Medio Ambiente Nacionales

REPÚBLICA DOMINICANA SE DESARROLLA A NIVEL URBANO PERO CON ALTA PELIGROSIDAD SÍSMICA

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Escrito por Debate Plural

HURACAN DAVID

 

Departamento de Sismologia de la UASD

El Universitario, segunda quincena de junio

Los niveles de vulnerabilidad de la República Dominicana ante la ocurrencia de fenómenos naturales se reproducen de manera constante, en vista de que la nación se ha desarrollado, en términos urbanos, sin que se tome en cuenta que somos un país altamente sísmico. Nuestro país está “lleno de fallas geológicas que poseen fuentes presentes activas, lo que indica que se registran intensas interacciones que acumulan energía”, y que acrecientan la posibilidad de que la República Dominicana sea afectada por un fenómeno natural de gran magnitud. El país cuenta con la red sísmica más densa de la Región del Caribe, pero también con un sistema de clasificación y ocupación de suelo altamente deficiente, expresa el director del Instituto de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo-UASD- doctor Eugenio Polanco.

“La República Dominicana es un país sísmico, pero tenemos que entender que la vulnerabilidad, fundamentalmente, está en la gente”, expone el experto en sismología en entrevista concedida al El Universitario. Cada año, en la República Dominicana se registran unos 1,460 temblores de tierra superiores a tres grados, de acuerdo a datos emitidos por el Instituto de Sismología, siendo la provincia La Altagracia y el canal de La Mona los lugares en donde se produce la mayor cantidad, con dos o más movimientos telúricos diarios.

Conscientes de que la prevención es un elemento fundamental en el proceso de prevención de desastres, el Instituto Sismológico desarrolla estudios de campo con técnicos de la Universidad de Baylor, Texas, para monitorear el comportamiento de las ondas sísmicas. Estos trabajos de colaboración han permitido, de acuerdo a declaraciones de Polanco Rivera, que la Universidad de Baylor facilite algunas estaciones sísmicas en calidad de préstamo al Instituto de Sismología de la academia estatal, pero se articula el proceso de planificación para contar con los equipos que sustituirán los que retire la academia norteamericana cuando finalice el acuerdo. Además de los trabajos científicos con la antes citada universidad, el Instituto de Sismología estudia la microzonificación del Gran Santo Domingo, la corteza terrestre, y motoriza acciones en la dirección de fortalecer su desarrollo institucional y su capacidad de respuesta ante desastres naturales. La educación antisísmica de la Ciudadanía es muy pobre, por lo que ante cualquier desastre natural la gente no sabe qué hacer, lo que amplía las posibilidades de daños humanos en esas circunstancias.

“Hay que articular un plan de orientación a la ciudadanía para que sepa cómo va actuar en esas circunstancias. La mayor parte de la gente, lamentablemente, no sabe qué hacer”, afirma Polanco. Los programas de desarrollo, deben tomar en cuenta, necesariamente, los riesgos, ya que un desastre natural puede borrar en segundos la inversión realizada por el país durante muchos años.

Actividad sísmica Las zonas de mayor actividad sísmica, según explica el maestro Polanco Rivera, son las ubicadas en la parte Este, Noreste y Norte de la República Dominicana. Ciudades como Barahona, Azua, Samaná y María Trinidad Sánchez, están expuestas a mayores peligros, en vista de que se han cimentado sobre fallas sísmicas activas con altas edificaciones y con mucha frecuencia se producen temblores de tierra. Sin embargo, el Instituto de Sismología trabaja en la construcción de un mapa de sismicidad, ya que hay zonas del país en donde antes, aparentemente, no había tanta actividad sísmica, pero luego de la implementación de un plan de seguimiento se ha encontrado que la realidad es otra. “Antes, las estadísticas indicaban que en las zonas Oeste y Sur del país no había mucha actividad, pero ahora que las estamos observando hemos constatado que hay bastantes movimientos”, indica el maestro de larga data.

La República Dominicana está localizada en la parte central de las Antillas Mayores sobre la interacción de la placa del Caribe con la placa de Norteamérica, especialmente en la parte norte-noreste, la cual, según los expertos, ha sido la causante de los principales terremotos registrados en el país a lo largo de la historia. La historia registra que en los últimos 69 años esta placa del Caribe no ha producido terremotos de consideración, ya que el último ocurrió el 4 de agosto de 1946, ocasionando un sismo de magnitud 8.1 en el nordeste del país, dejando daños en las estructuras físicas, en especial en la provincia María Trinidad Sánchez, en la comunidad de Matancitas, donde ocurrió un tsunami con olas superiores a los 2.5 metros de altura, que destruyó o gran parte de esa población.

Nuevos parámetros de construcción En 1946, la República Dominicana fue sacudida por un potente terremoto que arrasó poblados, destruyó edificaciones y casas y causó pérdidas de vidas y de bienes, en niveles que aún no se precisan. Para el director del Sismológico, de repetirse un sismo de esa magnitud en la actualidad, los daños serían incalculables. Entiende que los ayuntamientos deben cumplir su rol en lo que respecta a la planeación. “Desde el 2012 existe un protocolo para las construcciones. Las autoridades deben velar porque todo lo que se construya cumpla con los parámetros establecidos en ese protocolo”, señala el experto.

Red sísmica El Instituto de Sismología cuenta con 22 estaciones sísmicas y 15 acelerográficas, las cuales están ubicadas en puntos cercanos a las fallas. Polanco Rivera dice que lo más recomendable es que haya una estación a ambos lados de las fallas. Las estaciones sísmicas tienen sensores que convierten los movimientos de tierra en señales eléctricas, las cuales arrojan los registros en cuanto a magnitud, profundidad y lugar del evento. Mientras que las estaciones acelerográficas, miden las aceleraciones del suelo y los sismos de gran magnitud.

Toda la información que se genera en esas estaciones llega por diferentes vías (telefónica, radial y por internet) al Instituto de Sismología, que las va procesando y compartiendo con los organismos de emergencia y con la ciudadanía. Informaciones confiables El Instituto Sismológico cuenta con los equipos necesarios para estructurar el reporte de un movimiento telúrico cualquiera en menos de un minuto. Esta misma labor, realizada directamente por humanos, tomaría alrededor de media hora, si el informe es revisado minuciosamente. Polanco fue enfático en señalar que ningún organismo extranjero, por más avanzada que esté su tecnología, puede describir los temblores que se producen en la República Dominicana con más precisión que el Instituto de Sismología.

PRINCIPALES SISMOS QUE HAN AFECTADO LA REPUBLICA DOMINICANA

  1. Las ciudades Santiago, La Vega y Puerto Plata sufren daño

1614 Hubo un terremoto que dañó seriamente a Santo Domingo. Hubo réplicas por 42 días

1673. Mueren 24 personas y la ciudad de Santo Domingo queda parcialmente destruida. Réplicas por 40 días

1691. Fue la destrucción de Azua y se registran daños en Santo Domingo.

1751. Azua quedó parcialmente destruida, ruinas en El Seibo, daños en Santo Domingo. También se produjo un maremoto. Este sismo afectó todo el sur de la isla.

1761. Temblor en todo el sur. Azua quedó parcialmente destruida de nuevo, daños en Neiba y San Juan; se sintió en La Vega, Santiago y Cotuí.

1842. Hubo una catástrofe en toda la isla, con un maremoto en las costas del norte que dejó de 5,000 a 6,000 muertos en Haití, destrucciones en Santiago, Cabo Haitiano y Mole Saint-Nicolás. Muchos edificios colapsados en Santo Domingo.

1897. Santiago, Guayubín, Guanábano abajo, Altamira, Navarrete. Dejó la catedral de Santo y el Palacio de Gobierno en ruinas. Ruptura del cable submarino de Puerto Plata, deslizamiento en las montañas al norte de Santiago.

1910. se registró un fuerte sismo que estremeció la isla, causando daños en Barahona, Baní, San Cristóbal y Azua, así como en Santo Domingo.

1911. En octubre se produce un terremoto de 7.0 en la escala de Richter con epicentro en la cordillera central entre los nacimientos de los ríos Yaque del Sur y el Artibonito. Se sintieron réplicas por un largo periodo de tiempo. Daños de consideración en toda la zona.

1915. En octubre se registra un fuerte sismo que estremece el este del país, con una intensidad de 6.2 en la escala Richter.

1916. Ocurre un fuerte sismo de intensidad 7.2 en la escala de Richter que estremece el este del país. Grietas en Santo Domingo, pánico en la población.

1918. El 11 de octubre se produjo un fuerte terremoto, de intensidad 7.5 en la escala de Richter, que sacude las islas de Puerto Rico y La Española, con daños en las provincias orientales.

1962. En enero ocurre un terremoto de intensidad 6.5 en la escala de Richter que produce graves daños en San José de Ocoa, Azua, Bánica, Baní, San Cristóbal y Santo Domingo.

1971. En julio se registra un movimiento sísmico de 6.1 en la escala de Richter que estremece la isla y produce daños en Santo Domingo.

1979. En marzo ocurre un movimiento sísmico de 6.1 en la escala Ritcher que sacude la isla y produce daños en La Romana, San Pedro de Macorís y Santo Domingo.

1984. En junio se produce un terremoto de 6.7 en la escala Richter que se siente en toda la isla y produce daños en La Romana, Higüey, Los Llanos, Bayaguana y Santo Domingo.

 

 

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