fuentes bibliográficas; el carácter sistémico de los temas, los cuales suelen ser recurrentes: la raza, la cultura, la clase y el pueblo dominicano; la propuesta novedosa del cuerpo conceptual expuesto en sus investigaciones.

He sido un asiduo lector de las investigaciones sociohistóricas de Franklin Franco desde los años posteriores a la guerra de abril de 1965, cuando descolló con su obra República Dominicana: clases, crisis y comandos (1966), con la que ganó en Cuba el entonces muy codiciado Premio Casa de las Américas. Desde aquel tiempo, la labor intelectual de ese gran dominicano ayudó a la formación de quienes más jóvenes y con menos preparación que la suya compartíamos con él, el compromiso social y la acción revolucionaria.

A Franklin Franco me han unido lazos de aprecio y respeto mutuos. Con él mantuve una discreta amistad que en ocasiones se manifestaba en fecundas cercanías de colaboración en proyectos académicos, en publicaciones y eventos.

En el año 2000 fui honrado con su elogio a mi obra Caamaño La última esperanza armada cuando afirmó: “es una radiografía de la pequeña burguesía revolucionaria dominicana, de sus grandes virtudes pero también de sus defectos”.

Mis trabajos de análisis del discurso político en República Dominicana han contado con la contribución de ese experimentado científico de las ciencias sociales. Una investigación nuestra acerca de los principales tópicos políticos en nuestro país buscó apoyo en su obra Historia de las ideas políticas, en la cual el autor destaca que el tópico del progreso fue un concepto clave de la ideología trujillista. Trujillo afirmó: “Durante más de medio siglo, nuestro pueblo vio detenerse para él la marcha del progreso.”

Para otra investigación nuestra acerca de las charlas radiales de Juan Bosch en el programa Tribuna Democrática, consulté al investigador para saber si Bosch hacía esas charlas de manera improvisada, y Franklin Franco me respondió, confirmando lo dicho por Bosch que eran improvisadas, pero con una precisión: “eran improvisadas, pero aprendidas en Cuba, como si tuvieran un libreto anterior, en la emisora CMQ, en 1942, realizado por Eduardo Chibás, líder del Partido del Pueblo o Partido Ortodoxo”.

Mi más reciente investigación acerca de los discursos de juramentación presidencial, realizada junto a la historiadora Reina Rosario, todavía inédita, contó con la colaboración directa y sistemática de Franklin Franco, quien como historiador avezado se encargó de validar el contexto histórico de esos discursos, de 1963 a 2012.

La última vez que me encontré personalmente con Franklin Franco fue en el Museo Memorial de la Resistencia, invitado por él a un panel para desentrañar las vicisitudes de Caamaño en Cuba, en ocasión de la conmemoración del 40 aniversario de la muerte del héroe de abril.

En un país en el que la investigación y la figura del investigador son tan poco apreciadas, la obra de Franklin Franco debe servir de estandarte para quienes se dediquen a esa labor y su nombre debe presidir el mejor instituto de investigación.

Franklin Franco es un ejemplo único de un intelectual que hizo de la investigación un oficio de vida despejado de otro interés que no fuera el académico. Su vasta obra da testimonio de su dedicación y la relevancia de sus hallazgos de su capacidad y sus dotes de investigador y creador.

Todo eso distingue a Franklin Franco en las ciencias sociales en República Dominicana, lo cual puede observarse desde su primera gran obra República Dominicana: clases, crisis y comandos (1966), hasta la última publicada, La población dominicana: Razas, clases, mestizajes y migraciones (2012).

Acerca del autor

Debate Plural

Un medio independiente, libre, plural, sin ataduras con empresas o gobiernos; buscando el desarrollo de una conciencia critica, y la verdad que subyace en el correr de la vida nacional e internacional para el empoderamiento del pueblo dominicano en relación con las luchas y reivindicaciones económicas y sociales fundamentales

Dejar un comentario