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Epistolario íntimo…Intimidad de los saberes literarios 23

PHU
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Odalís G. Pérez
Escrito por Odalís G. Pérez

Las escrituras íntimas que se reconocen en los saberes literario e individuales, adquieren nombradía en toda Europa y en los países del lejano y medio Oriente, a través de viajeros, mensajeros, comerciantes, sacerdotes, embajadores y otros personajes de importancia política que han dejado epistolarios íntimos influyentes en el marco de las relaciones políticas, económicas, diplomáticas, familiares y otras de no menos valor.

La intimidad de los saberes legibles en los testimonios de Pedro Henríquez Ureña y Alfonso Reyes, constituyen una “Obra crítica” complementaria de sus obras fundamentales. Y es allí, en aquel espacio de encuentros, líneas cruzadas, marcadas por asombros, esperanzas, perfiles, rumbos de diferencias, pensamientos y batallas idiomáticas, filológicas, críticas, políticas y literarias donde se forjan saberes, núcleos, correspondencias históricas y personales para alcanzar espacios de justicia, morales de horizontes y fuerzas intelectuales  marcadas por aventuras plausibles.

Pero todo lo que es proyecto intelectual para Reyes, está en propuestas para llevar a cabo con editores españoles  que le proponen traducciones, historias pequeñas y atractivas de la literatura que a su vez él le propone a PHU, a título de ayuda o compromiso intelectual. De ahí que en el anterior ensayo haya salido a cuenta la historia de la literatura española que le reclama PHU y que Ar le pide tiempo, que no tiene mucho, debido a los muchos compromisos que acepta en España.

Todo este movimiento de trabajo e intereses literarios, editoriales y compromisos con revistas y periódicos sobresale en la carta del 7 de mayo de 1918 y que como ya hemos visto se la envía a PHU desde Madrid:

“Ya he comenzado a traducir de Chesterton Pequeña historia de Inglaterra y Hombre que fue jueves, para Calleja.  Calleja es muy buen amigo…Calleja me ha encomendado hacerle una historia de la literatura española, una de la inglesa (que te propongo hacer conmigo, si no, no podría yo: espero que aceptes: 300 páginas. Cosa legible y bonita. Envíame lo que hagas y dime lo que debo yo hacer. Tú dirígela, tú eres el que sabe esto), una de la francesa y una de la italiana.  Como yo soy hombre del Renacimiento, aprenderé todo y lo haré. Naturalmente tú puedes ayudarme en todas, en todo lo que quieras. De primera oferta, me propone cinco mil pesetas por cada una, que yo puedo aún aumentar.  No conforme, todavía me ha pedido que le haga una historia universal legible y bonita, que también haré o haremos, como quieras, en dos, tres, cuatro o los que me salgan volúmenes, de preferencia no más de tres, y me ofrece (mejorable) nueve mil por volúmenes; plazos, por término medio, un año para cada tomo, también prorrogable a mi antojo.  Porque, me dijo, nada me urge, ya todo eso está proyectado para Ud., y en atención a Ud.” (Op. cit. Carta cit. pp. 91-92).

En efecto, Historia, Enciclopedia, Ediciones literarias, Proyectos que anhela también PHU, aparecen en el escenario editorial matritense por aventura y trabajo del joven AR. Las ofertas de Alfonso se ven tentadoras y es por eso que el también joven PHU, aspira a vivir aunque pase hambre y apuros, en aquel Madrid donde su amigo encuentra buenas ofertas editoriales y literarias:

“No sabes lo que me sirve el periódico, en todos los órdenes de la vida.  Como yo no sé bien cómo vives, no sé lo que debo aconsejarte.  España  es siempre más segura de lo que parece.  El día que estalle será tal vez peor que todo, no lo sé. Pero tienes una idea equivocada del momento actual, que es el mejor de los que he vivido en este país, salvando las consecuencias económicas de la guerra.  Piénsalo bien, y avísame con tiempo o sin tiempo cuando decidas venir con Camila. Aquí habrá siempre manera de vivir, aquí estoy siempre en estado de recibiros.” (Carta de AR a PHU, cit. p. 92)

Las informaciones que le ofrece Alfonso a Pedro son estimulantes, no solo por las propuestas de trabajo, sino por lo que prometen como presente y futuro literario, editorial y profesional.  El espacio académico de Minneapolis no ofrece lo que realmente desea PHU.  Está allí por asuntos estrictamente académicos, pero como lugar de proyectos reales no representa para el dominicano un horizonte literario real, sino más bien académico en lo tocante a su Master, su PHd y  a su plaza como profesor.

En efecto, nuestro autor y estudioso mira a Europa como el lugar clave para lo que puede ser universal y por eso le aconseja a Reyes no salir de Madrid, a menos que no aparezcan ofertas más tentadoras y serias.

“Mi economía es menos irregular que antes. El pobre Foulché no me ha pagado porque esperaba liquidar juntas todas mis cuentas y ha estado enfermo.  Pero espero que ya de un momento a otro, Martín ha escrito muy lindas cosas en su Gráfico.  No lo abandones. En el Centro te recuerdan (y en la periferia). ¿Sabes de Chacón, que me dijo que venía a España y nunca llega? Recibí cartas de los amigos Fco. José Castellanos y Félix Lizaso; tan amables y hasta respetuosos que me avergüenzan. Lizaso suele escribir con esa emoción contenida que hay debajo de tus cartas; pero de pronto entona un himno platónico a toda orquesta.” (Ibídem.)

Entre sus amigos Francisco José Castellanos y Félix Lizaso AR ha hecho referencias a su amistad de siempre.  El primero ido a destiempo tuvo una vida literaria con ritmos diversos de producción. AR caracteriza a Castellanos de la manera siguiente:

“Castellanos es preciso que escriba mucho, mucho, para que sólo conserve, de su manera original y concentrada, lo esencial y lo indispensable, y suelte la mano en las demás cosas, las que hay que decir siempre con llaneza.  Sus traducciones de Steverson no me satisfacen plenamente. No es tal vez el temperamento adecuado, ni tiene aún bastante sabor español; se pierde el sentido y la intención de Robert Louis, ese querido nuestro. Por lo demás yo creo en Castellanos, pero el hijo de su estética es muy abultado, y hay que ayudarle mayéuticamente a producirlo. Entonces dará tal vez, una nota única y superior.” (Ibídem. loc. cit.)

El 18 de mayo de 1918 PHU le responde a AR dándole la noticia de finalización de su tesis y de otros asuntos relativos a la misma y a la tesis de su hermana Camila:

“No te escribo realmente. Terminé la tesis., a fin de año la enviaré a publicar: necesito retocarla en su parte final.  Te va ahora un capítulo (II) para que me lo consultes con D. Ramón, Castro y demás. Quiero saber si las ideas que contiene se encadenan bien; si se prueba la posibilidad de la base rítmica en que cree Mme. Vasconcellos.  Espero rectificaciones sobre el I y el II;  los demás no los enviaré, no son tan delicados.  Pronto enviaré, para publicar, una nota sobre el endecasílabo, con rectificaciones a mí mismo y a D. Marcelino: deseo que salga antes de la tesis.” (Ver p. 93)

Por otro lado, PHU le informa a AR la conclusión de la tesis de su hermana Camila Henríquez Ureña:

“Camila hizo tesis sobre Los pastores de Belén: Ella preparará la edición para Calleja; yo me dedicaré al Renacimiento y a escribir cosas de imaginación.” (Ver Ibídem. pp. 93-94)

Tolo lo referido por PHU y su amigo AR conduce a pensar que desde temprana edad, tanto el primero como el segundo, se encaminaban por los rumbos de la historia literaria y cultural, así como al tema de una literatura pedagógica y académica de base filológica, histórica y enciclopédica.  El resultado de este proceso lo veremos más tarde en las grandes obras de madurez escritas en lugares diversos y bajo proyectos diversos en Argentina, Brasil, Estados Unidos, México, y otros lugares, donde se publicarán sus obras de madurez junto a nuevas ediciones y selecciones antológicas.

 

Acerca del autor

Odalís G. Pérez

Odalís G. Pérez

Profesor Investigador de la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

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