Medio Ambiente Nacionales

Haciendo memoria sobre hechos y casos de corrupción en República Dominicana

Escrito por Angel Moreta

Por: Angel Moreta (Autor-Editor)

 

En República Dominicana, el sacerdote Rogelio Cruz, de la Iglesia Católica, denuncia la depredación y privatización que militares de alto rango ejecutan en las lomas de Manabao, Municipio de Jarabacoa

El padre Rogelio Cruz, sacerdote ambientalista y luchador por las causas sociales justas, denuncia que el Municipio de la eterna primavera, Jarabacoa, en la Provincia de la Vega, está siendo víctima de compañías inversionistas y de oficiales, generales y coroneles de la Armada Dominicana, es decir, oficiales de alto rango, que llevan a cabo una campaña de privatización y apropiación de terrenos para la construcción de urbanizaciones, de viviendas y cabañas lujosas en las zonas altas del Municipio.

En las montañas de Jarabacoa actualmente se construyen de manera indiscriminada  costosas residencias y cabañas que se observan a lo lejos desde la parte baja de esa ciudad. Y las zonas más altas son codiciadas por inversionistas ambiciosos y oficiales indelicados, para la construcción de cabañas y residencias campestres de alto costo, apropiándose de terrenos altos, a pesar del mal estado de las carreteras y caminos.

El padre Rogelio Cruz, lleva a cabo una campaña de defensa de los recursos naturales y del medio ambiente en la República Dominicana. Sobresale por su papel en la defensa de Loma Miranda, cordillera central, que ocultamente, mediante alambicamientos legales, el Ministerio de Energía y Minas pretende ocultar el hecho de que el permiso social ha sido negado en varias ocasiones, pero la resolución MEM-017-2016, reciente, viola las disposiciones del Tribunal Constitucional que establecieron de manera definitiva la prohibición a que se encaminen gestiones para la explotación del área de Loma Miranda.

El Ministerio de Energía y Minas con esa resolución no solamente viola una sentencia definitiva del Tribunal Constitucional, sino que supinamente abre las puertas a la explotación transnacional de Loma Miranda.

En la resolución aludida se autoriza a Falconbridge, dentro de la concesión de explotación Quisqueya, pero contradictoriamente menciona un contexto de compromiso formal y expreso de no explotación del área de Loma Miranda, hipócritamente, hasta tanto no sea expedida la necesaria licencia social y medio ambiental. Esto significa hacerse el chivo loco…

Volviendo a Jarabacoa, ciudad de la eterna primavera, el Departamento de Planeamiento Urbano del Ayuntamiento de ese Municipio, está autorizando los permisos que se le solicitan para la construcción de cabañas en las zonas montañosas; y negociando todo lo que tiene que ver con “cobros legales” y todo lo que se relaciona con tributación y cobros ilegales, lo cual amerita una investigación.

Ese Departamento está realizando una labor negativa, al margen de la legislación de Medio Ambiente, que de hecho no sirve para una función saludable, no sirve para nada útil, pues actúan ambos en complicidad con sectores socialmente influyentes y con sectores poderosos políticamente, incluyendo altos oficiales de la Armada Dominicana.

Las montañas se van superpoblando en Jarabacoa con lujosas construcciones, mientras  los sectores populares de la ciudad van quedando en la parte baja, es decir, que los recursos y las riquezas se van a las montañas, mientras sectores medios y populares van quedando abajo; o van vendiendo sus solares, en una evidente oleada de búsqueda de oro, con ofertas fáciles en que el metro cuadrado no pasa de tres a cuatro mil pesos dominicanos.

Se ha dicho que el crecimiento de la ciudad de la eterna primavera y del Municipio de Jarabacoa tiene un crecimiento urbanístico constante, pero desorganizado ya que no puede clasificarse ni de horizontal ni vertical, sino de una ambición hacia las zonas verdes montañosas para construir casas en medio de los árboles y disfrutar la paz de los sepulcros sin importar los daños ecológicos que se produzcan.

El Ministerio de Medio Ambiente está ausente de este proceso de destrucción ecológica, ya que muchos proyectos turísticos se construyen sin plantas de tratamiento, permitiendo el desmonte de bosques vírgenes, la perforación de pozos tubulares, los represamientos de aguas en Constanza, otro Municipio de iguales condiciones ecológicas.  Tales actividades y prácticas perjudican los bosques de primera generación, todavía intocados, y las aguas limpias que produce nuestra Cordillera Central.

El padre Rogelio Cruz, defensor pertinaz de los recursos naturales de la República Dominicana, denunció, como dijimos arriba, los procesos de destrucción de las aéreas boscosas que llevan a cabo militares de alto rango, algunos adquiriendo miles de tareas para luego establecer negocios de aserraderos.

Ha dicho el padre Cruz, en declaraciones que dio en Manabao, Jarabacoa, recientemente, que hay militares de altos rangos adquiriendo terrenos para urbanizaciones, cabañas lujosas y aserraderos de madera. Asegura que quienes están depredando estas zonas son los poderosos, son altos oficiales, políticos y empresarios.

“Esto hay que decirlo con toda responsabilidad, sin miedo. Son guardias, son generales, son coroneles que vienen con esos fines. Aquí están comprando miles y miles de tareas, pero es para ellos venir después y hacer la desgracia de montar sus aserraderos”.

Obviamente, el gobierno dominicano es responsable de todo este proceso de privatización y de expansión desorganizada de la inversión capitalista grosera, con la connivencia de las autoridades municipales de Jarabacoa; de igual forma permitió el presidente Medina, y esto lo sabe todo el mundo, que funcionarios y militares se apropiaran impunemente del residencial de los maestros dominicanos en el Municipio de Jarabacoa.    

 

 

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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