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Los «políticos» de los partidos tradicionales andan en búsqueda del reparto de los patrimonios y oportunidades del Estado Dominicano

Escrito por Angel Moreta

Por: Angel Moreta

 

La actual crisis económica y social de la República Dominicana se profundiza con el accionar de los partidos políticos tradicionales, que ahora se han unificado alrededor de la figura del candidato-presidente Danilo Medina, estableciendo acuerdos para las elecciones nacionales que se celebrarán el 15 de mayo del próximo año 2016.

Los partidos tradicionales se han degradado hasta sus últimas consecuencias, pues han llegado a situaciones extremas como la distribución anticipada de cargos y posiciones en el aparato administrativo del Estado. Además, más de veinte partidos minúsculos, sin ninguna importancia electoral, participan también del festín de la repartición, girando como satélites alrededor de la candidatura del presidente Medina, formando todos en conjunto un elenco proselitista y un coro electoralista cuyo fundamento central es el clientelismo, que representa el escalón más bajo de la vida política dominicana.

El partido de la liberación dominicana, como centro del universo político del poder, constituye el eje gravitacional alrededor del cual se mueven todos los demás satélites que buscan en su movimiento quedarse con una parte del pastel. En este punto se presentan problemas alrededor  del reparto de las candidaturas congresionales y municipales que tendrán que resolver, no sin ciertas contradicciones, como es natural en la distribución del festín. El partido de gobierno, el presidente-candidato y el grupo corporativo intimo alrededor de Medina, entregarán material y políticamente todo lo necesario para crear niveles de conformidad y satisfacción entre todos los aspirantes a posiciones electorales.

Debido a esa disposición negociadora total de los círculos del gobierno; y a un espíritu de entrega de las oportunidades que resultaren necesarias para conseguir la total unificación de la derecha dominicana, con toda seguridad se generará un «hoyo fiscal» de más de quinientos mil millones de pesos, que serán gastados y consumidos por el candidato-presidente en el proceso electoral desigual que se llevará a cabo en los meses por venir.

Premisa fundamental 

Hay una premisa fundamental y es la concentración de todos los órganos y poderes del Estado dominicano en el Poder Ejecutivo y el partido de la liberación dominicana, tales como la Junta Central Electoral, el Tribunal Superior Electoral, la Cámara de Cuentas, el Tribunal Superior Administrativo, la Suprema Corte de Justicia, el Poder Legislativo, el Poder Municipal, las Sindicaturas Municipales y las Gobernaciones Provinciales; amén de los cargos y posiciones dentro del Estado dominicano; y todas las oportunidades del poder son manejadas bajo tráfico de influencias, soborno, abuso de poder y enriquecimiento ilícito.

La actual Constitución de la República es ciertamente «un pedazo de papel», como afirmó Joaquín Balaguer en una ocasión, pues sus disposiciones fundamentales asumen un carácter corporativo y unilateral. Además, el actual gobierno corporativo de Medina transfiere riquezas a los monopolios de la comunicación social en República Dominicana, para que refuercen su imagen en la opinión pública y contribuyan con la creación de una fotografía presidenciable a favor de Medina, que en esa virtud viene siendo catalogado como el candidato más popular para las próximas elecciones nacionales.

Esta imagen de candidato más popular es reforzada cotidianamente por los monopolios de la comunicación, quienes no asumieron una postura honesta cuando presidente Medina hizo aprobar en quince días una reforma constitucional al vapor con el fin de garantizar su candidatura reeleccionista. El dinero gastado en sobornos es parte del caudal presupuestario que habrá de consumirse en el nuevo «hoyo fiscal» que creará la candidatura del Licenciado Medina, a costa de la miseria y la pobreza de la sociedad dominicana.

El pueblo dominicano no tiene mucha claridad mental en relación con lo que está sucediendo, pero es de conocimiento de muchos sectores sociales que estamos frente a la posibilidad concreta del surgimiento y consolidación de un régimen político dictatorial en la República Dominicana.

Si la oposición timorata dominicana no realiza movilizaciones populares y coordinaciones con los movimientos sociales, estaremos frente al peligro inminente de una dictadura política y económica en nuestro país, por iniciativa de un grupo corporativo partidario que no tiene el más mínimo cuidado en imponer y esconder la verdad, es decir, que se trata de la continuación de un régimen absolutista caracterizado por el soborno, el monopolio, abuso del poder, tráfico de influencias y prevaricación.

 El anterior presidente del periodo 2008-2012 afirmó y garantizó que el partido de la liberación dominicana gobernaría por un periodo de cuarenta años. ¿Qué les merece, lectores?

Acerca del autor

Angel Moreta

Angel Moreta, jurista, sociólogo, y filósofo; Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana, Autor-Editor de Debateplural.

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